12 de junio de 2014

X-Men: Días del Futuro Pasado (Reseña con ciertos SPOILERS)



En 2023, los mutantes y los humanos que les han dado apoyo, han sido eliminados o encarcelados. La guerra ha sido cruenta y los nuevos Centinelas, unos seres robóticos fuertemente evolucionados, demuestran un día tras otro que ningún mutante les puede ofrecer resistencia. Su adaptabilidad a cualquiera de sus habilidades les convierte en enemigos mortales. Pero la clave para la supervivencia se hallará en la joven Kitty Pryde (Ellen Page), cuyos poderes le permiten trasladar la consciencia de un mutante al pasado para que cambie los acontecimientos y puedan generar nuevas líneas temporales que les aseguren huir del acoso de los Centinelas un tiempo más. La raíz del problema se encuentra en la conferencia de paz que puso fin a la Guerra del Vietnam en 1973. Allí, Mística (Jennifer Lawrence), acabó con la vida del científico y empresario Bolivar Trask (Peter Dinklage), activando una cadena de acontecimientos que acabó generando la aparición de unas criaturas virtualmente indestructibles que serían capaces de acabar con todo lo que conocemos.

Lobezno (Hugh Jackman) es el único que, gracias a su poder de regeneración, podría ser enviado a través del tiempo, a un periodo tan lejano, sin sufrir daños irreparables. Del éxito de su misión y de la influencia que pueda tener sobre Charles Xavier y Erik Lehnsherr alias Magneto, dependerá el futuro de la raza mutante. O preservación o extinción definitiva.



X-Men: Days of Future Past es una película que consigue dos redenciones. Por una parte, el regreso de Bryan Singer a la saga, después de once años, coincide con la realización de una entrega que resulta apasionante en todos y cada uno de sus múltiples aspectos. Aunque yo le haya denostado hasta la saciedad por perpetrar el despropósito que supuso Superman Returns (2006), siempre he defendido que se trata de un director muy capaz que ha construido una carrera en la que, incluso, hay trabajos muy brillantes. En esta "quinta" entrega de la saga X-Men (sin contar los "spin-off"), Singer ha contribuido aportando una dirección compulsiva y por momentos frenética que, unida al conocimiento que tiene sobre los personajes, ha permitido que el film sea muy loable.

La segunda redención de la que hablaba es la de Simon Kinberg. Tras haber escrito, junto a Zak Penn, el guión de la deleznable X-Men: La Decisión Final (X-Men: The Last Stand, 2006), ha continuado dando tumbos sin conseguir destacar demasiado en las películas que ha escrito. Pero, de alguna manera, esa deuda pendiente que parecía tener con la saga le ha llevado a intentar corregir errores del pasado. Imbuido por el arco argumental creado por Chris Claremont y John Byrne en 1981, Kinberg decidió trasladar esa poderosa trama al cine colaborando primero con Matthew Vaughn (quien realizó aportaciones creativas muy importantes) y posteriormente con Bryan Singer para acabar construyendo un libreto que toca muchas teclas y todas bien. 

La dinámica y la relación que se genera entre el reparto coral es una de las grandes virtudes de la película. No es nada sencillo construir un guión con tantos personajes. Entraña una enorme dificultad tener espacio para el desarrollo, mayor o menor, de todos ellos. Pero Kinberg lo consigue y creo que, desde el estreno de Los Vengadores (The Avengers, 2012), no habíamos visto unas dinámicas de personajes tan logradas en el cine de superhéroes. Es cierto que hay tres grandes conductores de la acción: Lobezno y las versiones jóvenes de Charles Xavier y Magneto (James McAvoy y Michael Fassbender, respectivamente). Sin embargo, la gran parte del resto de personajes, tengan más o menos presencia, disponen del tiempo suficiente para definirse y para presentar sus conflictos y sus intenciones. 


En términos generales, X-Men: Días del Futuro Pasado, consigue reconducir, reorientar y corregir la saga mutante en el cine. Destruye el legado que había dejado La Decisión Final y eso es, en sí mismo, un acierto admirable. Esta trama es la mejor opción para mejorar también el desarrollo de la franquicia. Es curioso como asistimos a un salto temporal que reinicia y soluciona situaciones en la ficción y en la propia estructura de la saga. La idea que concibieron JJ Abrams, Roberto Orci y Alex Kurtzman para las nuevas entregas de Star Trek, impregna también la concepción de esta película.

Por lo demás, la película aprovecha la profundidad y riqueza del universo mutante de Marvel para introducir innumerables conexiones y referencias que harán las delicias de todos los aficionados al género. Los cambios respecto al cómic original son imprescindibles puesto que el carisma de Hugh Jackman como Lobezno supone el mejor vehículo posible para conectar dos épocas contrapuestas. Las adaptaciones de cómic en el cine deben trazar su propio camino, inspirándose en el material original, pero cambiando situaciones que aporten innovación y que, a la vez, se ajusten a un lenguaje narrativo completamente diferente al de la viñeta. Por ello no veo justificación a las críticas que se han vertido en este aspecto.

Por otro lado, quiero resaltar otro elemento positivo de la película: la recreación de una época. Si este logro ya pudo ser observado en X-Men: Primera Generación (X-Men: First Class, 2011), ahora se hace aún más evidente. La puesta en escena del film en 1973 resulta acertadísima. La vestimenta, la situación social y política, y la música con clásicos de Roberta Flack, Quincy Jones e incluso una versión francesa del single "Stop in the Name of Love" de The Supremes, contribuye a introducir al público en una época de grandes cambios y de estética discutible, dicho sea de paso.


James McAvoy realiza una interpretación más sentida y potente como Charles Xavier. Esta también es una observación personal fruto de la sensación recibida en la proyección. Si en First Class era Michael Fassbender el que se lucía especialmente, ahora presenciamos una cierta inversión de protagonismo. Al inicio, le vemos sumido en la depresión y el desencanto. Vive entregado al tedio y a la autoflagelación consumiendo una sustancia que le permite olvidar. Sin duda, es un buen punto de partida para ir comprobando su evolución y los cambios y matices que debe ir aportando a la interpretación. Al igual que hicieran Christopher Nolan en The Dark Knight Rises y Sam Mendes en Skyfall, se confirma que presentar a un protagonista depauperado para progresivamente llevarlo de nuevo al camino de la heroicidad, es un elemento narrativo clásico que siempre tendrá pegada. Apelar a este sentimiento despierta en el espectador una conexión ineludible y un interés por presenciar el "renacimiento" del personaje. Se trata de un factor de épica popular que tiene la virtud de implicar, de atraer al público hacia la historia que se quiere contar.

La película se enfrentaba a un reto muy exigente. Tratar de unir y dar sentido coherente a las tramas tan extensas que se han derivado de las anteriores entregas podía resultar una tarea casi imposible. Pero Kinberg, Vaughn y Singer, posteriormente, han estudiado a fondo lo que se había mostrado y han configurado una propuesta que, si bien no soluciona todos los fallos de continuidad provocados especialmente por el primer spin-off de Lobezno, sí que consigue racionalizar lo mostrado y configurar un timeline de acontecimientos mucho más equilibrado.  Ojalá otras propuestas tuvieran un grado de interés semejante por parte de sus creadores y una atención tan grande por los detalles.

Si en X-Men: First Class se observaban algunos errores que eran atribuibles a la precipitación que presidió su concepción y rodaje, ahora tenemos una nueva secuela que no solo aúna con éxito las dos generaciones de mutantes sino que también es un escenario para la aparición de la acción desatada y el entretenimiento constante que siempre debe presidir este tipo de cintas.

En su conclusión podemos deducir que la trayectoria de los X-Men del presente futuro (liderados por el Charles Xavier del siempre genial Patrick Stewart) ha finalizado sus aventuras en la gran pantalla por todo lo alto. La emotividad de las escenas finales en la escuela de Westchester así lo certifica. El futuro se encuentra en el pasado y el supervillano Apocalipsis se encargará de certificarlo.

12 comentarios:

  1. Buena reseña y gran película, Néstor.
    No me podría haber dejado más satisfecho. Funciona como un entretenimiento dignísimo, homenajea al cómic, recoge los aciertos de First Class y de paso calibra la continuidad y rinde tributo a las primeras entregas con la trama del futuro y el impagable final. Como bien señalas, es muy difícil construir una película de carácter grupal con semejante precisión, y en este aspecto Días del futuro pasado ha igualado a los Vengadores, con momentos para que se luzcan los personajes y los actores que los interpretan.
    Destacaría al trío que comentas, con McAvoy y Fassbender consagrándose después de su debut en la anterior entrega, y también me convencieron Jennifer Lawrence, mucho más cómoda en el papel de Mística, y el villano, gran Peter Dinklage.
    La película que los X-Men merecían, redonda y encima nos deja con la intriga de qué pasará con Apocalipsis en la siguiente entrega.

    ¡Saludos, Néstor!

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    1. Gracias Mike! Sin duda alguna, Days of Future Past profundiza y engrandece el fantástico legado que ofreció First Class. Resulta francamente interesante como esta ya prolongada saga ha sido capaz de encontrar la mejor reinvención no solo para seguir funcionando sino para conseguir la mayor calidad conocida hasta ahora en la franquicia mutante.
      Completamente de acuerdo con todo lo que comentas. También me pareció muy interesante la inclusión de William Stryker y su conexión primigenia con Lobezno. No se deja nada en el tintero puesto que incluso se nombra a su hijo Jason.
      He leído algunas críticas que atacan a la película por la reaparición de Charles Xavier cuando había muerto. Sin duda, no vieron la escena post créditos en X-Men La Decisión Final.
      Y en cuanto a la excesiva diferencia de edad entre el actor que da vida a Stryker y el Danny Huston de X-Men Origins Wolverine, baste decir que esa película no tenía solución ni encaje posible con los elementos que se trataban de reconstruir y arreglar. Por eso, con el giro final, se logra también poner fin a esa trama y a las incoherencias de todo tipo que generaba.

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    2. Y con el regreso de Singer también ha vuelto la música de John Ottman y el tema principal que compuso para X-Men 2. Otro acierto más.

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  2. Aún sin haber visto esta pero tras ver FIRST CLASS y leer las críticas que la avalan (es un buen indicador, pero no olvidemos que hasta que TÚ no ves una película, NADA ES CONCLUYENTE) me atrevo a decir mejora cualitativamente y sube el listón después de X-MEN: THE LAST STAND.

    Si bien es cierto que el argumento difiere notablemente de lo que la saga nos cuenta, Simon Kinberg compone un libreto alejado del argumento original, se toma ciertas licencias con las alineciones de héroes mutantes tanto en el futuro como en el pasado y obvia a algunos personajes cuyas relaciones empiezan a vislumbrarse y se consolidarían más adelante, logra dar cohesión argumental respecto de la primera entrega de esta nueva trilogía y supone un salto hacia adelante con respecto de la anterior trilogía de la franquicia mutante.

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    1. Xavi, creo que la participación de Matthew Vaughn en First Class y en la pre-producción de Days of the Future Past ha sido un factor determinante en la mejora de la misma. Bryan Singer, al tomar finalmente el mando de la dirección en esta última, se aprovechó de un fenomenal trabajo previo en el que Vaughn y Kinberg habían sentado las bases de un film ganador. Ha sido una lástima no poder seguir contando con él porque el británico ha levantado una saga que parecía perdida en un marasmo de secuelas sin rumbo y spin-off intrascendentes.

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    2. Hay algo que me llama la atención. Y que no sé si han reparado en ello. En THE WOLVERINE, LOGAN pierde el admantium a manos del "Robot Samuray de Plata". A tenor del rigor de la película, sólo las grarras le quedan sin la protección del mítico metal a excepción de lo que ocurre con el resto de su esqueleto puesto que aún sigue recubierto (A diferencia de lo que ocurrió con Magneto en "Lethal Attractions" que le arancó TODO el metal). Aqui, en el "Futuro" de los Centinelas, SI aparece con las garras de adamantium pero, en el pasado, ¿Debería "aparentemente" aparecer sin ellas? ¿Cómo es eso, qué ocurre?

      Un saludo, Néstor.

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    3. Xavi, hay varias teorías sobre el tema que apuntas pero el propio Bryan Singer ha dado la versión que podemos utilizar como fidedigna: "Director Bryan Singer explains that Magneto’s ability to manipulate metal might have something to do with it. The Master Of Magnetism could, perhaps, “reconstitute the adamantium claws… [Wolverine] has a different relationship with Magneto, and perhaps Magneto could forge them.”

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    4. A ver, no digo que no sea eso. De hecho, en The Return of Age of Apocalipse, Magneto mediante el uso de sus poderes consigue que Kirika (la hija de LOGAN y MARIKO YASHIDA) tenga el esqueleto cubierto de adamantium. Lo que me extraña es como en The WOLVERINE, sólo las garras se quedan sin covertura, no así el resto de su esqueleto. Y ese es uno de los puntos raro del film de Mangold.

      En el "pasado" lo entiendo, puesto que aún no ha "caído" en manos de ARMA - X. En el futuro, puede que Magneto le haya ayudado a recuperar el metal. Pero, ¿En el "Presente"?

      Se que estoy siendo muy puñetero, pero, LOGAN se merece mejor suerte fílmica. Y JACKMAN ha demostrado su buen hacer y su prestancia en el papel como para despedirse del personaje que le dió fama.

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    5. Desde luego Xavi, las dos películas de Lobezno en solitario no han estado a la altura de las circunstancias. En la nueva entrega que volverá a dirigir Mangold, se deberán juntar las energías necesarias para que, de una vez por todas, Hugh Jackman pueda protagonizar un film sobre las aventuras individuales de Lobezno que, por fin, responda a las expectativas.

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    6. Pues se rumorea que quieren basarla en la Saga de Mark Millar (si, ese escocés que da miedo a todo el mundo, no sé porqué) THE OLD MAN LOGAN.

      Me temo, que en ésta, hay MUCHISIMAS referencias a MARVEL con lo que ocurre. Si la has leído, lo mínimo que sale es HULK, así que ello dirán.

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  3. Tengo que decir que la pelicula de x-men días del futuro pasado me ha sorprendido mucho, la verdad es que consigue meterte hacia dentro de ella, y aunque el guión no es el mejor considero que la película es de las mejoras de la saga, por su entretenimiento y la excelente compenetración que realizan los 4 actores que se encuentran en el pasado con el futuro (Magneto y Charles Xavier), además de los argumentos expuestos por Néstor que coincido plenamente con ellos.

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  4. El tema centra del la historia de la saga de X-men , por cambiar la historia del futuro, es uno de los que en el mundo del cine más me llama la atención. Los efectos y personajes, por ejemplo el que realiza la actriz Anna Paquin, son dos aspectos que destaco de este filme.

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