8 de noviembre de 2012

Skyfall ilumina el 50 aniversario de la franquicia Bond


“Though much is taken, much abides; and though
 we are not now that strenght which in old days
moved earth and heaven, that wich we are, we are;
One equal temper of heroic hearts,
made weak by time and fate, but strong in will
to strive, to seek, to find, and not to yield.”

Fragmento del poema épico "Ulises", escrito por Lord Alfred Tennyson en 1833.



En su comparecencia ante el Comité Ministerial de Seguridad e Inteligencia, M (Judi Dench) realiza un brillantísimo discurso en el que expone cual debe ser la posición de las grandes potencias occidentales ante las nuevas amenazas del siglo XXI. "Nuestros enemigos no están circunscritos en un mapa", afirma con vehemencia defendiendo una idea que deja patente en una intervención anterior: "ellos se mueven entre las sombras preparando el siguiente golpe que van a asestarnos y es allí donde debemos luchar". Y como conclusión a su poderoso alegato, recupera las palabras del gran poeta inglés, Lord Tennyson, en lo que supone un órdago épico que acaba con cualquier resistencia que pudiera albergar un comité de burócratas encabezado por una ministra que no ve más allá de lo que puede comprobar en una hoja de papel. El montaje paralelo de la secuencia, que combina la comparecencia con la persecución que se está produciendo en el metro y en las calles de Londres, en la que Bond va tras la pista de un villano a punto de irrumpir en la sala donde se está celebrando dicha audiencia, convierte ese momento en una escena de gran calibre que nunca antes habíamos visto en un film de la saga 007.

Creo que este es el gran valor de Skyfall como película. Su propuesta es un éxito porque logra combinar los elementos clásicos, que nunca pueden faltar en la franquicia, con otros que son totalmente nuevos y que la convierten en un gran film que, por momentos, consigue trascender más allá de lo esperado. 

Skyfall es la suma de muchos aciertos. Tener a un director de la categoría de Sam Mendes al frente del proyecto, ofrece un extra de calidad que se nota especialmente en lo que consigue de los actores y en la apuesta por escenas de profundización regadas siempre con interesantes diálogos. Mendes afronta el film como un thriller psicológico marcado por un tono oscuro e introspectivo. Se atreve a llevar a Bond hacia nuevos territorios, forzándole a transitar por caminos nunca antes recorridos y además le rodea de personajes que, tanto si están en su bando como si no, consiguen mostrarnos las diferentes aristas de un agente secreto cada vez más complejo.

Técnicamente, Mendes nunca había estado vinculado a una película con un nivel tan alto de acción pero eso no ha sido un inconveniente porque ha sabido delegar en los técnicos para llegar a donde él no podía. Teniendo a su lado a un excelente director de segunda unidad, Alexander Witt, y apoyado en la inmensa labor del equipo de efectos especiales de Chris Corbould, y del coordinador de especialistas, Gary Powell,  Mendes ha podido concentrarse en dotar a la película de un rasgo distintivo en los terrenos que domina: la dinámica entre personajes y la propuesta argumental. Estamos ante una maquinaria de precisión que además se ha visto beneficiada por el entusiasmo de un director de actores, que siempre ha sido un gran admirador de la saga Bond, y que se ha implicado realmente. Marc Forster encaró Quantum of Solace como un simple encargo y eso se notó en la calidad del producto final. Sam Mendes, por contra, fue contratado poco después y supervisó la escritura del guión incorporando además a John Logan, quien ha sido el artífice de los mejores pasajes del libreto.


El camino que se inició en Casino Royale, reiniciando y reactivando una saga que sufría las consecuencias de un encasillamiento formal acuciante, ha llegado a su cénit con Skyfall. Daniel Craig ha logrado definir al nuevo Bond del siglo XXI, respetando las esencias pero aportando rigurosidad y contundencia a un personaje que necesitaba de un fuerte impulso. A su alrededor, la saga está pasando por su mejor momento creativo y no cabe duda que el futuro de la franquicia está asegurado bajo el fuerte liderazgo que le caracteriza como 007

Lo que vivimos en Skyfall es un viaje personal de reivindicación y reafirmación del propio Bond. Dado por muerto al término de la trepidante escena inicial en Turquía, 007 regresa a Inglaterra cuando su país y su agencia están siendo amenazados por una organización ciberterrorista liderada por alguien que parece conocer muy bien las interioridades del MI6. Su lealtad sigue siendo firme y decidirá "resucitar" para ponerse al frente de la respuesta al ataque recibido. Su vuelta al trabajo refleja la enorme confianza que M deposita en él. Más allá del sarcasmo formal que preside su relación, ella sabe que es el único hombre que podrá detener la amenaza que se cierne sobre ellos y, a pesar de que no esté aún en las mejores condiciones tras su retiro involuntario, 007 vuela a Shanghai tras la pista del misterioso sicario al que no pudo neutralizar en Istanbul cuando había logrado apoderarse de la lista encriptada con todos los operativos de la OTAN que trabajan infiltrados en las diferentes redes terroristas del mundo. Al tirar de la cuerda, Bond descubre que el cerebro de la operación es un ex-agente del Servicio Secreto Británico, destinado al área de Hong Kong años atrás, a quien le perdió su propia ambición. M acabó entregándolo a los chinos para librarse de sus constantes desafíos. Pero Raoul Silva ha renacido de sus cenizas con una fortaleza inusitada. Convertido en el ciber-terrorista más hábil del mundo, ha conseguido unos recursos inagotables que van a alimentar directamente su sed de venganza contra la traición de M.


En la interpretación de Javier Bardem encontramos, de nuevo, esta tendencia al psicodrama que caracteriza al film. Su primera aparición es absolutamente antológica y su declaración de principios le convierte en un villano de altura porque su objetivo no es el de dominar el mundo, en una especie de fiebre megalómana. Silva es un villano adaptado a los tiempos, al igual que ya sucedió con LeChiffre y la organización Quantum. Por consiguiente, sus objetivos son más "realistas", no hay que destruir el mundo sino sacar el mayor provecho del mismo sin salir de las sombras.

Y la venganza personal contra M focaliza extraordinariamente la tensión dramática del film. Esa es otra de las ventajas argumentales que ofrece el guión. Y Sam Mendes le ha dado mayor envergadura al explorar con Bardem las diferentes opciones que daba el personaje, construyendo una versión final bastante rica en matices. Incluso se rompe el tabú de la orientación sexual cuando queda clara su ambigüedad en este terreno. Y, en cuanto a la cuestión física que tanto había dado que hablar en trailers y avances, se vuelve a demostrar que hay que esperar a ver la película para emitir determinados juicios. Esta es una reflexión libre de spoilers pero, obviamente, todo encaja cuando conoces cual es el background del siniestro Raoul Silva.

Así pues, teniendo a Bond en un momento sumamente interesante dentro de su trayectoria vital, un brillante enemigo, y una M más dedicada y excelsa que nunca, presenciamos un gran espectáculo, equilibrado en trama y acción. EL MI6 estará en jaque también a nivel interno, sometido al continuo escrutinio del Gobierno a través de Gareth Mallory (Ralph Fiennes), un burócrata sólo en apariencia, que acabará mostrando cuales son sus verdaderas lealtades. Desde luego que será muy interesante verle en el futuro. El choque de voluntades que caracteriza a la propuesta tendrá la eclosión en un tercer acto que tiene la virtud de mostrarnos algo nunca visto anteriormente. El clímax final se desarrolla donde todo empezó para Bond, y en ese mismo escenario deberá concluir un nuevo capítulo de su vida, con grandes implicaciones emocionales de por medio.

Obviamente, la película también tiene sus debilidades. Sin embargo, no estoy de acuerdo con aquellos que acusan al film por un excesivo metraje. A mi no me sobraron minutos porque estaba disfrutando con la historia, una sensación parecida a la aún más larga The Dark Knight Rises. Quizá lo que ocurre es que la película plantea situaciones de relación entre personajes y secuencias de diálogo que, en algún momento, sorprenden dentro del sub-género 007. Y esa adecuación es difícil cuando el público está habituado a una fórmula conocida y, de repente, las conversaciones se alargan algo más de lo habitual.


En definitiva, Skyfall es un film de gran mérito y, además, nos depara unas interesantes sorpresas en su tramo final que ya nos sitúan ante el futuro de la saga. Un futuro que parece volver al clasicismo pero sólo en apariencia porque James Bond no regresará a los años 60 de repente ni terminará sus misiones esquivando el seguimiento del MI6 mientras se escapa con la chica de turno. El cambio es irreversible y es genial que sea así. Pero, tal como aludía al principio del artículo, siempre es bueno combinar tradición y modernidad. Y en eso los responsables de la saga han acertado de pleno. 007 está mejor que nunca.
 

16 comentarios:

  1. Muy buena crítica, Néstor. Ya sabes que la película me gustó, aunque no tanto como a ti. Sin duda, es una película de acción muy buena, con grandes momentos (la secuencia precréditos, la pelea en el edificio de Hong Kong..), pero que debería tener su climax final en las escenas londinenses. Creo que Silva debería haber cumplido con su objetivo en el atentado que comete en Londres, y que Bond debería de vengar la muerte de ese personaje de inmediato y de acabar con Silva de una manera bastante más cruel de la que lo hace (Le Chiffre muere de un simple tiro, que no dispara Bond, y a Dominic Greene le abandona en el desierto. ¿Por qué el para otras cosas brutal Bond-Craig es tan poco contundente para acabar con sus antagonistas?)Todo lo que acontece después me sobra por completo. Me parece anticlimático.

    Un saludo.

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  2. Muchas gracias Juan!
    Aunque estamos de acuerdo en la impresión general sobre la película discrepamos en los detalles.
    Para mi el epílogo en el Skyfall Lodge es fundamental en esta historia de reinicio del personaje. Supone la culminación de un trabajo iniciado en 2006 con Casino Royale. No me parece acertada la afirmación de algunos que dicen que hubieran querido indagar más en el pasado de Bond. No era necesario decir más, la historia familiar del personaje es bien conocida o se puede consultar en muchas fuentes. Queda mucho mejor tal como lo han dejado, con pequeños retazos que ilustran el trauma vivido por Bond de niño tras la muerte de sus padres, su encierro en el túnel, y su nulo interés por visitar o comentar nada que tenga que ver con ese enclave en las Highlands escocesas.
    En ese acto final hay una frase que me parece absolutamente magistral: "los huérfanos siempre han sido nuestra mejor simiente". Espectacular, algo así solo se había insinuado en Casino Royale, con ciertas palabras de Vesper. pero la majestuosidad de Judi Dench convierten el momento en memorable.

    Saludos!

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  3. Muy buena película. La veo más como Néstor que como Juan. He disfrutado de principio a fin. El prólogo en Turquía es trepidante; la búsqueda en China hipnótica, con esos rascacielos luminosos y la ostentación económica del gigante asiático; el atentado en el Reino Unido es lo que menos me gusta, sin estar mal; y la lucha final en Escocia me encanta (también le ha encantado a Noega's Blue), es mi parte favorita, me deslumbra tanto en las escenas diurnas como en las nocturnas. Notable para Craig, Bardem y Dench; bien para Fiennes y Harris, una mujer que gana al segundo y tercer vistazo; suficiente para Marlohe, prescindible. Pienso que el tramo de Escocia podría haber sido aún mejor sin el guarda, sin el helicóptero y sin tantos esbirros de Bardem. Mi puntuación, un 8/10 para Skyfall.

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  4. Como bien dice Néstor, estamos de acuerdo en líneas generales. Skyfall es muy buena película, aunque a mí me ha gustado algo menos que a vosotros. Este fin de semana volveré a verla. Voy a negociar con la taquillera que me haga un precio especial porque no quiero ver el momento Sólo en casa+McGyver que acontece en Escocia, aunque reconozco que está muy bien rodado. Hay que destacar el gran trabajo del director de fotografía, Roger Deakins. Además de la rumoreada candidatura de Skyfall al Oscar a la mejor película (muy posible ahora que hay 10 nominadas) sería de justicia que Deakins también tuviese su nominación.


    No soy un cinéfilo muy ortodoxo, porque salgo disparado sin mirar los créditos finales, pero en esta ocasión pude ver que en el reparto aparecía Albert Finney como el guarda. ¡No lo había reconocido!

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  5. Gracias por vuestros comentarios. Tal como apuntas Octopus, la presencia de Marlohe es bastante anecdótica. Me recuerda al papel que desarrollaba Maud Adams en "El Hombre de la Pistola de Oro". Aparece, se contonea, muestra su encadenamiento al villano, y perece en sus manos. Y Naomie Harris, qué decir, se trata de una Moneypenny muy sexy.
    En cuanto al climax en Skyfall lodge, estaba seguro de que te gustaría.

    Juan, apoyo totalmente lo que afirmas sobre el brillante trabajo de Roger Deakins, es un director de fotografía immenso que en esta película aporta muchísimo adaptándose a los diferentes ambientes para siempre resaltar en la luz y el enfoque. Particularmente, la secuencia de las sombras en el rascacielos de Shanghai y la visualización de la pelea entre Bond y Patrice es maravillosa. Debería estar, al menos, nominado en su categoría de cara a los premios Oscar.

    Saludos!

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  6. Me he fijado mucho en el físico de Naomie Harris. Parece una atleta olímpica.

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  7. Es cierto, Octopus! La imagino corriendo en pugna con Allyson Felix.

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  8. ¡Sí sí sí! ¡Está más fibrosa que Allyson!

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  9. Según declaraciones de Daniel Craig, acudió a una fiesta en la que sabía que iba a estar Javier Bardem para ofrecerle trabajar en Skyfall. Sam Mendes fue su director en Camino a la perdición y Ben Whishaw, el nuevo Q, trabajó con él en Layer Cake. En alguna parte leí que el director de Quantum of solace, Marc Foster, fue una sugerencia suya, y ahora quiere convencer a Mendes para que diriga el Bond 24. Parece que Daniel Craig tiene mucho peso en EON Productions.

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  10. También he leído una declaraciones de Sam Mendes en las que dice que sin Casino Royale, nunca habría podido haber una película como Skyfall.

    Por otra parte, el colosal éxito en taquilla de Skyfall asegura la continuidad de un rumbo que nunca se deberá abandonar en la franquicia:
    http://boxofficemojo.com/news/?id=3565&p=.htm

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  11. Yo acabo de verla hae 20 minutos, y estoy del todo en acuerdo con todo lo mencionado. Y al igual que Nestor y Octopus ME HA ENCANTADO TOOOODA la pelicula. Cierto es que se te hace a momentos rara...como diciendo, esto no pega en una peli de Bond...pero si te dejas llevar, desde luego me ha encantado.
    Todos los actores esplendidos. Barden esta inmenso...como mola su primera escena. Y Q me ha gustado el cambio.

    Y que me decis de los guiños a otras peliculas de la saga.
    Me lo ha parecido a mi, o cuando bebe con la chica en el casino de macao le ponen un Vodka-Martini AGITADO, y Bond dice "perfecto" ejjeje.

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  12. Yo habría quitado a Albert Finney. Su personaje no me gusta. Además, es un poco extraño que Bardem no le mate al final. El acto lógico habría sido dispararle a él, no al lado de él.

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  13. Cierto Alfonsus, el famoso vodka martini "shaken not stirred".

    El Aston Martin DB5, cuando se descubre en el almacén, también es un grandísimo momento incluido el detalle del botón de eyección y la metralladoras.

    También hay otro momento en que Bond le pasa una información a Tanner: "For your eyes only".

    Octopus, quizá sin Albert Finney toda la parte de Skyfall hubiera tenido aún más dramatismo, que era lo que se buscaba.

    Una de las frases que más me gusta de la película es: "Los huérfanos siempre han sido nuestra mejor simiente".

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  14. Muy buena crítica, yo también creo que el acierto de este film es combinar lo clásico con lo nuevo. Un film excepcional a nivel técnico (maravillosa fotografía) y con una historia intrigante que te atrapa. De lo mejor de Bond. Un saludo.

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  15. En 'Skyfall' nos encontramos a un Bond crepuscular, después de 50 años, que regresa al origen mientras se enfrenta a un malo ceniciento, Bardem, que se abraza a la muerte. Casi es una de Bergman. Jajaja. Un saludo!!!

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  16. Debo decir, que contra lo que esperaba de QUANTUM OF SOLACE, que bajó el listón considerablemente, SKYFALL es BUENA.

    Buena porque le devuelve el brillo a la SAGA BOND ya desgastada con el paso del tiempo y el abuso de los efectos especiales y de los guiones tramposos así como el abuso de la acción en detrimento de la lógica argumental.

    Buena, porque nos devuelve a un BOND más, humano, cuando en realidad no debería, todos le queremos INFALIBLE, FRÍO y DESPIADADO. Sufre, está cansado y está quemado. Eso configura un lado distinto al que hasta ahora habíamos visto (si obviamos, claro, al BOND de BROSNAN-pero sólo en algunos aspectos).

    Buena, porque le da nueva sangre a la franquicia, nuevos M, Q, Monneypenny.

    Buena, porque tras tanta modernidad te devuelve a los orígenes ("que sea viejo, no necesariamente ha de ser malo") como un mantra que se repite a lo largo de la película.

    Y, es buena, porque a la labor del espionaje le da una de cal y otra de arena. El personaje de SILVA es un contrapunto oscuro pero exagerado a lo que es el trabajo de BOND. Lo que hizo en su momento Trevallian (Sean Bean) pero en concreto con sus superiores, con medios más modernos (no nos olvidemos, la todopoderosa INTERNET) y, golpeando de forma más certera, creando caos, desorden. En definitiva, desde las sombras desde donde siempre han actuado los "espías".

    Me quedo con alguna frase como tú muy bien dices, Néstor:

    "Los huérfanos siempre han sido nuestra mejor simiente".

    Ella refleja claramente el dicho mil veces visto en el cine de que "los huérfanos son los hombres más peligrosos que existen" no voy a citar ejemplos puesto que me extendería demasiado.

    En definitiva, una buena película que insufla savia nueva a una saga que daba muestras de agotamiento.

    Puede que con el tiempo le encontremos más virtudes o más defectos, dependiendo del punto de vista de cada uno, pero seguro que seguirá dando que hablar.

    Así pues, a la espera de una nueva entrega o una nueva trilogía, seguiremos expectantes.

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