11 de abril de 2019

Viaje a la esperanza: "Las Uvas de la Ira" de John Steinbeck


Durante los años más duros de la Gran Depresión (1929-1933), se vivió en Estados Unidos un éxodo de población muy notable hacia California. Ciudadanos de los estados del Medio Oeste y de las grandes llanuras se vieron forzados a dejar atrás sus hogares por la quiebra de los bancos, la fuerte sequía, los cambios agrarios, y la práctica desaparición de los subsidios y ayudas federales que habían existido, hasta ese momento, en las comunidades agrarias del país. La meteorología pareció aliarse con la situación desfavorecedora debido al fenómeno conocido como Dust Bowl: constantes tormentas de arena y tornados que barrieron el centro Oeste (Oklahoma, Kansas, Texas, New Mexico, Colorado)  del continente norteamericano en los primeros años de la década de los 30. La sequía y la erosión generalizada por la explotación sin control de tierras, fueron factores desencadenantes del pronunciado episodio. Muchos pozos se secaron, los riachuelos se anegaron, y los latifundistas más poderosos desviaron el curso de los cauces de agua que habían permanecido. La fatalidad se cebó con las pequeñas explotaciones agrarias y ganaderas hasta el punto de verse forzados a dejarlo todo para enfrentarse a un viaje hacia un lugar en que la tierra seguía siendo fértil, las explotaciones agrícolas eran extensísimas, y la necesidad de mano de obra parecía ser el único motor para la salvación de un sector económico que se hundía. California volvía a ser la esperanza para salir de la miseria. Lo fue a mitad del siglo XIX y ahora recuperaba de nuevo el papel que más la ha caracterizado a lo largo de su historia.


Pero, en esta ocasión, los caminos para llegar hasta ella eran más asequibles. La modernización del país permitía varias posibilidades pero la más usada fue la "ruta 66", una combinación de carreteras estatales que conectaba Chicago y las grandes llanuras con la costa meridional de California. Esta senda fue el escenario de la visualización más evidente de la pobreza norteamericana. Los camiones y furgonetas, poblados hasta arriba por la gente, definieron una estampa que pronto se convirtió en un rostro crudo y despiadadamente realista de la crisis iniciada en la bolsa de Wall Street un 29 de octubre de 1929.

Las historias de triunfo, salvación, o derrota definitiva llenan las páginas de la crónica histórica de la época. Con la llegada de Franklin Delano Roosevelt a la Presidencia en 1933 y la consiguiente aplicación de políticas intervencionistas basadas en las teorías económicas de John Maynard Keynes, los Estados Unidos iniciaron una larga fase de recuperación que no culminó, a nivel social, hasta los inicios de la siguiente década. El New Deal cambió lentamente las condiciones coyunturales que habían provocado el empobrecimiento de gran parte de la población. Pero ese éxodo hacia lo desconocido, esa huída hacia delante buscando la última esperanza, provocó en las personas afectadas una depresión generalizada que no pudo ser superada hasta la siguiente generación. 

25 de marzo de 2019

El “Come back” de James Bond


Que los clásicos nunca mueren se pondrá a prueba en las carteleras con el regreso del espía más famoso de todos los tiempos. 


Desde que el emblemático personaje de ficción fuera introducido a la sociedad en 1953 para convertirse en un icono de la cultura pop, el mundo ha cambiado bastante. Si bien en Casino Royale se paseaba por las elegantes salas de apuestas jugando al bacará, ¿cómo sería la vida de espionaje de este personaje de haberse creado en la era digital? Nos lo podríamos imaginar perfectamente en misiones con casinos online, frustrando las ganancias en la ruleta de Le Chiffre, que para más detalles investigaría en profundidad cómo encontrarlo y en cuáles de los casinos más famosos en la actualidad. Definitivamente sería muy diferente. 

Y si bien el agente Bond no es una creación de esta época, sí que lo tendremos en la gran pantalla en el 2020 como ya lo están anunciando todos los medios, marcando tendencia con sus gustos. Esta vez parece que será con los coches eléctricos y a saber qué otra sorpresa se tiene entre manos. 

Aunque hubo algunos rumores sobre los problemas que se estaban teniendo para la producción de la película número 25 del espía, ya sabemos que Shatterhand es el working title de la próxima entrega. Un film dirigido por Cary Joji Fukunaga que está inspirado en el libro de Fleming, You Only Live Twice, y donde el Dr. Shatterhand es un alias bajo el que se esconde el archienemigo Ernst Stavro Blofeld. 

A pesar de que no se ha revelado mucho sobre la trama del nuevo film, sí que promete traer algunas sorpresas con referencia al casting, aunque seguirán algunas caras familiares como Léa Seydoux (Madeleine), o Naomie Harris (Miss Moneypenny). 

Algunos dicen que los clásicos nunca mueren y James Bond puede que sea uno de ellos. Lo descubriremos en un año.

21 de marzo de 2019

Nosotros (Us, 2019)


Tras convulsionar al género fantástico con su largometraje de debut, Déjame Salir (Get Out), Jordan Peele se alzó como uno de los nuevos talentos de referencia en Hollywood. Ganador del Oscar al mejor guion original, Peele decidió rebuscar en sus múltiples influencias para crear un sustrato de horror puro de cara a su siguiente película. Una de las fuentes que ha configurado su altar dialéctico es la eternamente reverenciada The Twilight Zone (1959-1964). En ella, podemos encontrar un episodio titulado "Mirror image", donde la protagonista se enfrentaba a una réplica oscura de sí misma. En los ámbitos de las ciencias paranormales, a este fenómeno se le llama doppelgänger. Esta aterradora situación centró el motor narrativo de su nuevo guion, que ahora llega a los cines de la mano de Universal Pictures.

Cuando cualquier realizador debuta con un título tan aclamado, el reto es más duro de cara a su siguiente trabajo. Jordan Peele se ha ganado una merecida confianza y, sobretodo, ha logrado una extraordinaria expectación ante este film que se centra en una familia a la que el destino le tiene preparada una terrible encrucijada. Quizá los personajes puedan haber entrado también en la Dimensión Desconocida que Peele tanto adora y que va a homenajear en las próximas semanas con el estreno de una serie revival, de diez episodios, que él se ha encargado de co-producir. Además, se ha reservado el papel de introductor en los capítulos, tal como hacía Rod Serling en la serie clásica.

Para obtener mayor información previa al estreno y siempre sin spoilers, la mejor opción es la de recurrir a nuestro amigo y colega Nestor Bentancor. Él ha tenido oportunidad de ver la cinta en una proyección para la prensa y nos puede explicar cuáles son sus sensaciones tras analizar la propuesta que ofrece una de las películas más esperadas del 2019. El reparto de la película está compuesto por la oscarizada y siempre electrizante Lupita Nyong'o, Winston Duke (M'Baku en Black Panther) y Elisabeth Moss (actriz de enorme éxito televisivo gracias a sus interpretaciones en Mad Men y The Handmaid's Tale).

Os dejo con la vídeo-crítica. Estoy seguro que os interesarán sus reflexiones desde la meca del cine. Os recuerdo que Nestor Bentancor es un referente latino en cuanto a información hollywoodiense. Acumula un incipiente bagaje tanto en conocimiento de la industria como en cobertura de estrenos. Os invito también a seguirle en Facebook, Twitter y, por supuesto, en su canal de Youtube.

15 de marzo de 2019

Mula (The Mule, 2018)


Earl Stone es un veterano florista que lleva más de doce años sin hablar con su familia. Cuando su negocio quiebra y le embargan la casa, lo pierde todo. Es entonces cuando le ofrecen ganarse un dinero extra si hace de correo para el cártel de Sinaloa y transporta ingentes cantidades de droga por las carreteras del Medio Oeste norteamericano. ¿Conseguirá recuperar lo que perdió? ¿Y hasta cuándo podrá seguir haciendo de mula para el violento cártel?

Cuando parecía imposible, Clint Eastwood, uno de los grandes directores de cine, el último clásico, vuelve a ponerse detrás y delante de la cámara, justo diez años después de Gran Torino, su última obra maestra absoluta. No lo veíamos actuar desde la cumplidora Golpe de Efecto (Trouble with the Curve, 2012), el favor que le hizo a su amigo y productor, Robert Lorenz. Para rodar Mula, Eastwood se ha reunido con el guionista de la citada Gran Torino, Nick Schenk, quien se basa en el caso real del octogenario que hizo de correo para el cártel y acabó en prisión. El resultado de la película que hoy nos ocupa es inmejorable, si bien no llega a la perfección de la mentada película con título de coche.

El guion de Schenk retoma el tema fundamental que vertebra toda la obra de Eastwood, las relacionales paternofiliales, y le da un nuevo giro al presentarnos a un protagonista que afronta el final de la vida tras haber roto todo vínculo con su familia. Earl Stone es un padre fallido y ausente que se ha centrado en su trabajo y ha dejado de lado a los suyos, de forma similar a como les sucediera al ladrón de guante blanco protagonista de Poder Absoluto (Absolute Power, 1997), al periodista de Ejecución Inminente (True Crime, 1999), al entrenador de Million Dollar Baby (2004) e, incluso, al gruñón de Walt Kowalski. Stone encuentra un propósito al forjar vínculos con los violentos jóvenes del cártel, quienes llegan a apreciarlo por su valía y experiencia. Además, a medida que avanza la trama, el protagonista lucha por hacer las paces con sus seres queridos, en la medida de lo posible, al mismo tiempo que advierte de que no cometa los mismos errores al antagonista de la función, el agente de la DEA al que da vida un solvente Bradley Cooper (amigo de Eastwood desde que colaborasen en American Sniper), un policía a quien también le obsesiona el trabajo. Aparte del conflicto generacional, las escenas que componen esta peculiar road movie exploran los prejuicios raciales de la Norteamérica contemporánea, si bien estas reflexiones son meras pinceladas en comparación con los certeros dardos de Gran Torino (2008).


El aspecto formal de la película es sencillamente perfecto. Eastwood dirige con pulso firme, se sirve de planos fijos y estables y deja de lado los artificios para ir directo al grano. La precisión tras la cámara ayuda a destacar la belleza de los parajes naturales que atraviesa el protagonista durante los portes, escenas que se ven aderezadas con la música que escucha Stone mientras conduce, en especial temas clásicos de Dean Martin y Willie Nelson. En el reparto de Mula participan varios secundarios más que cumplidores, por ejemplo los veteranos Laurence Fishburne, Dianne West y Andy García; a quienes acompañan Michael Peña, uno de los actores de reparto de moda, y la hija del director, Alison Eastwood. Bradley Cooper se queda con el papel del antagonista e interpreta a un personaje que ya hemos visto en otras cintas del director, pues no en vano recuerda al tenaz policía de Un Mundo Perfecto (A Perfect World, 1993). Eastwood se reserva el rol principal, el de un anciano visiblemente cansado pero a la vez ilusionado por las nuevas aventuras que afronta y de las que sale airoso gracias a su ingenio y dilatada experiencia. El rubio de El Bueno, el Feo y el Malo (Il Buono, il Brutto, il Cattivo, 1966) compone un protagonista a base de gestos secos, miradas duras y muchos años de trabajo.

Es posible que Mula pase desapercibida entre el final de la temporada de premios y la avalancha de grandes producciones superheroicas, si bien destaca como una película sencilla, directa, de corte clásico pero vigente, además de por ser una adición sumamente interesante a la larga filmografía de uno de los grandes directores de nuestro tiempo. No se la pierdan.