6 de diciembre de 2018

Historias de Hollywood: Lee Marvin en Doce del Patíbulo (The Dirty Dozen, 1967)


A lo largo de su lustrada carrera, Lee Marvin (1924-1987) consiguió definirse como una de las presencias más vigorosas y carismáticas de la historia de Hollywood. Logró evolucionar en la industria dando vida a villanos y héroes, destacando en ambos lados del espectro. Pero pocos saben que sirvió con honores en el cuerpo de Marines durante la Segunda Guerra Mundial. Marvin estuvo destinado en el Pacífico, donde obtuvo múltiples reconocimientos al valor, incluido el Corazón Púrpura. Durante la batalla de Saipan, en las Islas Marianas, fue herido gravemente en combate, dando fin a su participación en el conflicto. Durante el siguiente año, deambuló de un hospital militar a otro hasta ser licenciado del servicio en 1945. 

A partir de entonces, trabajó en tareas diversas de mantenimiento para un teatro de provincias. Pero no tardó en tomar un rumbo diferente. La ocasión se le presentó el día en que sustituyó a uno de los actores de la compañía que había caído enfermo. En un pequeño teatro cercano a Buffalo (New York), empezó una andadura que pronto le llevó a Broadway y más tarde a Hollywood.

Su carrera fue avanzando durante la década de los cincuenta pero fue en los sesenta cuando Lee Marvin alcanzó definitivamente el estrellato. Uno de los títulos de referencia que protagonizó en esa época fue Doce del Patíbulo (The Dirty Dozen, 1967). Como ha ocurrido en muchas ocasiones a lo largo de la historia del cine, Marvin no era el candidato inicial. Llegó al papel tras la renuncia de alguien con quien había trabajado en no pocas ocasiones, el mismísimo John Wayne.

Curiosamente, el papel del Mayor John Reisman es uno de los más comúnmente asociados con Marvin y, a buen seguro, su experiencia militar podía haber sido un valor añadido para la producción. Sin embargo, el guión de Nunnally Johnson y Lukas Heller, aunque planteaba un gran espectáculo bélico, distaba mucho de guardar las mínimas verosimilitudes respecto a la acción de combate real y los procedimientos del ejército. El director Robert Aldrich buscaba el espectáculo sin cortapisas y no juzgó necesaria la presencia de asesores militares en la pre-producción ni tampoco en el rodaje, con lo cual las incorrecciones de toda índole se fueron acumulando ante el asombro de Marvin.

3 de diciembre de 2018

Cadáver (The Possession of Hannah Grace, 2018)


Las dos caras del rigor mortis

En su reseña sobre La autopsia de Jane Doe (André Øvredal, 2016), Jordi Costa proponía un camino de lectura distinto a lo que muchos espectadores tacharon equivocadamente como “un final decepcionante”. Donde unos detectaban en el clímax una vía de escape rápida y rentable como colofón a una trama que mantenía el pulso del mejor suspense clásico; Costa se desmarcaba con el imaginario antropológico por bandera.

La primera parte de la película, entregada a la investigación pura y dura de un tándem forense (Brian Cox y Emile Hirsch) conjeturando sobre la inexplicable muerte de una inmaculada chica, estaba impregnada –afirma el crítico– por el “asombro en torno a una feminidad asociada a lo irracional”. La segunda, que desata lo macabro como (esperado) fin de fiesta, podría interpretarse “como destrucción de la racionalidad masculina”.

Resulta inevitable pensar en esta pequeña joya inglesa –y, por extensión, en la brillante lectura de Costa– cuando nos enfrentamos a Cadáver (Diederik Van Rooijen, 2018). Por un lado, Øvredal es un director con un debut noruego (Troll Hunter, 2010) y evidentes inclinaciones hacia lo sobrenatural. Por el otro, Van Rooijen, un cineasta también dado al fanta-terror con dos thrillers orientados a la cartelera holandesa y la obra que nos ocupa: primer encargo en el mercado internacional. Pero no… ¡Estos directores no pueden ser más distintos!

La Jane Doe de Øvredal es un exquisito y conciso trabajo de puesta en escena, mientras que la historia de acoso demoníaco que sufre Megan (Shay Mitchell) en Cadáver, perseguida por una espiral de asesinatos en cadena, tiene más de producto rutinario que de una película capaz (o con la inquietud) de distinguirse dentro del panorama sobresaturado de propuestas que cada año alimenta el subgénero con mejor o peor fortuna.

30 de noviembre de 2018

Viudas (Widows, 2018)


Hemos empezado una temporada del año en que los sucesivos estrenos empiezan a medirse por las opciones que tengan en las futuras galas de premios. Pero, más allá de todo ello, siguen llegando otros títulos que están entre lo mejor del año, aunque no cuenten con demasiadas opciones en los próximos galardones. Uno de estos casos es el de Widows (Viudas).

Steve McQueen, reputado director británico que alcanzó la excelencia con Shame (2011) y 12 Años de Esclavitud (12 Years a Slave, 2013), nos trae ahora el que seguramente es el mejor thriller noir de 2018. Recogiendo el testimonio de una aclamada mini-serie inglesa de los ochenta, McQueen configura un relato mordaz, seco y apabullante que aglutina a un gran reparto: Viola Davis, Michelle Rodriguez, Elizabeth Debicki, Cynthia Erivo, Colin Farrell, Robert Duvall, Carrie Coon, Jacki Weaver, Daniel Kaluuya, Jon Bernthal y Liam Neeson.

Nuestro amigo y colega Nestor Bentancor tuvo ocasión de ver la película hace ya algunas semanas. En su vídeo-crítica desmenuza los grandes "pros" y algunos de los "contras" que ofrece la cinta.

Os dejo con el vídeo. Estoy seguro que os interesarán sus reflexiones desde la meca del cine. Os recuerdo que Nestor Bentancor es un referente latino en cuanto a información hollywoodiense. Acumula un incipiente bagaje tanto en conocimiento de la industria como en cobertura de estrenos. Os invito también a seguirle en Facebook, Twitter y, por supuesto, en su canal de Youtube.

23 de noviembre de 2018

"En Busca del Reparto Perfecto", un libro de Juan Tejero


¿Quién no ha soñado alguna vez con el reparto perfecto? Cualquier cinéfilo ha fabulado con los nombres que mejor le suenan para una determinada película en producción o, incluso, en filmes que no están anunciados. En mi caso, hace algunos años me puse a pensar en un reparto para un hipotético remake de Casablanca y llegué incluso a anotarlo para el recuerdo.

Las grandes películas o aquellas que más resuenan en nuestra memoria quedan fuertemente ensambladas a sus repartos y cuesta imaginar que no siempre aquellos que asociamos inequívocamente a una determinada cinta, llegaron al proyecto de forma directa. Quizá lo hicieron como opciones alternativas o por pura casualidad.

Y es que en el mundo de los castings hay mucho en juego y, a veces, las opciones definitivas no son las mejores mientras que, en otros casos, la elección final fue clave para el éxito de la película. Son muchas las partes que entran en esta negociación: directores, productores y las mismas estrellas que, en ocasiones, no ven futuro a las producciones, tienen problemas de encaje en su calendario o sencillamente no aceptan por cuestiones económicas o por no simpatizar con los implicados en el proyecto. Eso ha conducido, de vez en cuando, a la apuesta por otros rostros que han podido convertirse en estrellas del firmamento cinematográfico.

También intervienen incidencias imprevistas, accidentes y consideraciones varias que, de vez en cuando, han conducido a la sustitución de algún intérprete ya iniciada la fase de rodaje. En la carrera de Stanley Kubrick podríamos encontrar algunos ejemplos de ello.

Por todo lo expresado anteriormente y por otros factores innumerables que sería demasiado largo comentar, la configuración de los repartos termina siendo uno de los temas de mayor interés entre los aficionados al cine. Algunos novatos se sorprenden con aquello de "lo que podría haber sido". Sterling Hayden pudo haber sido Quint en Tiburón (Jaws, 1975), Al Pacino recibió una oferta para ser Han Solo en Star Wars (1977) mientras que, unos años antes, el estudio quería que Robert Redford diera vida a Michael Corleone en El Padrino (The Godfather, 1972). Los compromisos televisivos impidieron a Tom Selleck convertirse en Indiana Jones y un embarazo finiquitó las opciones de Annette Bening para ser Catwoman en Batman Vuelve (Batman Returns, 1992).

Un tema tan apasionante como éste merece, sin duda alguna, un estudio en profundidad y eso es exactamente lo que encontramos en el nuevo libro de Juan Tejero, titulado precisamente "En busca del reparto perfecto". El autor sondea en la historia del cine y saca a la luz numerosas situaciones y anécdotas derivadas de multitud de películas. Creo que al final de su lectura podremos llegar a la conclusión de que, en la mayor parte de las ocasiones, aquellos repartos que fueron configurados con incidencias hallaron su mejor representación en la configuración final que vimos en la gran pantalla.

Juan Tejero nos habla de casos como el de Vivien Leigh, asumiendo finalmente el rol de Scarlett O'Hara en Lo que el Viento se Llevó (Gone with the Wind, 1939) poco después que Paulette Goddard estuviera a punto de firmar para el papel. Gary Cooper estuvo muy cerca de ser Ringo Kid en La Diligencia (Stagecoach, 1939), y Joan Crawford era la elección de los productores para dar réplica a Burt Lancaster en De Aquí a la Eternidad (From Here to Eternity, 1953).

"En busca del reparto perfecto" es un libro magno. Cuenta con una gran edición y, a lo largo de sus 528 páginas, desgrana incidencias en los repartos de películas memorables como Drácula, Doctor Frankenstein, Tarzán de los monos, La reina Cristina de Suecia, Sucedió una noche, Rebeca, El halcón maltés, Casablanca, Laura, Duelo al sol, ¡Qué bello es vivir!, Juana de Arco, Sansón y Dalila, Solo ante el peligro, Un tranvía llamado Deseo, Los caballeros las prefieren rubias, Vacaciones en Roma, Crimen perfecto, La ley del silencio, Johnny Guitar, Sabrina, La noche del cazador, El rey y yo, Los diez mandamientos, Guerra y paz, Vértigo, Con faldas y a lo loco y Río Bravo.

Juan Tejero es un autor prolífico que ya se ha establecido como uno de los mejores cronistas acerca de la historia de Hollywood. En T&B Editores han publicado la mayor parte de sus potentes ensayos como es el caso de la trilogía "Este rodaje es la guerra", "El grupo salvaje de Hollywood", "Audrey, una princesa en la corte de Hollywood", "Su nombre es Bond, James Bond", "El making of de Casablanca" o "Qué ruina de película", entre otros muchos.

Por consiguiente, "En busca del reparto perfecto" es una nueva pieza de la obra titánica de este autor que nunca deja de sorprendernos con sus investigaciones cinéfilas. El libro sale a la venta el 28 de noviembre y asegura grandes dosis de entretenimiento para todos los amantes del séptimo arte.