27 de septiembre de 2012

Un día de furia en Mega City One


El cine de acción necesita nuevas aportaciones que revitalicen el género. Parece que, por fin, algunos productores y directores están comprendiendo que los espectáculos artificiosos, caracterizados por la multi-cámara rampante, capaz de bloquear los sentidos del espectador más avezado, empiezan a cansar al público.

En los últimos años, hemos visto como algunas tendencias están cambiando y películas que exploran un tipo de acción más física (al estilo de la década de los 80 y principios de los 90) vuelven a convivir con las que expresan un estilo pos-modernista y, a la postre, saturante.

Creo que Venganza (Taken, 2008) es un film que abandera esta tendencia "clasicista" en la puesta en escena  de las secuencias de acción. De alguna manera, es heredera de un estilo que Martin Campbell ha explorado en algunos de sus films, y que llegó a la cumbre con Casino Royale (2006). Sentir la violencia, la potencia de los golpes, el efecto sonoro de los disparos, dentro de una secuenciación asumible, es un placer para los aficionados al género. Algo que parecía olvidado o imposible de recuperar pero que, por suerte, está regresando. 

Dredd se inscribe perfectamente dentro de esta corriente de films de acción. Adaptando el background de un personaje creado por John Wagner y Carlos Ezquerra en 1977, el guionista y productor Alex Garland construye una versión ejemplar del juez policía, dándole la entidad que requería y alejándose de la versión camp y estilizada que caracterizó a la cinta que Sylvester Stallone protagonizó en 1995.

Bajo la dirección de un realizador joven como Pete Travis, la película encuentra su verdadero camino y es capaz de transmitirlo desde el minuto 1 con una buena introducción que nos presenta a la Tierra en un futuro distópico donde la población mundial vive hacinada en urbes colosales en las que el caos, las revueltas, y la delincuencia se dejan notar en el día a día a todos los niveles. Mega City One es una de esas brutales conurbaciones. Dentro de sus muros malviven 800 millones de habitantes y los hombres y mujeres de la Corte de Justicia son los únicos que pueden imponer el castigo en un Estado de excepción permanente (17.000 crímenes diarios). Pero sus efectivos son obviamente insuficientes ante el gran número de delitos que se producen. Sólo pueden responder a un 6% de los actos criminales. Ahora bien, ese porcentaje de actuación está caracterizado por un nivel de violencia ajustada a los tiempos que corren. La ley se aplica al momento puesto que los policías son Jueces y Jurados. Y nadie deseará tenerles delante para recibir una de sus sentencias.

La joven Cassandra Anderson (Olivia Thirlby) es una recién graduada de la Academia que posee habilidades mutantes telepáticas y un pasado turbador que parece guiar sus pasos hacia el servicio público de justicia. Pendiente de evaluación sobre el terreno al haber suspendido las pruebas previas, es asignada al Juez Dredd (Karl Urban), uno de los más duros y experimentados de la Corte de Justicia. Deberá pasar un día en las calles y será Dredd quien tendrá la última palabra sobre su admisión definitiva en el cuerpo. Lo que ocurrirá después pondrá a prueba tanto a la novata como al experto juez. Una llamada desde el edificio Peach Trees lo cambiará todo...

Con Dredd estamos ante un film de acción completo. Por un lado, reproduce fantásticamente el ambiente sucio y agreste que caracteriza a Mega City One. Las nuevas drogas de síntesis están haciendo estragos entre los bajos fondos y la visualización de los efectos de la misma es una de las pocas concesiones que Pete Travis se concede en lo que es un film de acción fundamentalmente física, con pocos elementos de infografía digital. De alguna manera, la sensación que se transmite es la de un entorno que casi se puede tocar y oler a través de la imagen en pantalla. Por otra parte, el personaje de Dredd está fenomenalmente representado y la credibilidad de un Karl Urban excelso contribuye a ofrecernos la impronta que se precisaba: la de un juez-policía extraordinariamente duro, forjado a imagen y semejanza de su brutal entorno, carente de sentimientos banales y volcado, en exclusiva, a su tarea de administrar justicia, de la forma más contundente posible. Un vigilante cuasi desconocido, al que nunca vemos sin su casco, pero que es capaz de mostrarnos su estado emocional a través de los gestos de su boca y barbilla. Esta mezcla entre lo que sería un "extreme-Batman" del futuro y Robocop, es el que, por fin, tenemos en la gran pantalla.

Además, el film se beneficia de la buena interpretación de la joven Olivia Thirlby y, especialmente, de la genial personificación de Lena Headey como Madeline Madrigal, más conocida como "Ma-Ma", una ex-prostituta despiadada que se ha convertido en la gran zarina del tráfico de drogas. Además, controla, de forma autoritaria, el bloque Peach Trees, uno de los enormes rascacielos de Mega City One, capaz de albergar en sus lúgubres apartamentos a más de un millón de personas. Madrigal distribuye en exclusiva una nueva droga sintética que hace sentir a los que la consumen una sensación de elongación del tiempo que produce unas enormes alucinaciones. El "Slo-Mo" inunda las calles y buena parte del mismo se produce dentro de los muros del Peach Trees.

En Dredd tenemos, pues, una auténtica orgía de sangre, violencia, y acción desenfrenada pero siempre manteniendo una exposición visual que no bloquea al espectador mientras sigue las vicisitudes de un juez y su aprendiz en su intento de sobrevivir al acoso de los esbirros de "Ma-Ma". Sobre un argumento obviamente simple, los responsables del film son capaces de crear un producto de entrenimiento que no ofrece concesiones ni necesita de intervenciones cómicas para rebajar la tensión. En esta cinta, todo es contundente y el resultado es tan mordaz como el efecto de las ametralladoras gatling, protagonistas de una de las escenas más visualmente poderosas de la película.

Es una lástima que la cinta no esté funcionando comercialmente fuera del circuito Británico. Este film podría ser el inicio de una interesante saga pero quedará en una anécdota si las cifras no permiten que las productoras se atrevan con un nuevo proyecto. Cabe recordar que estamos ante una película prácticamente independiente, financiada por estudios británicos y surafricanos (donde se rodó la película) y que contó con un presupuesto limitado de 45 millones de dólares, que resulta irrisorio en el contexto del cine de acción actual. Ha sido una apuesta arriesgada y necesitaría de una buena respuesta internacional para avalarla.

15 comentarios:

  1. Tomo buena nota. Lo cierto es que estoy leyendo una mayoría de críticas positivas de esta película, algunas incluso entusiastas.

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  2. Anda, no sabía que era una cuasi independiente..... Nose porque, pensaba que era una cinta Hollywodiense mas.
    Yo la vi la semna pasada, y me encanto. Quiza es algo lento hacia la mitad, porque empieza y termina fuerte... pero me resulto algo lento el medio.
    Karl Urban esta genial, demasiado robocop, pero muy bien cogido al personaje.
    Pero como tu dices, la ambientación es ESPECTACULAR.. es que casi sientes la suciedad, el caos, el agobio la presión.

    El unico pero es que ante alguien tan fisico como Dredd el malo, en este caso la mala... no es rival fisicamente hablando y el final, que no dire nada, pero se me antojo suave...

    Yo la recomiendo encarecidamente mporque con el paston que es el cine ahora, uno se alegra que por lo menos te hayas entretenido a base de bien.

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  3. Bueno, no soy fan precisamente del Joker de The Dark Knight, pero está endiosado como villano pese a no ser rival físicamente para Batman. Está claro que la falta de fuerza puede suplirse con otras virtudes, u otras maldades...

    Respecto al pastón que es el cine ahora, lo que duele no es el precio de la entrada, no al cinéfilo. Lo que duele es el precio de las chucherías que te venden dentro. ¡Jajaja!

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  4. Totalmente de acuerdo, pero el precio de las chuches y palomitas es donde se hace el negocio el local. Yo sencillmanete no compro.
    Yo soy "el raro" que va solo al cine con un cafe para llevar jejeej.

    Pero 9 euros el cine me parece UNA BARBARIDAD por muy cinefilo que se sea. No me parece normal.

    Estoy de acuerdo en lo que dices del Joker, pero es algo distinto...porque los planes del Joker, realmente ponen en jaque a Batman.....de hecho cuando esta frente a él, le vence en nada fisicamente, pero aún vencido, el Joker tiene lo del "dilema" de los 2 barcos que en el fondo sigue siendo un enfrentamiento a él.... y supuestamnte quien le "vence" son los ciudadanos de Gotham que no hacen estallar ninguno de los 2 barcos..... Pero esta Ma-Ma, es solo mala a secas... sus "secuaces" le tienen miedo y hacen lo que manda... pero vamos, que cualquiera de ellos podría darle un hostia que la mata y se hace dueño de Peach Trees....

    Un malo de verdad, UN VILLANO con mayusculas es BANE. Poderoso, listo, perspicaz, adelantado, con carisma, despiadado y FUERTE QUE TE CAGAS.

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  5. El tema de los villanos siempre está en el punto de mira dentro de este tipo de producciones. En el caso de Dredd, la villana que encarna Lena Headey está bien insertada y da el pego dentro del contexto y argumento que se nos presenta. Ahora bien, el anticlimático final quizá supone un cierto desazón en una película que, por lo demás, deambula por terrenos de extrema corrección.

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  6. No sé a vosotros, pero a mi me ha recordado a ROBOCOP. La primera, y también en parte la fotografía de STARSHIP TROOPERS. Ambas de Verhoeven.

    ALFONSUS tiene toda la razón del mundo. Al igual que Néstor en quejarse. 9 Euros es un abuso.

    Luego, no querrán que haya piratería.

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  7. Muy buen post, Néstor. Tengo que darle una oportunidad, la verdad es que esta película no me llamaba demasiado la atención, pero al parecer la ambientación y la acción lo merecen y Urban no lo hace nada mal.

    Por cierto, buena cabecera para el blog.

    ¡Saludos!

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  8. Saludos Néstor te quería comentar que organizando otro evento entre blogs y me gustaría que formes parte ingresa en el link (filmfocus-la.blogspot.com.ar/p/festival-film-focus.html) y enterate de más saludos.

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  9. Muchas gracias Mike!!!

    También tengo que felicitarte por tu crítica de Mátalos Suavemente. Es tan buena que he decidido no escribir sobre ella en mi blog, creo que no se puede añadir más al análisis que has realizado.

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  10. Gracias Sebastián!!!
    Ten por seguro que voy a participar en esta nueva iniciativa bloggera.

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  11. ¡Muchas gracias, Néstor!
    Me alegro de que te haya gustado Mátalos suavemente, pero seguro que si escribes sobre ella aportas nuevos puntos de vista interesantes.

    ¡Saludos!

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  12. Buen artículo Nestor. Dredd se ha convertido, sin duda, en asignatura pendiente de los próximos días.

    Me gusta cómo hablas de ella. Hay, sin embargo, un momento en el que eres un tanto impreciso al hablar de la violencia. Cuando hablas de un "estilo pos-modernista" implícito en ella.

    Entiendo tu visión histórica y que quieras atribuir esta palabra al montaje frenético de las películas actuales de acción.

    Pero lo posmoderno es un movimiento (anterior al cine) aplicable al arte que intertextualiza, que mezcla lo añejo y lo nuevo desde un nuevo primsa, que rompe con las convenciones... como la magnífica "La piel que habito" Almodóvar (una genial muestra de fractura de los arquetipos hollywoodianos de lo femenino y lo masculino desde un punto de vista evidente y físico, que barre toda clasificación pre-establecida que existe sobre los tipos de sexo). Y en esta película, la violencia se capta del modo más estático posible.

    Por otra parte, en el estilo del cine mudo (y rebelde) de Abel Gance (ejemplificado en "La rueda" y "Napoleón"), encontramos montajes hiper-frenéticos, subjetivistas, empíricos... que se parecen a los alocados montajes del cine de hostias actual.

    No creo que debamos llamar posmodernista a la mera violencia, sino a una concatenación de circunstancias mayores.

    A pesar de esto, me ha resultado muy interesante lo que dices sobre Dredd. Me muero por ver esta -por fín- buena adaptación del cómic, después de la tontería que protagonizó Stallone.

    Saludos

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  13. Gracias Nostromo!

    Cuando he utilizado el calificativo pos-modernista ha sido desde el punto de vista exclusivo del cine de acción. Con ello no buscaba un equiparamiento hacia otros significados que esta palabra tiene en otros géneros y en diversos momentos de la historia del cine.

    Saludos

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  14. La vi ayer. Sobresalientes Urban y Thirlby. Pero tengo objeciones contra los excesos visuales y experimentales de la cámara superlenta y contra la debilidad de Headey como villano(a) principal.

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  15. Andrew Dominik nos ofrece en 'Mátalos suavemente' un thriller intenso, con ritmo, repleto de escenas vibrantes y diálogos frescos, con humor y drama, una película de factura clásica pero que debe gran parte de sus hallazgos a contemporáneos como Tarantino o Michael Mann. La escena entre Brad Pitt y Tony Soprano, James Gandolfini, es soberbia. No es una obra maestra pero defraudará a pocos. Un saludo!!!

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