29 de setembre del 2011

Hitchcock y las actrices rubias


El célebre crítico norteamericano, Roger Ebert, escribió en una ocasión lo siguiente: "Los personajes femeninos en el cine de Alfred Hitchcock reflejan siempre una serie de cualidades. Suelen ser mujeres rubias, frías, y bastante distantes. Están encarceladas por un vestuario que combina sutilmente moda y fetichismo. Cautivan de forma magnética a los hombres, que a menudo sufren limitaciones físicas o psíquicas."

Escribir sobre la magna carrera de uno de los cinco mejores directores de la historia del cine serviría para cubrir la extensión de un blog entero. Mi propósito, con este artículo, es el de profundizar en una de las características estilísticas más evidentes del cine de Hitchcock: la utilización de protagonistas femeninas rubias.

Muchas fueron las blondes de Hitchcock y coparon los carteles de la mayoría de sus films (aunque con notables excepciones en el caso de Joan Fontaine y Tallullah Bankhead, entre otras) siendo una de las muestras más indicativas de su estilo estético.

Hitch solía justificarlo de esta forma: "Las rubias son las mejores víctimas. Son como la nieve recién caída, capaz de mostrar huellas de sangre con asombrosa nitidez." Pero él iba más lejos de esta poética apreciación. Reconocía ser un feminista de corazón y sólo hace falta ver algunas de sus películas para ver que las mujeres suelen ganar la partida a pesar de enfrentarse a numerosos obstáculos. Construyó grandes personajes femeninos a lo largo de su trayectoria y les dio una entidad fuera de lo común para el cine de su época.

Pero en el tema de las rubias hay que admitir un importante componente fetichista por parte del director. Aunque había otros temas que siempre atrajeron al realizador, nada podía hacerle sombra a la fascinación que sentía por ellas.

Las "hitchcock blondes" son una marca estética de la historia del cine y es imposible imaginar sus películas sin la aportación de esas bellas y distantes mujeres, capaces de hacer lo impensable en el momento menos esperado. Ellas nunca dan un paso atrás cuando las situaciones se precipitan y a veces son las que arriesgan sus vidas para salvar a los hombres. Eso sí, siempre manteniendo inalterada su imagen radiante en pantalla.

Repasemos, pues, cuales fueron las principales representantes de esta idea estilística surgida de la poderosa fuerza visual del realizador británico:



Madeleine Carroll
39 escalones (1935), El Agente Secreto (1936)




Antes de su llegada a Hollywood en 1939, Hitchcock había desarrollado una carrera prolífica en Inglaterra. Dirigió 24 películas en quince años y fue progresando en su labor hasta crear varios films que son grandes clásicos del cine británico de entreguerras. Su espléndida labor rebasó fronteras y el productor David O. Selznick no dudó en ofrecerle un contrato con su compañía. Su primera asignación fue Rebeca (1940). Se abría una etapa en la que la factoría de los sueños engrandeció las posibilidades de Hitch gracias a la mayor cantidad de medios técnicos a su alcance. Y así fue como consiguió forjarse una carrera que pasó a los anales de la historia del cine.

Pero regresando al periodo británico, hay que destacar que allí encontramos a la primera de las Hitchcock blondes. Se trataba de Madeleine Carroll, una actriz de larga trayectoria en el teatro y el cine inglés, que fue seleccionada para protagonizar dos de las mejores películas de la primera etapa del realizador.


Carole Lombard
Matrimonio original (1941)

Una de las pocas comedias en la carrera de Hitchcock. Y una película que también le reunió con la esposa de Clark Gable. Lombard era una gran estrella de la época y saltaron algunas chispas con el director. Durante ese rodaje fue cuando Hitch pronunció la famosa frase: "Los actores son como el ganado". A pesar de ciertas rencillas, el ambiente del rodaje siempre fue cordial y quizá hubiera contado más veces con Lombard de no haber muerto en un fatal accidente aéreo a finales de enero de 1942.


Priscilla Lane
Sabotaje (1942)

Esta película provocó el primer enfrentamiento entre Hitchcock y Selznick. El director creía en el proyecto pero al magnate no le convencía y le acabó diciendo que si quería llevarla adelante tendría que ser para otro estudio. Así fue como el proyecto llegó a Universal que, sin embargo, no podía hacer frente al presupuesto inicial y esto implicó tener que renunciar a los dos actores que el realizador deseaba: Gary Cooper y Barbara Stanwyck. Al final encontró a la rubia que buscaba en la joven Priscilla Lane, una actriz que obtuvo cierta fama entre finales de los 30 y principios de los 40.


Ingrid Bergman
Recuerda (1945), Encadenados (1946), Atormentada (1949)

Pasamos ahora a una de las mejores actrices de la historia del cine. La bella intérprete sueca se distinguió siempre por su extraordinaria capacidad artística. Construyó una carrera brillante poblada con películas representativas de cinematografías diferentes e incluso opuestas. Y todo lo hizo con la clase y distinción que siempre la caracterizó. Con Hitchcock su colaboración fue enormemente fructífera y se convirtió en la primera actriz con la que llegó a trabajar en tres ocasiones. Después la igualaría Grace Kelly.

Su papel en Encadenados fue especialmente notable. En el marco de una película revolucionaria en el plano técnico y donde la tensión y el drama casi pueden palparse, Bergman rayó a gran altura bajo el enfoque de un director que se convirtió en su más grande admirador. Sólo su marcha a Italia impidió que pudiera alargarse aún más esa relación creativa y profesional.


Marlene Dietrich
Pánico en la escena (1950)

Tras once años en Hollywood, Hitchcock decidió rodar Pánico en la Escena en Londres. Aprovechó la animadversión que existía entre las dos protagonistas, Marlene Dietrich y Jane Wyman, en beneficio de la película. Una rivalidad en pantalla que procedía de la enemistad que reinaba entre bastidores.


Anne Baxter
Yo confieso (1953)


Hitch quería trabajar con Anne Baxter desde que ésta había intervenido en Eva al Desnudo y creyó que el drama Yo Confieso era el mejor proyecto para sus cualidades. Junto a Montgomery Clift y Karl Malden, la película se convirtió en uno de los dramas más sentidos y emotivos en la carrera del realizador.



Grace Kelly
Crimen Perfecto (1954), La Ventana Indiscreta (1954), Atrapa a un Ladrón (1955)





Ingrid Bergman fue la primera en marcar una época dentro de las protagonistas femeninas en el cine de Hitchcock. Grace Kelly fue su sucesora.

La actriz de Philadelphia había hecho una prueba de cámara al poco de llegar a Hollywood. Este legendario screen test fue visionado por grandes directores y, aunque su carrera en la gran pantalla iba avanzando, varios fueron los que decidieron contratarla basándose únicamente en la belleza, clase, y buen hacer interpretativo que desprendía en la prueba. John Ford la eligió para Mogambo en base al test y lo mismo ocurrió con Hitchcock. Cuando estaba preparando Crimen Perfecto sondeó su disponibilidad y la contrató en cuanto fue posible.

Entre ambos surgió una relación muy cordial y afable. Grace no dudó al aceptar intervenir en La Ventana Indiscreta, a pesar de que eso implicó tener que desechar la oportunidad de trabajar con Marlon Brando en la oscarizada La Ley del Silencio.

Esta relación profesional duró todo lo posible. Su temprano compromiso con el Príncipe Rainiero de Mónaco significó el final de su carrera artística aunque Hitchcock siempre la tuvo en mente y llegó a ofrecerle el papel de Marnie, la ladrona. Pero la Casa Real de Mónaco juzgó inapropiado que su Princesa volviera a trabajar en el cine y así se perdió lo que hubiera sido una gran oportunidad de verla de nuevo en pantalla.



Doris Day
El hombre que sabía demasiado (1957)

Doris Day destacó siempre en películas musicales y comedias románticas. Su inclusión en este film se debió a que su personaje era el de una cantante retirada que había disfrutado del éxito internacional. Cuando se piensa en esta película siempre viene a la mente la interpretación del clásico "Que Sera, Sera (Whatever will be, will be)", que llegó a ganar el Oscar y a ser uno de los singles más vendidos de la época.


Kim Novak
Vértigo (1958)


Una de las actrices más atractivas de la historia del cine no podía faltar en la filmografía de Hitchcock. En el doble papel de Judy Barton (morena) y Madeleine Elster (rubia), Kim Novak consiguió ofrecer el aura de misterio e intriga que su papel exigía. A diferencia de anteriores trabajos suyos, aquí consiguió expresar un ideal de belleza etérea, casi intocable. Cautiva desde el primer momento en que aparece en pantalla.

Vértigo es una de las películas del director británico que más influencia han generado en realizadores posteriores. Brian de Palma fue especialmente seducido por la propuesta y recuperó varios elementos para sus films Obsesión y Doble Cuerpo.



Eva Marie Saint
Con la Muerte en los Talones (1959)

Para el papel de Eve Kendall en el clásico North by Northwest, Hitch decidió contar con otra de las grandes actrices rubias del momento: Eva Marie Saint.

La actriz de Newark resultó ser la idónea para representar el personaje de una mujer que devanea entre diferentes lealtades. Un background que le otorga un aura de misterio que ella se encarga de desprender durante la mayor parte de sus intervenciones.


Janet Leigh
Psicosis (1960)

Pasamos de un clásico a otro. Psycho es otra de las obras cumbres del director. Un ejemplo de planificación, puesta en escena, planos memorables, narrativa argumental... lo tiene prácticamente todo. Y también incluye una interpretación breve pero absolutamente destacable. Janet Leigh está presente sólo en el primer tercio del film pero suyos son los mejores momentos en el contexto de un trabajo extraordinario en el que es capaz de mostrar actitudes completamente opuestas con gran credibilidad (determinación y cobardía, devoción y traición, fuerza y vulnerabilidad). Más allá de los momentos que todos recordamos, no cabe duda que Psicosis es una de las mejores interpretaciones en la carrera de la que fuera esposa de Tony Curtis.



Tippi Hedren
Los Pájaros (1962), Marnie (1964)

Tippi Hedren cierra esta brillante lista de actrices rubias en la filmografía de Alfred Hitchcock. Hedren destacó en el mundo de los anuncios comerciales durante la década de los 50. Y fue en uno de esos anuncios donde llamó la atención de Hitch. Vio en ella algunos de los elementos de sofisticación y belleza que caracterizaban a su venerada Grace Kelly. Convertido en su mentor, la hizo debutar en Los Pájaros junto a Rod Taylor (que sustituyó al inicialmente previsto Cary Grant). Y cuando Grace Kelly no pudo regresar al cine, Hedren asumió también el papel de la ladrona Marnie, junto a Sean Connery.

En los años posteriores, nunca volvió a disfrutar de papeles tan agradecidos y, de alguna manera, quedó marcada por ellos. Pero es innegable que la madre de Melanie Griffith tiene el honor de haber trabajado con uno de los mayores talentos de la historia del cine en películas de gran repercusión.

24 de setembre del 2011

Maestros de la música de cine: Dimitri Tiomkin


En la historia de la música de cine hay algunos nombres que están grabados en letras de oro. El séptimo arte ha sido el canal idóneo para que muchos compositores hayan creado maravillosas partituras que, con el tiempo, se han convertido en himnos reconocibles por el gran público con sólo escuchar un par de compases.

Hasta ahora, he hablado con profusión del maestro John Williams, un mito por derecho propio en la historia de la composición musical cinematográfica. Pero ha llegado el momento de rendir tributo también a los grandes compositores clásicos que, con sus piezas, dieron vida a las exuberantes producciones de la edad de oro de Hollywood.

Y puestos a empezar, he decidido hacerlo con un gran compositor que vino del Este: Dimitri Tiomkin. Nacido en el seno de una familia judía rusa de Kremenchuk en 1894, Dimitri se inició en la música a muy temprana edad instruido por su propia madre. Al pertenecer a una familia de posibles (su padre era un reputado científico) no le faltaron medios para continuar con su aprendizaje musical en San Petersburgo, donde recibió clases de grandes concertistas de piano.

Con el triunfo de la revolución bolchevique en Rusia, decidió trasladarse a Berlín con su padre. Allí continuó su preparación al tiempo que daba sus primeros pasos en la composición. En 1924 se traslada a París donde exhibe su dominio del repertorio clásico en las más prestigiosas salas de la ciudad de las luces. El productor teatral neoyorkino, Morris Gest, estaba en platea durante una de sus actuaciones y decidió contratarle como responsable musical de una compañía de ballet clásico.

Su llegada a Nueva York se produce en 1925 y no tarda en actuar en el Carnegie Hall con un repertorio de obras de Ravel, Scriabin, Poulenc, y Tansman. La crisis de Wall Street en 1929 reduce las oportunidades de trabajo en la Gran Manzana y es entonces cuando decide trasladarse a Hollywood donde su esposa había sido contratada como supervisora de números de baile en los musicales de la Metro. Tiomkin quería seguir con su carrera de concertista de piano pero, paralelamente, empezó a trabajar para los estudios haciendo arreglos. Esa implicación fue cada vez a más llegando a debutar como compositor de bandas sonoras en el clásico Alicia en el País de las Maravillas (1933). Su afán por continuar la carrera de concertista se vio truncada cuando se rompió un brazo en 1937. A partir de ese momento, decidió centrarse en la composición cinematográfica. Su amistad con Frank Capra allanó el camino puesto que el director decidió contar con él para la música de varias de sus películas: Horizontes Perdidos (1937), Vive como Quieras (1938), Caballero sin Espada (1939), Juan Nadie (1941), y Qué Bello es Vivir (1946). En esos años también empezó a trabajar con Howard Hawks y, con el tiempo, se convirtió en colaborador habitual de Alfred Hitchcock en títulos como La Sombra de una Duda (1943), Extraños en un Tren (1951), Yo Confieso (1953), y Crimen Perfecto (1954).

Con Fred Zinnemann estableció también una relación profesional fructífera. Tras componer la partitura de Hombres (1950), el debut de Marlon Brando en la gran pantalla, aceptó ocuparse del western Sólo ante el Peligro (1952). La película cosechó una mala aceptación en los pases de prueba y el estudio decidió posponer su estreno. Fue entonces cuando Tiomkin adquirió los derechos de la canción que él mismo había compuesto, "Do not forsake me, oh my darlin", y la volvió a grabar con la voz de Frankie Laine. El single registró unas ventas impresionantes en todo el país y fue entonces cuando United Artists decidió contratar a Tex Ritter para que interpretara la canción en la versión final de la película. El éxito del film fue apabullante y en la gala de los Oscar se alzó con cuatro estatuillas.

A lo largo de su carrera, que incluye más de 120 bandas sonoras, Tiomkin destacó especialmente en el western. Suyas son algunas de las melodías más reconocibles del género en películas como Duelo al Sol, Río Rojo, La Gran Prueba, Duelo de Titanes, Río Bravo, El Último Tren de Gun Hill, Los que no Perdonan, El Álamo, etcétera. Pero también hay que recordar que tocó todos los géneros y sus partituras están presentes en películas tan diversas como El Ídolo de Barro, Cara de Ángel, Tierra de Faraones, Gigante, El Viejo y el Mar, Los Cañones de Navarone, o 55 Días en Pekín.

Entre los galardones obtenidos por tan excelsa carrera destacan cuatro premios Oscar: Sólo ante el Peligro (BSO y Canción original), Escrito en el Cielo, y El Viejo y el Mar. Fue nominado hasta en 15 ocasiones más. Ganó ocho Globos de Oro y su trabajo en High Noon fue reconocido por el American Film Institute como una de las 10 mejores bandas sonoras de la historia.

Con su muerte, en 1979, desapareció un mito pero nació una leyenda.

21 de setembre del 2011

Los acontecimientos reales se combinan con la ficción en Mad Men

Mad Men ha conseguido, por cuarto año consecutivo, el Emmy a la mejor serie dramática de la temporada. Aunque los nuevos capítulos no llegarán hasta marzo de 2012, es un buen momento para recordar algunos de los elementos más interesantes que aporta la serie. Hoy nos centramos en la mezcla entre realidad y ficción.

La localización temporal de la serie en la década de los 60 se aprovecha para situar la trama general en momentos trascendentes de la historia americana. El aprovechamiento y la conexión con los hechos reales es claramente deliberado y contribuye a darle un valor de documento histórico-social.

Repasemos algunos de los hechos históricos que aparecen en Mad Men:

- El Partido Republicano contrata a la agencia Sterling Cooper para llevar la campaña publicitaria de Richard Nixon en Nueva York. En la noche electoral del 8 de noviembre de 1960, todo el personal se reúne en torno a la televisión para seguir los resultados. La victoria de los Demócratas, liderados por John F. Kennedy, decepciona a los creativos aunque encontrarán otras formas de compensar este fracaso.



- El primer vuelo orbital tripulado de la NASA (20 de febrero de 1962) tiene un eco en la serie cuando se comenta que el astronauta John Glenn recibirá un baño de masas en el desfile por la Quinta Avenida.

- El 1 de marzo de 1962, un boeing 707 de la compañía American Airlines se estrelló poco después de despegar de Nueva York. Los 95 ocupantes del avión murieron instantáneamente y, durante muchos años, fue la catástrofe aérea más importante en territorio estadounidense. El ejecutivo de cuentas Pete Campbell recibirá una triste noticia cuando sepa que su padre era uno de los viajeros.

- Una triste noticia golpea la agencia durante la mañana del 5 de agosto de 1962, poco antes de que varios de los empleados comiencen sus vacaciones. Marilyn Monroe, la gran estrella del cine, es encontrada muerta en su domicilio de Los Ángeles.

- Durante la llamada Crisis de los Misiles de Cuba (octubre de 1962), la situación de tensión política y militar crece aceleradamente y se llega a pensar que la amenaza de una guerra nuclear es inminente. La tensión dramática del momento es el telón de fondo a partir del cual se desencadenan una serie de acontecimientos que cambiarán las relaciones entre muchos de los personajes de la serie.

- Algo similar es aprovechado por Matthew Weiner para trenzar el argumento de uno de los últimos capítulos de la tercera temporada. Cuando el Presidente John F. Kennedy es asesinado en Dallas (22 de noviembre de 1963), el matrimonio de Don Draper con Betty está a punto de romperse. El sucesivo asesinato del presunto responsable de la muerte del Presidente, Lee Harvey Oswald, precipita los acontecimientos de una ruptura anunciada.



- Con la llegada a la Casa Blanca de Lyndon B. Johnson, los esfuerzos militares de Estados Unidos en defensa de Vietnam del Sur se amplifican. Comienzan a enviarse más contingentes de soldados y eso empieza a tener un reflejo en la realidad social de la época. El marido de Joan, el doctor Harris, es enviado a Vietnam para incorporarse a uno de los primeros hospitales de campaña. A medida que el conflicto bélico se extienda, mucha más gente de la agencia se verá personalmente implicada.

18 de setembre del 2011

Mad Men, en la antesala de los Emmy


La próxima noche se entregan los premios Emmy, unos galardones que distinguen a las mejores producciones televisivas de la temporada. La magnífica serie Mad Men ha conseguido hasta ahora 13 Emmy y parte, un año más, como favorita para engrandecer aún más esta lista. Veamos algunas de las claves de su éxito.

La imagen, la estética y las tendencias tienen un gran peso en nuestra sociedad desde hace siglos. A lo largo del tiempo, se observan recuperaciones o repeticiones de modas anteriores que vuelven a estar en primera línea casi de una forma cíclica.

A menudo se dice que hay épocas con modas o estéticas irrecuperables por considerarse fuera de lugar o poco reciclables en el tiempo. Es el caso de tendencias que tenemos muy presentes en la conciencia colectiva y que, en muchas ocasiones, hacen referencia a la década de los 70. También hay otros momentos que se consideran excesivamente antiguos y, por tanto, no tienen opciones de volver a estar presentes en la sociedad actual.

Pero, de vez en cuando, se observan otras tendencias que, por su propia definición, parecen perfectamente adaptables a nuestra época. Es el caso de los años 50 y 60 donde podemos detectar numerosos elementos en la imagen del momento que nos parecen bien factibles de reproducir.
Existe, además, un componente de fascinación, de atracción inmediata por una imagen, por unos usos, por un estilo glamuroso que, por la notable diferencia respecto a lo que estamos acostumbrados a ver, despierta un interés creciente. Este hecho es claramente aprovechado por todos los productos audiovisuales que localizan su acción en estas dos décadas.

Son muchos los ejemplos de películas, más o menos recientes, que están ubicadas en este momento histórico: LA Confidential, Mulholland Falls, Trece Días, El Aviador, Revolutionary Road, Shutter Island, La Dalia Negra ... etcétera.

Pero una serie de televisión sobresale por encima del resto y alcanza un nivel de significación y repercusión mayor. Se trata de Mad Men, producida por la cadena de Tv por cable AMC. Dirigida por uno de los creativos que estuvo detrás del enorme éxito de los Soprano, Mad Men es la mejor serie dramática del panorama actual y destaca por la calidad de sus guiones en paralelo a una cuidadísima puesta en escena. La caracterización de los personajes, la interpretación, el vestuario, los escenarios ... todo es de primer nivel y consigue introducirnos en una época como nunca nadie había logrado.


El creador y productor de Mad Men, Matthew Weiner, nos introduce en el mundo de los negocios de publicidad, en la década de los 60, con una perfección casi absoluta en caracterización de escenarios y vestuario. Construye un retrato de época impecable. Y, además, diseña unas tramas argumentales, unos diálogos y unos personajes que están entre lo mejor que se puede ver en el panorama audiovisual actual.

Weiner, que fue uno de los artífices del éxito de la mítica Los Soprano (HBO), tenía un argumento, desde hacía años, que era la semilla de lo que acabaría siendo Mad Men. Propuso el proyecto a HBO y a Showtime, pero ambas cadenas lo rechazaron. Así fue como llegó a una relativamente desconocida AMC, que aceptó el reto de producirla convirtiéndose en la primera serie original que programaba en su parrilla. Obtuvo un éxito de audiencia espectacular, para los parámetros de una emisora ​​de cable, y se convirtió rápidamente en el emblema de una incipiente cadena de televisión.

Durante los años 50 y 60, en Nueva York, solían llamar Mad Men a los ejecutivos que trabajaban en publicidad. La mayoría de las empresas estaban ubicadas en la Avenida Madison. La contracción de la expresión Madison Men es la que da el título a la serie.

Un protagonista solvente: Don Draper

La agencia de publicidad Sterling & Cooper es una de las más prestigiosas de Nueva York a principios de los 60. El secreto de gran parte de su éxito comercial reside en su director creativo, Don Draper (Jon Hamm), un publicista con una capacidad innata para conocer qué es lo que busca el cliente y el consumidor. Su habilidad para los negocios permite que la agencia tenga como clientes a poderosas marcas comerciales.

Ambicioso y amoral, Draper vive una doble vida que no es más que el reflejo de una tragedia personal anterior que parece perseguirlo eternamente.


Las vicisitudes laborales y personales de Draper se mezclarán con las de los demás personajes que interactúan con él, ofreciéndonos un mosaico muy diverso de cómo era la sociedad norteamericana de los años 60.

13 de setembre del 2011

El apartamento de James Bond



Sylvia Trench recibe inesperadamente a Bond cuando éste llega a su casa.


James Bond vive viajando, matando, y seduciendo; siempre al glorioso servicio de su Majestad. Se nos hace difícil verle en un hogar, en un piso mínimamente equipado. Yo creo que si Bond fuera real, tendría un "habitáculo residente" no muy diferente del que ocupaba George Clooney en la excelente Up in the Air. Pero lo cierto es que 007 tiene algo más de lo que pueda parecer. En dos películas, Dr. No (1962) y Vive y Deja Morir (1973), tenemos la única oportunidad de ver el sancta sanctorum de Bond. Un domicilio bastante espartano y sencillo en la primera versión y algo más abarrocado y expansivo en la segunda.

La visita inesperada de M y Moneypenny sorprende a Bond en medio de una de sus actividades preferidas.


Pero el propio creador del personaje, Ian Fleming, fue algo más lejos en la descripción de la morada de 007 llegando incluso a ubicarla dentro del mapa de Londres. En concreto, Fleming nos dice que Bond vivía en un pequeño apartamento a pie de calle en Chelsea Square, muy cerca de King's Road. Por tanto, y dentro de esta elocubración fantasiosa, podemos pensar que el Chelsea FC contó con su apoyo en algún momento. Como todo buen inglés que se precie, sería interesante conocer sus intereses futbolísticos aunque alguien podría decir que se hubiera sentido más a gusto en el Arsenal...

En la siguiente imagen interactiva podemos recorrer la zona descrita. Este artículo abre una etapa de mayor análisis sobre la figura de 007 y sus encarnaciones cinematográficas. Habrá tiempo para seguir hablando sobre un personaje imperecedero que atrae por igual a hombres y mujeres. Ellas quieren acostarse con él y ellos quieren ser como él.

12 de setembre del 2011

In Memoriam: Cliff Robertson (1923-2011) y Andy Whitfield (1972-2011)


Unos días especialmente marcados por la desdicha. Cliff Robertson, una auténtica leyenda del cine con casi 100 películas en su haber, murió el sábado en Stony Brook (Nueva York) tras una larga vida. Además de su prolongada filmografía, Robertson apadrinó también a nuevos talentos para el mundo del cine. Uno de los más destacados fue el que después se convirtió en uno de los mejores guionistas de Hollywood: William Goldman.


Y de un intérprete que pudo vivir una existencia larga y fructífera a un joven actor cuyo fin ha llegado demasiado pronto. Se trata del galés Andy Whitfield, un hombre que vivió el enorme éxito de Spartacus: Blood and Sand y se vio fatalmente sorprendido por la noticia de un linfoma contra el que ha luchado denodadamente hasta el final. La noticia de la muerte de Whitfield, afincado en Australia desde hacía varios años, ha conmocionado al mundo del espectáculo por su enorme injusticia. La muerte se lleva a un hombre joven, con un excepcional futuro por delante. Esta fatal noticia convierte a la próxima Spartacus: Vengeance en un gran homenaje al trabajo que él inició al frente de un personaje que ahora asume Liam McIntyre.

6 de setembre del 2011

The Damned United


Brian Clough fue un excelente y polémico entrenador inglés desde finales de los 60 hasta 1993. Sus enfrentamientos y provocaciones llenaron las primeras planas de la prensa deportiva británica durante años. Pero, al mismo tiempo, fue capaz de construir grandes equipos practicamente desde la nada y eso le valió ser considerado uno de los mejores técnicos de la historia del fútbol inglés.

Tras conseguir ascender al modesto Derby County y convertirlo en campeón de liga en 1972, el nombre de Clough ya empezó a sonar para ocupar el puesto de manager en uno de los grandes. Pero sus disputas explícitas con el presidente del Derby y su consiguiente despido, lastraron un poco su evolución. Se vio obligado a dirigir al Brighton en tercera división; cargo que acabó dejando en las manos del que siempre había sido su fiel segundo: Peter Taylor.

En 1974, un equipo sobresalía por encima de los demás en cuanto a titulos obtenidos. Bajo el liderazgo de Don Revie, el Leeds United había ganado todos los títulos nacionales forjando una dinastía futbolística en las islas. Pero cuando Revie fue contratado para sustituir a Sir Alf Ramsay como seleccionador nacional, los directivos del Leeds buscaron a un hombre que pudiera sostener esa dinámica ganadora y se arriesgaron con Brian Clough.

La película The Damned United nos explica la trayectoria del entrenador en su brevísima permanencia como manager en Elland Road. Tan solo ocupó el puesto durantte 44 días. Fue destituido por malos resultados que en gran parte estaban derivados por la falta de entendimiento con unos jugadores que nunca aceptaron el cambio técnico que Clough proponía.

Como técnico del Derby, había criticado duramente el estilo de juego del Leeds de Revie y sus ataques se cebaron especialmente en los jugadores más importantes de la plantilla. Sin duda, este no era el mejor clima de partida para afrontar el difícil cometido que se le había encomendado.

Michael Sheen vuelve a demostrar su gran categoria interpretativa dando vida a Clough. El guión del dramaturgo Peter Morgan (cinco veces ha colaborado con Sheen) está excelentementte estructurado, con una serie de flashbacks que nunca hacen perder el ritmo narrativo y nos dibujan el background de un personaje complejo y egocéntrico. Stephen Frears fue el que levantó el proyecto pero, por cuestiones de agenda, no pudo dirigirlo pasando las riendas a Tom Hooper (que posteriormente dirigiría El Discurso del Rey). El reparto de actores británicos es magnífico e incluye magníficas interpretaciones de Timothy Spall, Jim Broadbent, y Colm Meaney.

Las películas sobre fútbol han sido habitualmente denostadas por su falta de calidad pero en The Damned United encontramos un film casi de autor, con un tono elevado y trascendente. Una pieza espléndida de cine británico donde el balón casi se esconde para mostrarnos las interioridades de un deporte en el que la envidia, el rencor, y la brutalidad dialéctica están a la orden del día.

Como nota histórica interesante cabe decir que tras ser destituido en el Leeds, Clough aceptó la oferta de un pequeño club de provincias al que cogió en segunda división y fue capaz de ascenderlo, hacerlo campeón de liga, y convertirlo en campeón de Europa dos años consecutivos (1979 y 1980). Se trataba del Nottingham Forest.

5 de setembre del 2011

Viejos relatos de corsarios en las Azores


Las islas Azores fueron descubiertas entre 1317 y 1339 por navegantes portugueses y genoveses, a las órdenes del rey de Portugal. Pero no fue hasta el siglo siguiente cuando empezó la verdadera colonización de unas islas que, a diferencia de las Canarias, estaban completamente deshabitadas. Las islas más orientales, Santa Maria y Sao Miguel, fueron las primeras en ser colonizadas. La tercera fue llamada isla de Jesucristo hasta que una importante comunidad de colonos judíos consiguió presionar para que dicho nombre fuera cambiado. Así fue como se llamó simplemente Terceira. Y esta isla es el objeto principal del artículo.

Pero primero hablemos un poco más de historia. Las Azores, por su singular y estratégico enclave en el medio del Atlántico, fueron una zona de continuo tráfico naval comercial una vez que se descubrió el Nuevo Mundo. Era un sitio ideal para aprovisionar las nave

s en el camino hacia el nuevo continente y cuando los barcos volvían a Europa, cargados de riquezas expoliadas, siempre solían hacer parada en alguna de las islas para hacer más llevadera la durísima travesía. El propio Cristóbal Colón abrió esa costumbre cuando hizo escala en el archipiélago al regreso de su primer viaje.

Además, entre 1580 y 1640, el reino de Portugal estaba también bajo el yugo español. Felipe II había ascendido a su trono tras la muerte sin descendencia del rey Dom Sebastiao. Las Azores pasaron a convertirse en centro de escala oficial de los navíos españoles.

Pero naturalmente, este enorme tráfico naval ejerció un efecto llamada para corsarios y piratas. Las Azores atesoran uno de los más ricos expolios de barcos antiguos hundidos. Los asaltantes utilizaban zonas despobladas de las islas como base de operaciones para atacar a los galeones españoles que transportaban el oro y la plata americana hacia Cádiz. Los piratas argelinos abrieron el fuego de estas operaciones asolando el litoral. A finales del siglo XVI se sumaron buques pertenecientes a las potencias enemigas del imperio español. Ingleses, holandeses, y franceses hundieron todos los barcos que pudieron y tomaron toda la carga posible.



Un nombre destaca por encima de los demás. Se trata del mismísimo Francis Drake (1540-1596), un héroe para la corona inglesa (Isabel I le nombró Sir en 1581) y el enemigo público número 1 para la flota del Felipe II. Drake asoló las costas y los puertos buscando los tesoros del nuevo mundo y sus huestes fueron las responsables del hundimiento de una inmensa cantidad de navíos.

Felipe II y sus sucesores ordenaron la construcción de fortalezas en el litoral siendo la más destacada la de Angra do Heroismo, situada en la península de Monte Brasil, en la isla Terceira.

Más de cincuenta fuertes fueron construidos en Terceira para defenderse de los virulentos ataques corsarios y las luchas fueron cruentas. En el litoral de la isla se han localizado los restos de más de 800 navíos hundidos. Además, por si esto no era suficiente, también había combates entre las tropas españolas y los resistentes portugueses. Las costas fueron el escenario de una serie de batallas que se libraron hasta el fin del dominio español sobre el reino de Portugal.

Así pues, Terceira fue la que vivió los más enconados conflictos y hasta allí arribaron gentes que procedían de prisiones. Al igual que Australia para la corona británica, fueron los más indeseables de la sociedad los que mejor podían adaptarse a las duras condiciones de vida y aislamiento de ciertas islas.

Terceira, situada a casi 3000 kilómetros de distancia de la costa lisboeta, conserva gran parte de esta herencia natural y cultural que caracterizó a la historia de este archipiélago durante más de dos siglos. En las siguientes fotos podeis ver Monte Brasil y los restos de la antigua ciudadela de Angra do Heroismo. Y también he seleccionado algunas de las escarpadas costas de la isla, testigo mudo de viejas historias de corsarios y piratas. Unas historias que no han aparecido debidamente en el cine. Sigue pendiente una película importante sobre la controvertida figura de Francis Drake.

3 de setembre del 2011

Los Vengadores se reúnen en Central Park


La macroproducción de Marvel Studios encara la fase final de su rodaje. Actualmente se ruedan algunas escenas de exteriores en la ciudad de Nueva York. En las fotos siguientes podemos ver a Joss Whedon junto a casi todo el reparto principal del film: Robert Downey Jr., Chris Evans, Mark Ruffalo, Chris Hemsworth, Scarlett Johansson, Tom Hiddleston, Jeremy Renner, y Stellan Skarsgaard. Para el actor sueco, estos son sus últimos días de trabajo en la película.

¿ Aprovecharán la situación para rodar también planos exteriores en el edificio donde se aloja la Frick Collection ?