1 de julio de 2013

Sony Pictures Studios


La ciudad de Culver City, en el condado de Los Angeles, es básicamente conocida por haber albergado, desde 1924, una de las mayores y más fantásticas factorías de cine: los míticos estudios de la Metro Goldwyn Mayer.

En su extenso backlot, floreció la producción de un sello emblemático cuya constante producción, supervisada por Louis B. Mayer, generó clásicos en todos los géneros aunque destacó particularmente en el musical. A la factoria del león le debemos títulos como Melodías de Broadway, El Mago de Oz, Levando Anclas, Un día en Nueva York, Un Americano en París, Cantando bajo la Lluvia, Bodas Reales, Brigadoon, West Side Story, Chitty Chitty Bang Bang, entre muchas otras. También fue el estudio que produjo varias de las suntuosas películas acuáticas que protagonizó Esther Williams. En el stage 30, se sigue manteniendo el gran tanque de agua que ha continuado acogiendo el rodaje de escenas que han requerido esta ambientación.

En la época de máximo esplendor del estudio, entre 1935 y 1965, se solía decir que en la MGM había más estrellas que en el firmamento. Y no les faltaba razón porque llegaron a tener bajo contrato a los siguientes intérpretes: Clark Gable, James Stewart, Fred Astaire, Ginger Rogers, Gene Kelly, Elizabeth Taylor, Lucille Ball, Greta Garbo, Buster Keaton, Stan Laurel & Oliver Hardy, Esther Williams, Bette Davis, Lana Turner, Peter Lawford, Greer Garson, Joan Crawford, Lionel Barrymore, Hedy Lamarr, Robert Taylor, Paul Newman, Spencer Tracy, Katharine Hepburn, y muchísimos más que configurarían una lista interminable.


En 1939, el estudio impactó a la industria de Hollywood al presentar dos films de magna repercusión: El Mago de Oz y Lo que el Viento se Llevó. Ambas películas aportaron 10 premios Oscar y marcaron la eclosión definitiva del estudio.

En 1959, con el estreno de Ben-Hur, la major siguió demostrando que mantenía su potencia intacta y que era capaz de llegar al público en toda clase de géneros. Sus once Oscar establecieron un récord que tardó en igualarse. Fue la demostración que aún habiendo perdido al gran magnate y fundador, Louis B. Mayer (fallecido en 1957), la Metro seguia manteniendo un vigor absoluto.

Pero en los años 70 la fuerza del estudio empezó a decaer. Malas decisiones empresariales, por parte de las sucesivas juntas de dirección, condujeron al estudio a un progresivo estado de parálisis, perdiendo la lucha con las otras corporaciones en un escenario de mayor competencia. La fusión con United Artists, en 1981, tampoco pudo parar la fallida. Finalmente, en 1986, los estudios de Culver City tuvieron que ser vendidos y la compañía entró en un proceso de recolocación y disminución en la escala de producción. El león ha seguido rugiendo pero, tras él, jamás ha vuelto a existir la fuerza de antaño.



Entre 1986 y 1990, los estudios fueron la sede de la productora televisiva Lorimar hasta que Sony Entertainment adquirió la propiedad para convertirla en su sede de producción.

Sony Pictures, que incluye en su conglomerado a Columbia y a TriStar Pictures, ha ampliado aún más la extensión de terreno para el estudio. Durante más de veinte años, ha aprovechado el sello histórico de Columbia Pictures para seguir manteniéndose entre las seis grandes majors hollywoodienses.

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Entre los títulos más importantes que se han producido, bajo su amparo, podemos encontrar los siguientes:  la trilogía de Spiderman dirigida por Sam Raimi y su reboot, The Amazing Spiderman, la saga Men in Black,  Black Hawk Derribado, Air Force One, Jerry Maguire, La Boda de mi Mejor Amigo, Starship TroopersJuegos SalvajesSentido y Sensibilidad, El Presidente y miss Wade, Jumanji, El Primer Caballero, Philadelphia, Algo para recordar, La Edad de la Inocencia, Leyendas de Pasión, Lo que queda del Día, Máximo RiesgoAlgunos Hombres Buenos, En la línea de Fuego, Big Fish, El Código da Vinci, Casino Royale, Zombieland, 2012, La Red Social, Looper, Skyfall, Zero Dark Thirty (La Noche más Oscura), entre muchas otras.

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En la ruta guiada por el estudio, tienes la oportunidad de visitar el backlot y conocer muchos de los platós de rodaje, además de las salas de post-producción. Lugares mágicos en que las películas empiezan a tomar forma y donde el director tiene la oportunidad de otorgar la configuración definitiva al film en colaboración con los montadores y mezcladores de sonido. Incluso, si tienes suerte, puedes coincidir, caminando por las calles del estudio, con Will Smith o Adam Sandler, cuyas oficinas están situadas dentro del complejo.

Pero no se permiten hacer fotografías salvo en una ubicación muy concreta. En el siguiente artículo veréis dos coches de cine, bastante emblemáticos, que se exhiben dentro de esta factoría en la que las ideas no paran de fluir.

3 comentarios:

  1. Hola !
    Me interesa tu blog y este post está increíble, me gusta tu estilo y tengo una propuesta para colaborar juntos de la que me gustaría contarte más. Si te interesa la idea por favor envíame un mail a pamela.soto26@gmail.com

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  2. Gran foto la del LEÓN DE LA METRO. Me trae tantos recuerdos...

    Bueno, de hecho, ¿A quién no?

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  3. ¡Genial el artículo Néstor!
    Tienes razón Xavi...¡qué recuerdos de mi niñez y adolescencia sobre todo!

    De todas las películas que nombras Néstor las he visto casi todas y hay dos que nunca hubiera imaginado que hubieran sido rodadas en estos estudios: "Sentido y Sensibilidad" y "Lo que queda del día"... ¡estaba súper convencida de que habían sido productos 100% made in England!

    Tienes razón cuando afirmas que hubo un tiempo en que se dijo que había más estrellas en estos estudios que en el firmamento (frase muy hermosa, además)...fue la Época Dorada del séptimo arte con sus fantásticas producciones de diversos tipos: históricas ("Ben-Hur"...una de mis preferidas desde niña, ¡no me cansaré de verla nunca!), musicales (¡¡¡qué fantásticas coreografías y escenificaciones!!!)...

    Realmente tiene que ser increíble estar allí delante, pisar el suelo que tantas veces deben haber pisado las estrellas del star system y poder ver en persona los lugares donde tanta magia se ha creado en ellos... y, por qué no, retroceder mentalmente en el tiempo e imaginarse por unos momentos que el visitante también forma parte de ese momento glorioso, viendo a las personas arriba y abajo con decorados, vestuario, ayudantes, maquilladores...

    Parece mentira que, comparadado con la superficie del planeta, unos cuantos metros cuadrados puedan albergar tanta historia en su interior.

    ¡Gran artículo Néstor, nos haces partícipes de ello y eso es fantástico!

    ¡Geniales fotos también...qué visión aérea de los estudios...magnífica!

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