7 de mayo de 2018

Historias de Hollywood: la rivalidad entre Kirk y Spock en los albores de Star Trek


La emblemática franquicia de Star Trek vivió una lúcida primera etapa gracias a la tripulación del Enterprise capitaneada por James T. Kirk y su segundo al mando y oficial científico, el medio-vulcaniano Spock. 

Esa generación, forjada en televisión y consagrada en el cine, mantuvo siempre una excelente armonía fuera de cámaras. Sabemos también que William Shatner y Leonard Nimoy se hicieron grandes amigos, llevando el aprecio y la fraternidad que existía entre sus personajes a la vida diaria.

No obstante, las relaciones personales son complejas y más aún cuando éstas empiezan. En 1966, cuando la serie originaria empezó a grabarse, existía bastante rivalidad entre dos intérpretes que aún no habían tenido tiempo de conocerse. Shatner siempre ha sido un tipo adorable pero eso no excluye que su narcisismo haya podido ser difícil de sobrellevar para todos aquellos que han coincidido con él. En Star Trek, Shatner pedía una y otra vez a Gene Roddenberry que ampliara sus intervenciones porque creía que Spock siempre era el "solucionador" de problemas en las peligrosas misiones que afrontaban.

Shatner defendía que el capitán Kirk debía tener mayor influencia en la resolución de los conflictos y Roddenberry, atenazado por la situación, ampliaba cada vez más los diálogos para satisfacer el ego de su protagonista. Nimoy, por su parte, llevaba más tiempo que Shatner en el proyecto y había protagonizado un capítulo piloto, finalmente rechazado, en el que el capitán era Christopher Pike, interpretado por Jeffrey Hunter. Ante tal situación, el bostoniano dejó ir su abanico de recursos gestuales para, sin quererlo, generar la aguda perspicacia que acabaría siendo icónica en el personaje. Ante las intervenciones de Kirk, Spock reaccionaba moviendo una ceja u ofreciendo una mirada críptica. En ocasiones, respondía con una única palabra sentenciadora. Al final del día, Nimoy se ganaba el título de "roba-escenas" oficial al haber generado situaciones de humor desde la nada.


Sin embargo, esa situación no podía alargarse. En una ocasión, ambos actores se reunieron con Roddenberry y exigieron saber quién era la estrella de la función. El productor y alma del proyecto se los quitó de encima como pudo y dio orden al equipo de guionistas para convertir a Kirk y a Spock en colegas, evitando situaciones de contrapoder. Así fue como a partir de aquel momento empezaron a surgir referencias a su tiempo previo en la Academia Estelar. Además, pasaron a colaborar más intensamente en las misiones mientras se ayudaban mutuamente a superar las vicisitudes de la exploración espacial. Todo ello rebajó la tensión en el set y creó un entorno de liderazgo dual que pervivió durante toda la etapa posterior.

Aún así, Nimoy y Shatner sacaron tajada económica, durante los años 70, cuando se trataba de parodiar en programas de televisión esa supuesta rivalidad.