13 de marzo de 2015

Spielberg on Spielberg: En Busca del Arca Perdida (Raiders of the Lost Ark, 1981)


"Quiero que el espectador sepa no solo de qué lado está el bueno y de qué lado está el malo, sino también en qué lado de la pantalla están y quiero que el espectador sea capaz de hacer sus propios cortes todo lo rápido que quiera en una toma que me cueste trabajo cortar. Ese ha sido mi estilo en las cuatro películas de Indiana Jones."

A principios de los 70, mientras intentaba consolidar su propia compañía de producción, George Lucas empezó a escribir varios argumentos para futuros proyectos. Uno de ellos tenía como protagonista a un arqueólogo y aventurero cuyo nombre era Indiana Smith. Lucas lo había concebido como una recuperación del espíritu presente en los seriales de acción y aventuras de los años 30 y 40. Durante cuatro semanas mantuvo reuniones con el director y guionista Philip Kaufman. Juntos crearon una primera sinopsis argumental que tendría como centro la recuperación del Arca de la Alianza, un símbolo histórico-religioso sobre el que Kaufman había investigado ampliamente. Pero el trabajo se vio interrumpido cuando Clint Eastwood contrató a Kaufman para dirigir El Fuera de la Ley (The Outlaw Josey Wales, 1976).

Lucas decidió aparcar el proyecto y centrarse en el desarrollo de una space-opera, inspirada en el pensamiento del escritor Joseph Campbell y en las películas sobre samuráis del maestro Akira Kurosawa. Se trataba, obviamente, de Star Wars.

En mayo de 1977, George Lucas y Steven Spielberg, exhaustos tras el exigente trabajo en sus recientes películas, decidieron marcharse de vacaciones a Hawaii. Mientras Marcia, la esposa de George en aquella época, se mantenía cerca del teléfono para recibir noticias sobre las brutales cifras de recaudación que Star Wars estaba obteniendo, los dos creativos se tumbaban en la playa y charlaban sobre ideas de futuro. Spielberg le habló a su amigo del interés que tenía por dirigir una película de James Bond. Él era fan confeso de la saga 007 y consideraba que era lo mejor que podía hacer en ese momento de su vida. Pero Lucas le sorprendió con las siguientes palabras: "Tengo algo mejor para ti, Steve".


Fue entonces cuando le habló de un arqueólogo que combinaba su trabajo de profesor con la búsqueda continua de grandes reliquias históricas alrededor del mundo. La propuesta de Lucas atrajo de forma inmediata a Spielberg que se comprometió a dirigirla en cuanto fuera posible. Lo único que no le gustaba era el apellido del protagonista. Smith no le cuadraba en absoluto. Así que Lucas dijo: "¿Y qué tal Jones?".

Pasaron varios meses en los que Spielberg estuvo centrado en la post-producción de Encuentros en la Tercera Fase. A finales de 1977, contactó con un joven guionista que había llamado su atención con un libreto cuyo título era Continental Divide. Spielberg había comprado los derechos para producir la película y pensó que este autor podía ser el idóneo para desarrollar el script de Indiana Jones. El guionista era Lawrence Kasdan.

En el mes de enero, los tres implicados se reunieron durante cinco días. Esa "tormenta de ideas" se registró en una grabadora, a partir de la cual Kasdan realizó una transcripción que fue la base para la escritura del guión. Seis meses después, el libreto para Raiders of the Lost Ark estaba terminado. Tanto Spielberg como Lucas quedaron encantados con el texto y este último decidió encargarle a Kasdan una nueva versión del guión de El Imperio Contraataca (The Empire Strikes Back, 1980) ya que Leigh Brackett había fallecido y el borrador que había escrito no había satisfecho completamente al de Modesto.

El libreto de Kasdan era intenso. Trasladó al manuscrito las constantes aventurescas que Lucas había diseñado e incorporó elementos del cine de Preston Sturges y Michael Curtiz. Situando la acción en 1936, con los nazis obsesionados por conseguir el Arca para sus propios fines, se aseguraba una premisa argumental arrebatadora. Kasdan llegó a realizar hasta cuatro revisiones para pulir aún más el script mientras preparaba su debut como director en Fuego en el Cuerpo (Body Heat, 1981).


El reto pasó a ser la financiación. Lucas inició una ronda de visitas a los estudios pero ninguno se atrevía con la propuesta. Creían que un presupuesto de 20 millones de dólares era poco realista teniendo en cuenta lo que exigía la producción de la película. Finalmente, Paramount decidió dar el paso acordando la cifra de 18 millones y cerrando un acuerdo con Lucasfilm para cinco películas.

Con la perspectiva que nos ofrece el tiempo, resulta curioso recordar que Harrison Ford no era el principal candidato para interpretar a Henry "Indiana" Jones Jr. Aunque Spielberg le propuso desde el primer momento, Lucas no lo veía claro porque Ford había intervenido en todas sus películas y, según sus palabras, no quería que fuese su "Bobby De Niro" (en referencia a su amigo Martin Scorsese que, en aquella época, contaba siempre con De Niro).

Después de varias pruebas de cámara en las que también participaron Tim MathesonJohn Shea y Peter Coyote, el que más les convenció fue Tom Selleck. Iba a ser contratado pero los trámites tuvieron que detenerse. Resultó que Selleck no podía firmar porque tenía un contrato exclusivo con la CBS, productora de la serie de TV Magnum P.I.. No se pudo llegar a a un acuerdo y fue entonces cuando Spielberg volvió a proponer a Ford que, recién salido del rodaje de El Imperio Contraataca, se ponía el sombrero y la chaqueta de Indiana y asumía un papel para el que había nacido. Supo conferirle a Indy esa cualidad del héroe de acción vulnerable, tenaz y que nunca se rinde.

Varias actrices probaron para el rol de Marion Ravenwood, incluida una jovencísima Sean Young. Pero Spielberg se decantó por una actriz de teatro que había intervenido en A la Caza (Cruising, 1980), un thriller de William Friedkin en el que compartió cartel con Al Pacino. Estamos hablando de Karen Allen. Según el director, encontraba en ella la esencia de las actrices clásicas. Era una mezcla entre Irene Dunne y Carole Lombard.

Para dar vida al amigo excavador de Indy, Spielberg pensó en Danny De Vito pero sus compromisos con la serie Taxi impidieron la contratación. Entonces, el realizador se centró en un actor que le había impresionado en Shogun: el galés John Rhys-Davies. Ese carácter bonachón combinado con la apariencia de un Falstaff moderno, confirió la identidad a Sallah.

Denholm Elliott, Paul Freeman, Ronald Lacey, Wolf Kahler, y un desconocido Alfred Molina completaron un excelente reparto.


George Lucas decidió ubicar la producción en Inglaterra, concretamente en los estudios Elstree donde había rodado parte de los interiores de Star Wars. Con el diseño de producción de Norman Reynolds, se inició la construcción de decorados cuyo buque insignia sería el "Pozo de las Almas", la gran cámara en la que se encontraba el Arca de la Alianza. Con el poco margen de error que otorgaba el presupuesto, había que ser práctico y rodar con la máxima eficiencia. Lucas situó a Frank Marshall como productor principal mientras él, Howard Kazanjian, y Robert Watts figuraron como responsables ejecutivos o asociados. Marshall conoció a Kathleen Kennedy durante el rodaje e iniciaron una relación sentimental que también tuvo reflejo en el ámbito profesional. Poco antes de empezar el rodaje, Lucas le dijo a Spielberg:
"Mira, te puedes retrasar con el rodaje para Columbia y para Universal, pero eres mi amigo. No puedes retrasarte con el dinero del que yo soy responsable."
Spielberg tomó estas palabras como una lección de humildad y austeridad. Encargó un storyboard detalladísimo para no tener sorpresas durante la filmación. Controló todo al detalle y, al final, acabó catorce días antes de lo previsto.
"George no estaba pendiente de mí. A veces venía a verme, pero no me perseguía, no era mi director de producción. Yo creo que Raiders probablemente fue la película en la que más preparado estaba para dirigir y valió la pena."
Con exteriores en Kauai (Hawaii), La Rochelle (Francia), Inglaterra, San Francisco y Túnez, la compleja producción funcionó razonablemente bien aunque varios miembros del reparto enfermaron durante su estancia en el norte de África. Las escenas ubicadas en las calles de El Cairo fueron rodadas en la ciudad de Kairouan y allí estaba prevista una lucha con espada entre Indiana y un esbirro local de físico imponente. Pero Harrison Ford había contraído disentería y se encontraba muy bajo de energías y con fiebre alta. Por consiguiente, se decidió improvisar y acortar la escena disparando directamente al gigantón. Esta anécdota se convirtió en una de las escenas más recordadas de la historia reciente del cine. Y nunca había sido pensada de esa manera.


Ante la plaga de enfermedades, Spielberg acortó al máximo la estancia en Túnez rebajando en una semana y media el rodaje allí. Resulta interesante recordar que el lugar donde Indy amenaza con destruir el Arca es el mismo cañón en el que R2-D2 cae preso de los jawas en Star Wars. Las palabras de René Belloq (Paul Freeman) en esa escena merecen ser recuperadas:
"Te has pasado toda tu vida buscando reliquias arqueológicas. Dentro del Arca hay tesoros que sobrepasan tus mejores sueños. Quieres verla abierta tanto como yo. Indiana, nosotros sólo pasamos por la historia. Esto... esto es historia."
En cuanto al trabajo de John Williams poco se puede decir que no resulte una absoluta obviedad. "The Raider's March" es uno de los temas principales más brillantes y emocionantes jamás escritos. Su conexión con el género de aventuras es tan grande que ya nadie puede imaginarse esos compases sin visualizar al intrépido arqueólogo mientras enarbola el látigo y escapa de cualquier trampa. Además de componer el leitmotiv para toda la serie de películas, la BSO de Raiders también destaca por el tema del Arca y por el Marion's Theme, una maravillosa pieza que acompaña el reencuentro de dos personas, en circunstancias extraordinarias, diez años después de romper su relación.


Con la película terminada, sus responsables comprobaron como el público disfrutaba como nunca en los pases de prueba. La cinta era fresca, tenía un ritmo incesante y acreditaba un sentido del espectáculo que hacía años que no se veía, exceptuando Star Wars. El trabajo había sido arduo y difícil pero el resultado fue sublime, sobrepasando las mejores expectativas de George Lucas.
"Muchas personas trabajaron duro en Raiders pero no habríamos alcanzado tal éxito sin el magnífico guión de Larry Kasdan y la brillante dirección de Steven. Si yo hubiera estado detrás de la cámara, aún estaríamos rodando."  
El film se estrenó el 12 de junio de 1981 en Estados Unidos y fue un éxito inmediato. Concluyó su carrera comercial con una recaudación mundial de 384 millones de dólares. En la lista de las películas más taquilleras, ajustando la inflación, Raiders se acerca al top ten histórico. Paramount estaba tan satisfecha que empezó a pedir ideas para una nueva entrega. Lucas se encontraba inmerso en la pre-producción de El Retorno del Jedi (Return of the Jedi, 1983) pero tenía una idea que dejó en manos del matrimonio de guionistas formado por Willard Huyck y Gloria Katz.

El éxito crítico y comercial de En Busca del Arca Perdida se tradujo también en los premios. Recibió ocho nominaciones en los Oscar incuyendo mejor película y dirección. Sin embargo, Carros de Fuego (Chariots of Fire) la apartó de los galardones principales. Obtuvo cuatro estatuillas: mejor montaje (Michael Kahn), dirección artística (Norman Reynolds), sonido y efectos visuales. Además, recibió un Oscar especial para los efectos de sonido.

En mi caso, es la primera película de imagen real que recuerdo haber disfrutado plenamente en la sala de cine. Los estrenos de Star Wars  y Alien me cogieron demasiado pronto y fue en años posteriores cuando las disfruté al máximo.

En octubre de 1981, mi padre trabajaba como comercial de una marca de extintores y, por aquellos avatares del destino, estaba realizando el cambio de unidades en el desaparecido Palacio del Cinema, ubicado en la Vía Laietana de Barcelona. Yo tenía seis años y quedé tan alucinado que no podía esperar para verla de nuevo. Por suerte, al día siguiente, mi padre debía volver para hacer comprobaciones y yo me senté de nuevo en el patio de butacas...



Precedido por:

1941 (1979)

Continúa en:

E.T. el Extraterrestre (E.T. the Extra-Terrestrial, 1982)

6 comentarios:

  1. Hito en la historia del cine. No sé qué más añadir.

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  2. Cine de aventuras en su máxima expresión. La contribución de Spielberg al género jamás ha sido tan popular, rentable o celebrada.

    Que se puede decir de esta obra que no se sepa ya. ¿Tal vez sus orígenes? La idea de Lucas y Spielberg de hacer una película de James Bond más la influencia de Secret of The Incas (1954) con Charlton Heston. ¿Los famosos castings con Selleck y Young?: https://www.youtube.com/watch?v=fgTJbHjClMI. ¿Los personajes icónicos?: Jones y Belloq como dos caras de una misma moneda. ¿La fotografía?: Esa puesta de sol mientras los excavadores de Indy buscan el "Pozo de Almas", ¿Los efectos especiales?: Cuando se abre el Arca y aparece, bueno, lo que aparece. ¿Y la música?: John Williams en estado puro. Una BSO de Oscar. Unos temas únicos, por no repetir los mismos que citas, la ominosa melodía de The Well of Souls.

    Se podría hablar durante horas de una película por la que los años no han pasado en balde y se puede ver tan fresca como el primer día. Porque no son los años, es el bagaje.

    Es la mágia del cine.

    ¡Un saludo!












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    1. Gracias, OCTOPUS. Espero que te guste. Desde que me enteré de su existencia quise verlo.

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