19 de enero de 2015

Spielberg on Spielberg: El Diablo sobre Ruedas (Duel, 1971)



Richard Matheson (1926-2013) ha sido uno de los escritores más brillantes y prolíficos dentro del género fantástico y de ciencia-ficción. Más allá de su obra más conocida, I Am Legend (1954), Matheson fue el autor de un gran número de novelas, cuentos cortos, y guiones para la televisión (The Twilight Zone) y el cine. 

Su enorme talento creativo y literario se nutrió, en ocasiones, de experiencias propias que sirvieron como base para sus relatos. Ese fue el caso de una historia corta que publicó en la revista Playboy. El origen de la misma se sitúa el 22 de noviembre de 1963, el mismo día del asesinato de John F. Kennedy. Esa mañana, Matheson y su amigo Jerry Sohl habían ido a jugar al golf en su club de costumbre. Cuando regresaban a casa, tuvieron un rifirrafe con un camionero y éste decidió perseguirles durante el resto del camino. A partir de ese incidente, Matheson concibió una modesta trama en la que un vendedor, en viaje de negocios, sufre el acoso de un camionero tras haber tenido una pequeña trifulca de carretera.


Universal había adquirido los derechos del guión que el mismo Matheson había adaptado sobre el material original. Pensaban convertirla en una película de bajo presupuesto para la televisión. El documento se quedó amontonado en las oficinas del estudio pero un día fue descubierto por Nona Tyson, la secretaria de Steven Spielberg, y decidió llevárselo al joven director con las siguientes palabras: "Tendrías que dirigir esto. Eres tú, es tu estilo".

Spielberg lo leyó con fruición y se encaprichó completamente hasta el punto que acudió al despacho del productor George Eckstein para plantearle la realización. Por suerte para Spielberg, el primer actor al que se le había propuesto el papel protagonista, rechazó la oferta. Se trataba de Gregory Peck y su aceptación hubiera supuesto la contratación de un director con más trayectoria y experiencia además de una suavización del guión para dar más heroicidad al personaje.

Ante esta situación, Universal decidió confiar en Spielberg para que hiciera la película en formato televisivo. Su buena labor en las producciones de la casa durante los años precedentes le valió la confianza y aprobaron el presupuesto de 450.000 dólares que presentó. Para el rol protagonista, Spielberg contrató a Dennis Weaver, un actor de televisión fundamentalmente conocido por interpretar al ayudante del sheriff en la longeva serie Gunsmoke (emitida entre 1955 y 1975). Weaver daba el pego como ese hombre común que se ve sometido a una situación indeseable en la que ve peligrar su vida de forma constante y ante la cual reacciona con pánico y miedo. El director, por su parte, veía la película de la siguiente forma:
"Yo la veía como una gran historia sobre el acoso. No solo el camión era un acosador, sino todos en la autopista: la gente de la gasolinera, los de la lavandería, los clientes de la cafetería e incluso su esposa... la camarera era la única persona amable de toda la película. Era una semana terrible para este hombre; tendría que encontrar la forma de sobrevivir a la peor semana de toda su vida. Esa era mi actitud para hacer la película. Ese era el tono que intentaba lograr."
Se trataba de una historia sencilla que contenía elementos francamente aterradores y eso es lo que deseaba aprovechar el director en su plasmación visual. Además de los grandes momentos de acción, recordemos que uno de los instantes más inquietantes ocurre en la cafetería cuando David Mann (Dennis Weaver) observa la sala y es consciente que uno de los camioneros que allí se encuentra puede ser su cruel azote.


Se le ha atribuido a Spielberg el elemento hitchcockiano que presenta Duel. Pero el director siempre opinó de manera diferente a los analistas:
"El mérito es del guión, muy hitchcockiano y lleno de suspense. Creo que esa es la primera vez que me di cuenta de que si tengo un buen guión y soy un buen director, puedo hacer una película bastante buena."
Spielberg rodó el telefilm en once días consiguiendo un metraje de 74 minutos. No hizo storyboard sino que dibujó un mapa del tramo de autopista, en el desierto de Mojave, donde pensaba rodar. En él escribió pequeñas V para indicar la ubicación de las cámaras y dispuso cinco de ellas para rodar simultáneamente. 
"En un kilómetro y medio de autopista podía obtener un montón de tomas, como mínimo cinco ángulos, para después darle la vuelta a los vehículos, cambiar objetivos y hacerlo en la otra dirección, no solo de derecha a izquierda, sino también de izquierda a derecha. La concepción visual en el guión de Matheson también me ayudó."
La película se emitió en la NBC el 13 de noviembre de 1971 y cosechó buenos datos de audiencia conquistando también a la crítica. A las cadenas de televisión les gustaba disponer de telefilms a las cuales considerar la "película de la semana" con lo que rompían la dinámica habitual de episodios y seducían a más público. Pero en contraposición a los productos habituales, Duel resultó ser mucho más que la "película de la semana".


La propuesta era más que un duelo. Nos hablaba de una preocupación común que puede invadirnos en cualquier momento. Simplemente vas de viaje, tratas de no meterte con nadie y solo conducir pero cometes un error sin importancia y te encuentras, de repente, en una lucha por salvar tu vida. Esta apelación a un miedo interno ante una situación rocambolesca pero posible, dotó al film de mucha más repercusión de la esperada.


Duel tenía varios niveles de lectura. Podía ser un producto de buen entretenimiento pero también había quienes vieron una película inteligente, llena de suspense e incluso plagada de referencias existencialistas. Ante la gran acogida, Universal decidió aprovechar el tirón y plantearse una versión cinematográfica extendida que se proyectó en Europa durante 1973. Cosechó un buen número de premios en varios festivales y despertó el interés de los especialistas entorno a un joven realizador que había demostrado un gran talento con pocos recursos. La historia del vendedor perseguido por un enemigo anónimo, desconocido, y al que nunca vemos directamente siguió captando la atención del público. Sin embargo, existe una curiosa anécdota:
 "Cuando estrenamos la película en los cines, los europeos la vieron por primera vez con el formato 1,85:1, y en la televisión ni siquiera pude ver esto porque se cortaron los laterales. Pero en 1,85:1 estoy, en diecisiete tomas, en el asiento trasero del coche, el cual se ve completamente. Tuvieron que ampliarlo ópticamente en una reposición para sacarme de allí." 
Duel reafirmó a Spielberg en sus objetivos como director. La consideración de promesa de futuro se consolidaba con base firme y, al mismo tiempo, iba obteniendo crédito y mayor libertad para continuar con su carrera más allá de la televisión. Mientras preparaba el que habría de ser su debut oficial en la gran pantalla, dirigió dos telefilms más: Something Evil (1972) y Savage (1973). Pero el camino ya estaba trazado. 


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7 comentarios:

  1. No será la única, pero la mejor forma que se me ocurre de definir una gran película está en cómo y cuánto perdura en mi memoria. Duel se cinceló en granito cuando la vi por primera vez en TVE, a comienzos de los 80.

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    1. Yo recuerdo haber visto la película en el programa "Qué grande es el cine" de José Luis Garci. Cuando la 2 aún era el refugio ameno e interesante para huir de la programación ramplona.

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    2. Que tiempos aquellos... Yo "Grupo Salvaje". Y aún me acuerdo que, entre los contertúlios estaba el ahora ex-Fiscal General del Estado, Eduardo Torres - Dulce, que se fumaba muchísimo y que estaba deseando que pusieran la película...

      Que tiempos aquellos, cuando " Cuando la 2 aún era el refugio ameno e interesante para huir de la programación ramplona", como cuando emitían "LOST"...

      Que tiempos aquellos.....

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  2. Es curioso, hace ya bastante tiempo que comentabamos un buen amigo nuestro y yo, respecto del debut fílmico de Spielgberg.

    Discutimos respecto de JAWS y lo que supuso y esta DUEL. Hablabamos y comentabamos lo que ésta última suponía y como, o de que forma el "terror psicológico" se une al terror o suspense para dar forma a lo que llamaríamos "terror cotidiano". Es decir, algo puramente Hitchconiano en el sentido en el que, de una situación o anecdota aparentemente cotidiana o natural puedes extraer un trasfondo de miedo, pánico, suspense o incluso sobrenatural.

    Y digo sobrenatural porque, al "camionero" lo vemos, le "intuimos". También ayuda a ese halo sobrenatural la traducción al español de "El Diablo Sobreruedas".

    Resulta también curiosa la elección del actor, puesto que tanto Weaver como Peck, pueden encarnar perfectamente a hombres aparentemente normales, tal vez más normal y corriente el primero. Pero, de eso se trata, de como un hombre común y corriente, anodino se ve envuelto en una pesadilla surgida de un aparentemente insignificante contratiempo con otro "ser humano".

    No es una mala película, es desasosegante, como un guión propio del Maestro del Terror, Stephen King.

    Incluso los mismos IRON MAIDEN rindieron su particular omenaje a al película con este poster:

    http://s620.photobucket.com/user/mad02_album/media/Iron_Maiden_truck.jpg.html.


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    1. Muy interesante lo que aportas, Xavi. En el próximo artículo hablaré de Loca Evasión (The Sugarland Express, 1974) que es, oficialmente, la opera prima cinematográfica de Spielberg.

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    2. Con Gregory Peck, solamente puedo imaginarla peor. A veces, muchas veces, la estrella es un lastre.

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    3. No digo que no sea malo, pero, a veces, y como muy bien apuntas OCTOPUS, es mejor un actor desconocido que dé la talla antes que una estrella que lastre el resultado.

      No digo que Peck sea malo, pero es más del tipo "Héroe Caballeroso" (excepto en Los Niños del Brasil) antes que hombre de a pie.

      Weaver, por contra, pasa por ser el tipico hombre de a pie, un administrativo, un contable, un burócrata, en la línia del William "D-Fens" Foster interpretado por Michael Douglas en "Un Día De Furia" (1993).

      Salvo por la reacción desmesurada de éste, claro está.

      Me refiero que Weaver encarna perfectamente a un chupatintas mientras que Peck encarna a Caballero Sin Espada a lo Jimmy Stewart.

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