13 de marzo de 2013

La creación de un clásico del cine: Con la Muerte en los Talones (North by Northwest, 1959)


A finales de los 50, Alfred Hitchcock gozaba de su etapa más éxitosa y Metro Goldwyn Mayer ansiaba producir un proyecto que llevara su incomparable sello. Tras el estreno de Vértigo (1958), los ejecutivos de la MGM le contactaron ofreciéndole la dirección de The Wreck of the Mary Deare, un relato criminal de acción en alta mar. Para tal ocasión, Hitch decidió contratar al prestigioso guionista Ernest Lehman, que había destacado por los libretos de Sabrina, The King and I, y Sweet Smell of Success (más conocida en nuestro lares como Chantaje en Broadway).



Hitchcock y Lehman empezaron a reunirse para dar forma al guión de Mary Deare pero muy pronto vieron que no sentían demasiado interés por el material que procedía de la novela de Hammond Innes. El propio Lehman llegó a confesarle a Hitch que no se veía capaz de sacar nada bueno de ese libro. Ante tal bloqueo creativo, empezaron a hablar sobre otras posibilidades. Entre ellos había surgido una buena conexión y pasaban largos ratos charlando en las oficinas del director en Paramount studios.

Hitchcock explicó su interés por hacer una película que incluyera una escena dentro del Cuartel General de la ONU en Nueva York, y también una secuencia de persecución en el emblemático Mount Rushmore. Eso les llevó a pensar en un thriller de ritmo endiablado, con constantes cambios de escenario, y en el que pudiera complementarse el suspense y la acción con notas de sofisticación y glamour, algo que encajaría muy bien con la trama de espionaje que Lehman empezaba a vislumbrar. El guionista se propuso entonces escribir "the ultimate Hitchcock film", una película que sumara los principales valores de la obra del realizador británico llevándolo hasta el límite en términos de gran producción.

El director recordó una historia que un periodista amigo suyo le había contado sobre las identidades secretas que asumían los espías y que, en ocasiones, se convertían en señuelos para despistar al enemigo sobre la verdadera misión de los agentes infiltrados en las potencias enemigas. Con tales preceptos, Lehman escribió 65 páginas que definían la premisa del film puesto que representaban el 20% de la película. El material entusiasmó a Hitchcock y lo utilizó para convencer a los ejecutivos de la MGM sobre la conveniencia de dejar atrás la idea de Mary Deare (que acabó dirigiendo Michael Anderson, con Gary Cooper y Charlton Heston en los papeles principales) y centrarse en este interesante argumento de nueva creación.



Con el guión terminado quedó claro que el film iba a exigir mucho a nivel técnico y logístico requiriendo, por consiguiente, un gran presupuesto. El estudio no tuvo problema en asumir los tres millones de dólares (una cantidad muy relevante para la época) que pidió el director puesto que habían luchado mucho para contratarle y estaban dispuestos a satisfacer todas sus peticiones.

James Stewart, que había trabajado con Hitch en cuatro ocasiones, estaba muy interesado en el papel protagonista pero el director veía más a otro de sus actores fetiche para el papel del refinado Roger Thornhill. Y ese no era otro que Cary Grant. No resultaba difícil verle como un publicista de Madison Avenue (un colega perfecto para Don Draper), engreído y sofisticado, que se ve envuelto en una trama de conspiraciones e incontables peligros por un simple malentendido.


Hitch logró incorporar al genial James Mason para el papel del villano Philip Vandamm y consiguió sustituir a la actriz contratada por la MGM, Cyd Charisse, por otra rubia enigmática: Eva Marie Saint.

"North by Northwest", un título que queda completamente justificado al ver el recorrido que nos plantea la trama argumental. El rodaje se inició con exteriores en las tres localizaciones que configuran este trayecto, aprovechado muy hábilmente por Hitchcock, en uno de los anuncios promocionales de la película, tratando la historia como si fuera un tour turístico para viajeros con espíritu de aventura. Nueva York fue la primera parada de esta ruta incorporando las escenas rodadas en Madison Avenue y en el Hotel Plaza. Resulta curiosa la anécdota concerniente a la filmación del plano en que se ve a Cary Grant subiendo las escaleras de acceso a la sede de la ONU. Debido a la prohibición absoluta para rodar allí, Hitchcock optó por cometer una pequeña ilegalidad, rodando de incógnito desde un camión que estaba en la acera frontal.


También se visitaron diferentes ubicaciones de Long Island antes de pasar a Chicago y finalmente a Rapid City (Dakota del Sur) desde donde el equipo se desplazó a Mount Rushmore para la filmación de secuencias de entorno.


Tras esta primera fase, la producción se trasladó a los estudios de la MGM en Culver City (California) para el rodaje de interiores. Robert Boyle, diseñador de producción, ya tenía listos los decorados que reproducían las caras de los Presidentes en Mount Rushmore. Un reto importante pero absolutamente necesario para poder recrear el clímax de la cinta.

Esta fase en los sound stages también se combinó con la filmación de algunas otras escenas exteriores, destacando obviamente la famosa secuencia en la que Cary Grant es perseguido por un avión "in the middle of nowhere". La emblemática secuencia se rodó en East Bakersfield (California) aunque en el film representaba un paraje desolado de Illinois. Para evitar riesgos, se combinó el rodaje de escenas exteriores con planos grabados en el estudio en los que Cary Grant se lanzaba al suelo y reaccionaba al acoso del aeroplano.


Tras 78 días de rodaje, Hitchcock puso fin a la filmación añadiendo una imagen para la conclusión que no estaba prevista en el guión de Ernest Lehman. Caracterizado siempre por su gran astucia a la hora de engañar y burlar a la censura con recursos estilísticos imaginativos, Hitch definió una espléndida metáfora de lo que podía suceder en la noche de bodas del matrimonio Thornhill al poner el The End mientras el tren que los conduce a su luna de miel entra en un túnel. Lo dicho, la brillante ocurrencia de un genio en una época en la que no se podía enseñar y, a veces, tampoco sugerir. Así lo explicaba el director con su habitual ironía:

"There are no symbols in North by Northwest. Oh yes! One. The last shot, the train entering the tunnel after the love scene between Cary Grant and Eva Marie Saint. It's a phallic symbol. But don't tell anyone."


Ernest Lehman, por su parte, sí que se propasó en una línea de guión que tiene lugar durante la insinuadora escena en que Eve Kendall (Saint) flirtea con Thornhill (Grant). Llegó a rodarse la escena con ella diciendo lo siguiente: "I never make love on an empty stomach...". Obviamente, en postproducción, la escena fue corregida y la actriz se dobló con estas palabras: "I never discuss about love on an empty stomach".


En un próximo artículo plantearé algunas reflexiones interesantes sobre este clásico inmortal.

9 comentarios:

  1. Néstor, has ido a hablar de una de mis películas favoritas!! No sé cuántas veces la habré visto ya... y no me canso: sus escenas, sus diálogos ingeniosos (me encanta cuando interactúan Cary Grant -siempre me ha encantado en todas sus películas- y su madre... ¡qué momentos más "insolentes" entre ellos pero a la vez llenos de ironía y cariño), la trama en sí que parece muy complicada pero que no lo es tanto, su estética tan...perfecta!

    Gracias por descubrirme aspectos que no conocía de la película (como la pequeña "trampa" de rodar delante de la ONU dentro de un camión...¡genial! No sé qué le debieron decir a Hitchcock después por eso...).

    Enlazando con un tu artículo de hace unos días sobre los spoilers, a eso me refería con mi intervención: que saber algunas cosas de las películas que más nos gustan hace que te sientas más identificada con ellas pero sin cargarse su misterio y tú haces posible lo primero: desvelar a pinceladas algunas peculiaridades o anécdotas de la cinta pero conservando su resultado final y la ilusión del espectador por verla de nuevo.

    ¡Por cierto! Lo que dices sobre la escena final de que el tren entra en el túnel como mensaje subliminal erótico... jajajaja ¡creo recordar de un programa de cine de hace ya bastantes años en TV3 que fue una de las secuencias que más se comentaron en su posterior estreno en los cines de la época!

    Hitchcock quiso poner a prueba a la puritana sociedad norteamericana provocándolos y... lo consiguió una vez más!

    ¡Saludos!

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  2. Gran artículo, no conocía los orígenes de una de mis películas favoritas de Hitchcock, que como señalas es todo un clásico imperecedero.

    ¡Saludos!

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  3. The wreck of Mary Deare, la película que habían planeado Hitchcock y Lehman, estaba inspirada vagamente en el célebre caso del Mary Celeste. Hitchcock le explica a F. Truffaut en El cine según Hitchcock que una película que comenzaba con el descubrimiento de un barco perdido en alta mar era un inicio tan potente que difícilmente podía encontrarse un desenlace que estuviese a la altura. Como bien dices, The wreck of the Mary Deare la rodó Michael Anderson y fue protagonizada por Gary Cooper, Charlton Heston y Richard Harris. En España se llamó Misterio en el barco perdido.

    Poco se puede añadir a tu estupendo artículo: curiosidades como que Cary Grant realmente tenía un apartamento en el Hotel Plaza, por lo que parece muy desenvuelto por el hall, o que la actriz que interpreta a la madre de Grant, Jessie Royce Landis sólo le saca a Archie Leach ocho años.

    Posiblemente sea North by Northwest (¡me gusta mucho este título!) el mejor thriller de acción que se haya rodado nunca. Recuerdo cuando lo vi por primera vez en el cine del colegio. Tenía unos 9 años y me enamoré del cine. A la semana siguiente proyectaron una película de tiburones con Lee Majors y Farrah Fawcett y mi reciente cinefilia tuvo una fuerte crisis..

    Un saludo!

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  4. Gracias por vuestros comentarios!

    Eva: Me encanta como vas recuperando recuerdos en tus comentarios y lo articulas para generar intervenciones muy completas.
    Hay otras situaciones curiosas de la película que no incluí para no hacer más largo el post. De dos de ellas se hace eco Juan Pais en su comentario y hay otra que resulta muy sorprendente. En la escena en la que Eve dispara a Thornhill hay un plano en que se ve perfectamente como un niño se tapa las orejas antes del tiro. Seguramente, se habían rodado ya varias tomas y el pobre niño estaría cansado de oir constantemente el ruido del disparo. Solo parando la imagen, puedes darte cuenta. En cualquier caso, resulta curioso como Hitchcock decidió incluirla en el montaje final.

    Mike: Muchas gracias! Para un próximo artículo quiero profundizar en el análisis estilístico y narrativo del film. Creo que también os resultará interesante.

    Juan: Gracias por el dato de la charla entre Hitchcock y Truffaut. Y estoy muy de acuerdo en que es el mejor thriller de acción jamás rodado. En eso coincidimos también con el criterio de William Friedkin, Curtis Hanson, Guillermo del Toro, Chris McQuarrie, y Francis Lawrence. Todos hablan en los mismos términos en uno de los excepcionales documentales que incorpora la edición blu-ray de la película. Saludos!

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  5. Bueno, mas que de acción, yo lo veo como de espionaje, de intriga.

    Bueno de ello va la cinta.

    Debo admitir el buen gusto con que está rodado, los escenarios y el argumento. Sencillamente, trepidante.

    Por cierto, ¿es mejor hacer el amor antes o depués de comer? Yo posiblemente lo haría ANTES, que puedes sufrir un corte de digestión...

    En el aire dejo esa pregunta.

    Un saludo a todos

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  6. Jajajaja!!!
    o también después para quemar calorías... no? :D

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  7. Querida, ay cosas que es mejor hacerlas con el estómago vacío.

    Y "prestando atención a los detalles".

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  8. Excelente documentación en ambos posts.

    Saludos
    Roy

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  9. Muchas gracias Roy!

    Y bienvenido de nuevo al blog. Un abrazo!

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