22 de junio de 2015

Star Wars. Naves: X-Wing y la Flota Rebelde. Por Francesc Marí


Es bien sabido que la nave más conocida y deseada de todo el universo Star Wars es, sin duda alguna, el Halcón Milenario, cuyo orgulloso propietario es Han Solo. Como es imaginable, cuando Lucas ideó la franquicia no era posible que todos los personajes poseyeran una nave tan increíble como aquella. Sin embargo, era inevitable que Luke Skywalker, el principal protagonista de la trilogía clásica, acabara pilotando una nave tan interesante —o casi tan interesante— como el Halcón Milenario. Cuando Luke se incorpora a la Flota Rebelde, gracias a su fama de gran piloto, se le asigna una de las unidades del caza estelar T-65 Ala-X, más conocido por todos como X-Wing —lo sé, lo sé, significa lo mismo que Ala-X pero en inglés… Pero, ¿a qué mola más?—, para que con él se convierta en uno de los héroes de la Batalla de Yavin.

En su origen, los X-Wing fueron diseñados y fabricados por la Corporación Incom para nutrir las fuerzas de la Flota Imperial, pero esta cambió de bando en cuanto el equipo de ingeniería al completo desertó a favor de la Alianza Rebelde durante la batalla en el planeta de Fresia, liberando un gran número de estas naves justo antes de la Batalla de Yavin.

Estos cazas estelares tenían una longitud de doce metros y medio, sus alas eran planas y de tipo S, pero con la característica que se desplegaban en forma de X —¡Uh, oh! ¡Sorpresa! Ya sabemos de donde viene su nombre—, en la punta de cada una de ellas disponían de un cañón láser. El resto del armamento de las X-Wing se complementaban con dos lanzadores de torpedos de protones. El pilotaje de estas naves era manual y con ayudas mecánicas —aunque Luke prefiera utilizar la Fuerza—, además de tener el apoyo de un droide astromecánico tipo R2 para las reparaciones y la navegación.

Tras el éxito que tuvieron durante la Batalla de Yavin, las X-Wing se convirtieron en un emblema de la Alianza Rebelde, convirtiéndose en naves multiusos, sobre todo gracias a su versatilidad. Por ello y por su excepcional rendimiento en combate, gracias a sus potentes cañones láser y sus escudos deflectores, se convirtieron en los favoritos de los pilotos de la Alianza.

Una de las bases de Star Wars son los combates espaciales, por ello se requería algo más que un par de cazas y el Halcón Milenario, en concreto se necesitaba un amplio catálogo de naves y dos grandes flotas que se enfrentarían en innumerables ocasiones. El bando de los rebeldes, es decir, el de los buenos, estaría representado por la Flota de la Alianza Rebelde, que estaba formada por algo más que cazas estelares Ala-X.

En un principio esta flota era más bien pequeña y formada por pequeños y medianos cruceros, cargueros reciclados y cazas estelares obsoletos. Sin embargo, después de que el Almirante Ackbar se incorporara, adiestrara y organizara la Flota Rebelde, esta se convirtió en una unidad de combate de primer orden. Además, la incorporación de los mon calamari, también conllevó la llegada de un considerable número de naves, como cruceros estelares, fragatas y corvetas.

Entre las decenas de tipos de naves que conformaban la variada Flota Rebelde, podíamos encontrar el Acorazado Estelar MC80 tipo Hogar Uno, el Crucero clase Libertad, el Crucero pesado tipo Intrépido, la Fragata MC30c, la Corbeta CR90, Caza estelar Ala-B, Bombardero Ala-Y, Interceptor RZ-1 Ala-A, Interceptor Ala-T, y, por supuesto, el Caza Estelar T-65 Ala-X. 

Star Wars. Manual de Supervivencia es un proyecto de LASDAOALPLAY? y El cine de Hollywood.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada