lunes, 24 de agosto de 2015

Spielberg on Spielberg: Minority Report (2002)


"Siempre quise hacer una película con una historia del estilo de George Orwell porque cuando era joven leí 1984 y me encantó. También quería hacer algo en la línea del cine negro. Minority Report ofrecía ambas posibilidades."

Tras el éxito comercial de Desafío Total (Total Recall, 1990), uno de sus guionistas, Gary Goldman, adquirió los derechos de "The Minority Report", otra historia corta del maestro de la ciencia ficción literaria Philip K. Dick. Goldman escribió un primer borrador junto a Ronald Shusett, también guionista de Total Recall y Alien (1979). Pero el proyecto no acabó de convencer a los ejecutivos de la 20th Century Fox y durmió el sueño de los justos hasta que el novelista Jon Cohen decidió escribir un nuevo tratamiento. La Fox había decidido apostar por el nuevo material y fichó al holandés afincado en Hollywood, Jan De Bont, como director. 

Fue en ese momento cuando Tom Cruise se interesó por el guión y decidió protagonizar la futura película. Sin embargo, sus planes diferían de los previstos por el estudio. Cuando leyó el borrador de Cohen pensó que por fin se presentaba el proyecto ideal para trabajar con Steven Spielberg. Ambos se habían conocido en el set de Risky Business (1983) cuando Spielberg visitó el rodaje invitado por su colega y futuro socio en DreamWorks, David Geffen. En los años subsiguientes, Cruise y Spielberg se hicieron amigos y empezaron a buscar opciones para trabajar juntos. Iban a coincidir en Rain Man (1989) pero finalmente el director tuvo que dejar el proyecto por coincidencia de fechas con el rodaje de Indiana Jones y la Última Cruzada (Indiana Jones and the Last Crusade). Resulta interesante comprobar como la base de la amistad entre ambos era completamente diferente a la mantenida por Spielberg y Tom Hanks. En este último caso, director y actor tenían dudas iniciales acerca de trabajar juntos porque no querían mezclar los roles. Sin embargo, en el caso de Cruise, la amistad que forjaron derivó rápidamente hacia la opción de coincidir en un proyecto conjunto.
"Es un artista increíble y una persona excepcional. Quería trabajar con él desde hacía mucho tiempo y Minority Report fue la mejor opción para conseguirlo."
Tom Cruise, hablando sobre Steven Spielberg.

Cruise le pasó el guión de Jon Cohen al director y éste, tras leerlo, consideró que mantenía la excelente premisa argumental de Philip K. Dick y era idóneo para Cruise pero necesitaba algo más de trabajo en cuanto al desarrollo de la trama. Jon Cohen volvió a revisarlo y esta vez sí convenció a Spielberg para aceptar. Sin embargo, la agenda de ambos estaba llena en 1997 y, durante ese compás de espera, Spielberg trajo a otro guionista, Scott Frank, para que puliera el script.


En un principio, estaba previsto que el rodaje empezara al término de Mission: Impossible II (2000) pero el largo retraso en la producción dirigida por John Woo cambió los planes. La revisión de Scott Frank pudo ser más profunda y Spielberg dispuso de tiempo para dirigir y producir A.I. (2001). Finalmente, se fijó el inicio de la filmación para el 22 de marzo de 2001. Cruise llegó al set tres días después de haber acabado su trabajo en Vanilla Sky (2001), de Cameron Crowe.

El argumento nos lleva a un futuro no tan lejano. Las nuevas drogas de síntesis han causado un fuerte impacto en las sociedades avanzadas y sus secuelas se empiezan a notar en las nuevas generaciones. Algunos vástagos de padres adictos han desarrollado una capacidad de pre-cognición que les convierte en parias de la sociedad. Tres de ellos llamaron la atención de la doctora Iris Hineman quien fue capaz de crear un sistema tecnológico que procesa las predicciones de los pre-cog para desarrollar un programa de seguridad preventiva llamado Pre-Crimen, cuyo ámbito de acción se ha circunscrito al área de Washington D.C. Los pre-cog funcionan como mente colectiva y sus predicciones identifican a la futura víctima de asesinato y al autor material del delito. Además, sitúan el crimen en el tiempo de manera que una unidad especializada puede intervenir y detener al futuro culpable antes de que vaya a realizar la transgresión. El capitán John Anderton lidera con éxito la división Pre-Crimen mientras su antiguo jefe en la policía, Lamar Burgess, se encarga de la dirección administrativa y burocrática. Ante el inminente lanzamiento del programa Pre-Crimen a nivel nacional, el Departamento de Justicia envía a uno de sus agentes para auditar el procedimiento y asegurar que no existen fallos en las predicciones. ¿Qué ocurrirá cuando el propio Anderton sea marcado como futuro asesino mientras la investigación oficial está en marcha? Huir sirve de poco cuando una predicción está realizada pero Anderton se encomienda a la posibilidad de que exista un informe en minoría, es decir, un veredicto no unánime de los pre-cognitivos.


Con una premisa de tal calibre que, además, se desarrollaba mezclando intriga, investigación e importantes dosis de acción, Spielberg quería rodear a Tom Cruise de un reparto convincente. Aunque el director definió el film como 50% desarrollo de personajes y 50% varias capas de trama compleja, deseaba que los actores ejercieran de contrapeso al fuerte ritmo narrativo que pensaba imprimir. Para dar vida al agente del Gobierno, Danny Witwer, quería a Matt Damon pero los sucesivos retrasos impidieron su participación y permitieron que entrara un actor que ya había demostrado que podía ser una referencia de futuro: el irlandés Colin Farrell. Ian McKellen no estaba disponible para dar vida a Lamar Burgess y su lugar fue ocupado por el legendario intérprete sueco Max Von Sydow. La británica Samantha Morton fue seleccionada para el complejo papel de Agatha, la pre-cog más talentosa y compañera involuntaria de Anderton en su huída.


Tras verla en The Contender (2000), una producción de DreamWorks dirigida por Rod LurieSpielberg contrató a Kathryn Morris para el papel de Lara, ex-esposa de Anderton. Lois Smith interpretó a la doctora Iris Hineman, en un breve papel inicialmente ofrecido a Meryl Streep. La excepcional serie bélica Hermanos de Sangre (Band of Brothers), co-producida por Spielberg y Tom Hanks, dio oportunidades de sobresalir a actores jóvenes poco conocidos. El rol de Gordon Fletcher, principal ayudante de Anderton, recayó en Neal McDonough, quien daba vida al Teniente "Buck" Compton en la serie de TV. Por otra parte, el director volvió a llamar al sueco Peter Stormare, con quien había trabajado en The Lost World: Jurassic Park (1997), para que mostrara sus siempre sorprendentes dotes interpretativas encarnando a Eddie Solomon, un delincuente que opera en el mercado negro trasplantando ojos. 

viernes, 21 de agosto de 2015

Star Wars. Personajes: Yoda

Puede resultar intimidante hablar de un personaje tan profundo e influyente como el poderoso Yoda. Dentro del universo Star Wars no hay nadie que llegue a su nivel de honestidad, disciplina, conocimiento y carisma para transmitirlo.

Su vida se extiende durante nueve siglos en los que tenemos referencia de su colosal aportación a la Orden Jedi desde el seguimiento puro al lado luminoso de la Fuerza. Como hablar de todas sus hazañas consumiría el libro entero, será mejor centrarnos en algunos puntos destacables que hagan posible su lectura para aquellos que quieran iniciarse en los caminos de la Fuerza desde un cómodo sillón.

El origen de Yoda es totalmente desconocido. No se sabe su planeta de origen ni el nombre de su raza. El universo expandido solo ha concretado su año de nacimiento (situado 896 años antes de la batalla de Yavin) y su temprana conexión con la Fuerza aunque tardó un tiempo en expresarla completamente. Junto a un compañero humano inició un viaje a los mundos del centro de la galaxia pero su nave sufrió un accidente y ambos fueron a la deriva hasta que pudieron aterrizar en un planeta, de nombre también desconocido, donde entraron en contacto con el Maestro Jedi N’Kata del Gormo, perteneciente a la raza Hysalriana. Esta historia que recuerda a la del Príncipe Siddharta antes de convertirse en Buda, finalizó cuando un crucero de la República rescató a ambos amigos y éstos, convertidos ya en Jedi, llegaron al Templo de Coruscant para continuar su entrenamiento.

Su conocimiento de la Fuerza, habilidad para el combate y dotes de liderazgo pronto le auparon para conseguir el título de Maestro y ocupar un sitio en el Alto Consejo. Sus misiones de pacificación para la República empezaron a ser constantes y su voz se convirtió en una referencia de justicia, equidad y libertad en toda la galaxia. Con el tiempo, empezó a entrenar a nuevos aprendices y su historial reflejó un gran éxito en la preparación de los mismos a lo largo de los siglos.

Unos 90 años antes de la batalla de Yavin, Yoda compartió con el Maestro Thame Cerullian el adiestramiento de un jovencito muy prometedor, heredero del clan gobernante en el planeta Serenno. Se trataba de Dooku, un padawan muy talentoso que llamó la atención de Yoda por su control de la Fuerza viva. Con el tiempo, sabemos que Dooku se convirtió en el primero de los aprendices de Yoda que cayó al lado oscuro pero, mientras eso no ocurrió, era considerado como el único Jedi que podía rivalizar con Yoda y Mace Windu en el dominio del sable láser.

Grandes nombres de la orden fueron alumnos de Yoda: Mace Windu, Kit Fisto, Ki-Adi Mundi, Cin Drallig, Oppo Rancissis, Obi-Wan Kenobi y, finalmente, Luke Skywalker. Un auténtico legado de brillantez y de devoción absoluta a la República y al lado luminoso de la Fuerza.

Pero uno de los chicos que más turbó las visiones de Yoda fue el que finalmente dirigió la purga que acabaría con casi toda la orden Jedi. La conversión al lado oscuro de Anakin Skywalker y su renacimiento como Darth Vader puso fin a una institución que quebró debido a las malas artes del Canciller Palpatine y a su poder a la hora de nublar la percepción de los Jedi.

Exiliado en el planeta pantanoso de Dagobah, donde su presencia resultaría siempre inadvertida, Yoda estudió la forma de trascender a la muerte de manos del primer Jedi en conseguirlo: Qui-Gon Jinn. Oculto entre las ciénagas, esperó el momento en que los dos vástagos de Vader llegaran a ser adultos y pudieran encabezar la destrucción del pérfido Imperio. Fue Luke Skywalker el que llegó a los pantanos de Dagobah y lo que allí se vivió cambió los acontecimientos futuros y cimentó gran parte de la mejor mitología de Star Wars.

Durante su entrenamiento, el anciano Yoda transmitió a Luke la noción de sentir la Fuerza más allá del propio cuerpo, a superar la barrera de lo físico para poder aprovechar al máximo el poder que tenía en su interior y evitar así las tentaciones que arrastraron a su padre al lado oscuro.
Sus frases son extraordinarias. Sirvan las siguientes como ejemplo:

“Pero ten cuidado del lado oscuro, la ira, el miedo, la agresión el lado oscuro de la Fuerza son. Fácilmente fluye en forma rápida y toma vuelo y una vez que comiences con el lado oscuro, para siempre dominará tu destino. Te consumirá al igual que hizo con el aprendiz de Obi-Wan…”
“La muerte una parte natural de la vida es. Regocíjate por los que te rodean que en la Fuerza se transforman. Llorarlos no debes. Añorarlos tampoco. El apego a los celos conduce. La negra sombra de la codicia es.”
“Vive el momento, no pienses; siente, utiliza tu instinto, siente La Fuerza.”

Se vive otro momento magistral cuando Yoda trata de conseguir que Luke gane confianza rescatando su X-Wing del fondo de una laguna. Luke manifiesta todas sus dudas porque no se ve capaz de levantar la nave con el poder de la Fuerza. Es entonces cuando Yoda pronuncia las siguientes palabras:
“No lo intentes! Hazlo o no lo hagas! pero no lo intentes…”
Cuando Luke fracasa en su intento, Yoda afirma:
“El tamaño no importa. Mírame a mí. Me juzgas por mi tamaño, ¿eh? Y no deberías, porque mi aliada es la Fuerza, y una poderosa aliada es… La vida la crea, la hace crecer, nos penetra y nos rodea… ¡Seres luminosos somos! ¡No esta cruda materia!. Debes sentir La Fuerza a tu alrededor, aquí, entre tú y yo, y el árbol y la roca, incluso entre la tierra y la nave.”
Y, a continuación, levanta la nave demostrando que el verdadero conocimiento de la Fuerza puede conseguir grandes objetivos. “No puedo creerlo”, dice Luke. “Por eso has fallado”, responde el maestro.

La muerte de Yoda, por extrema vejez en El retorno del Jedi, significa su paso definitivo a otra dimensión espiritual desde la que seguirá guiando los caminos de aquellos que sigan las enseñanzas de la Fuerza.

Crear al mejor de los Jedi sobre la idea de George Lucas de hacerle un ser de reducidas proporciones físicas, supuso un enorme reto para los diseñadores. En última instancia, Stuart Freeborn acertó con una propuesta que gustó a Lucas y que implicaba la fabricación de un títere que sería manipulado por el experto marionetista Frank Oz, quien a su vez también le puso voz.

En la nueva trilogía, Frank Oz sólo volvió a conducir la marioneta de Yoda en las escenas que transcurren en el Alto Consejo Jedi durante La Amenaza Fantasma. En la presencia final así como también en las dos películas subsiguientes, Yoda fue una creación digital de los diseñadores de Industrial Light & Magic. Este hecho desvirtuó la autenticidad del Yoda original pero permitió verle en combate. Frank Oz, por su parte, le siguió prestando el toque único a través de su voz.

Star Wars. Manual de Supervivencia es un proyecto de LASDAOALPLAY? y El cine de Hollywood.

martes, 18 de agosto de 2015

Star Wars. Naves: Estrella de la Muerte


El arma definitiva del universo. Un ingenio colosal para infundir miedo y aterrorizar a cualquier sistema que osara enfrentarse al Emperador. Con esta base fundacional, no cabe duda que nos encontramos ante la Estrella de la Muerte.

Este símbolo de la opresión del Imperio podría haber significado el final de la Rebelión de no ser por un error estructural que pudo ser aprovechado no sin grandes dificultades. 

La estación de combate fue diseñada por el ingeniero Bevel Lemelisk en el remoto planeta de Geonosis. El Conde Dooku supervisó los primeros diseños de Lemelisk y movilizó a los geonosianos para que aportaran una gran parte de los materiales para construirla. Pero el ingeniero no era demasiado perfeccionista en su trabajo. Muchos se preguntaban, en ocasiones, cual era la razón por la que había sido nombrado responsable técnico del proyecto más ambicioso de Darth Sidious. La respuesta era que estaba muy bien relacionado con altos cargos del Senado que después fueron importantes aliados de Sidious en su ascenso al poder. 

La Estrella de la Muerte debía asustar e incorporar una potencia de fuego jamás conocida. La instrucción principal de Sidious fue la siguiente: “debe ser un satélite entero que irrumpa allá donde lo necesitemos y destruya todo lo que encuentre a su paso, permitiéndonos también desplazar un gran número de tropas y cazas de combate.” 

En base a estas instrucciones, Lemelisk concibió una nave esférica de 120 kilómetros de diámetro. Se trataba de un planetoide de batalla expedicionario, dotado de un reactor de fusión que permitía su salto al hiperespacio. Podía albergar a más de quinientos mil ocupantes, veinticinco mil de los cuales serían soldados de asalto. Cuatrocientos mil droides controlarían los sistemas de la estación y habría un gran número de personal auxiliar y oficiales. La capacidad de fuego era brutal: diez mil turboláseres, dos mil quinientos cañones láser, dos mil cañones de iones y 768 rayos de tracción. Pero esa potencia de fuego que ridiculizaría a un destructor imperial, solo era la antesala. El deflector principal podía proyectar un superláser capaz de destruir un planeta entero. De ahí su sobrenombre: “la estación destructora de mundos”. El superláser estaba formado por la unión de ocho rayos disparados en una secuencia alterna que generaba una enorme descarga de energía que superaba la potencia de media flota imperial. Después del disparo, el sistema tardaba en recalibrarse un día entero así que debía ser utilizado con eficiencia. Sin duda, el Gobernador Tarkin, primer Grand Moff del Imperio, era el más indicado para asumir el mando de la Estrella de la Muerte. 

Después de controlar la construcción de la Estrella de la Muerte durante casi dos décadas, Tarkin se rodeó de altos mandos de su plena confianza como el General Tagge, estratega del ejército Imperial, y el Almirante Motti, oficial al mando de las operaciones y abnegado defensor del terror tecnológico que suponía la estación de combate.

Tras la disolución del Senado Imperial, Tarkin inició una cruzada personal para acabar con la Alianza Rebelde y demostrar el poder imparable de la Estrella de la Muerte. La destrucción de Alderaan ante los ojos de la Princesa Leia fue su manera de ejemplificar el riesgo que corrían el resto de sistemas si no juraban lealtad al Emperador. 

Pero volvamos a hablar del ingeniero Lemelisk. Éste había concebido la Estrella de la Muerte según los dictados recibidos pero, tras su imponente poder armamentístico, descuidó la protección de un canal de ventilación que conectaba directamente con el núcleo de energía. Este grave error de concepción era tan concreto que nadie se había dado cuenta hasta ahora, impresionados por el resultado global.

Sin embargo, la Alianza Rebelde sabía que debía hacerse con los planos de la estación si quería mantener su lucha contra el Imperio. Analizarían a fondo todas las especificaciones técnicas para hallar un resquicio por el cual atacar. Así fue como enviaron a un agente experto en infiltraciones para conseguir los planos. Kyle Katarn se infiltró en el complejo militar de Danuta y allí consiguió apoderarse de los detalles técnicos. Transmitió los mismos a la Princesa Leia quien se encontraba de camino a Coruscant en el Tantive IV. Cuando Darth Vader intercepta la nave, Leia graba los datos en la memoria de R2-D2. El astrodroide y su compañero C-3PO escapan de la Tantive IV en una cápsula que les traslada al planeta más cercano: Tatooine.

Después de múltiples acontecimientos, Luke Skywalker y Han Solo consiguen llevar los planos a la base Rebelde de Yavin IV. Allí, los ingenieros estudiaron las especificaciones hallando el punto débil del diseño de Bevelisk. La batalla subsiguiente culmina con la intrépida acción de Luke quien, haciendo uso de la Fuerza, consigue un disparo imposible que destruye el núcleo de la Estrella de la Muerte y pone fin al plan definitivo del Emperador.

Tras el enorme fracaso y la pérdida de alguien tan valorado como el Gobernador Tarkin, el Emperador responde de forma fulminante ejecutando a Bevel Lemelisk por su incompetencia. Sin embargo, se rumoreó que, en secreto, había conseguido clonarle para que siguiera trabajando en la división aramentística. Mientras tanto, en la órbita de Endor, continuaba la construcción de una nueva estación que, con el tiempo, presenciaría la batalla definitiva por el control de la galaxia.

Star Wars. Manual de Supervivencia es un proyecto de LASDAOALPLAY? y El cine de Hollywood.

lunes, 10 de agosto de 2015

Star Wars. Naves: Vainas de carreras



Qui-Gon: “En Malastare celebran carreras de vainas. son muy rápidas y peligrosas.”
Anakin: “Yo soy el único humano que corre.”
Qui-Gon: “Debes tener reflejos de Jedi si corres en vainas.” 

Tal como vemos en este diálogo de La Amenaza Fantasma, las carreras de vainas no son un terreno apropiado para los humanos. La enorme velocidad que se llega a registrar y los intrincados circuitos hacen imposible la supervivencia a no ser que dispongas de una visión multifocal, como es el caso de varias especies alienígenas.

Pero Anakin Skywalker no es un niño normal, tiene habilidades especiales que proceden de la intensa forma en que la Fuerza le recorre. Él mismo es una muestra asombrosa de precocidad al ser capaz de reparar cualquier mecanismo a la corta edad de nueve años. Aprovechando su puesto en el taller de Watto ha aprendido lo necesario para construir su propia vaina de carreras. Con ella está dispuesto a correr en Boonta Eve para ayudar a Qui-Gon y Padme en la consecución de las piezas mecánicas que necesitan.

Pero vayamos al fondo de esta especie de cuádrigas motorizadas. El homenaje que George Lucas dedicó a un clásico como Ben-Hur es palpable en la gran secuencia que muestra la carrera de vainas de Boonta Eve. Desde la presentación de los contendientes, la forma del anfiteatro donde arranca y finaliza la carrera... incluso la música de John Williams, repleta de instrumentos de viento que recuerdan a la proclamación de los aurigas.

La vaina es una sencilla cabina descubierta en la que monta el piloto. Desde allí controla todos los elementos a través de dos o cuatro tubos flexibles que rigen los motores, completamente aislados de cualquier fuselaje. De alguna manera, los caballos de la cuádriga tradicional son aquí unos enormes rotores mientras que las riendas son los tubos que conectan la maquinaria con la cabina de mando.

Se trata de máquinas muy complejas que requieren mucho mantenimiento debido a la exigencia de la competición. En la mayoría de los casos, deben soportar el estrés de correr a más de 800 kilómetros por hora y eso provoca constantes averías. Si, además, le añadimos la enorme dificultad de los circuitos y las posibles colisiones, tenemos un tipo de carrera en que el éxito para el piloto es llegar sano y salvo a la meta puesto que muchos perecen en el intento.

En las carreras de vainas tampoco hay reglas marcadas. Es un terreno abonado a las trampas y a las maniobras de todo tipo. Y en este campo, Sebulba es el número 1. No tiene suficiente con ser un Dug extraordinarimante hábil en el pilotaje sino que disfruta eliminando a sus contendientes con todo tipo de artimañas. Correr junto a él puede significar el final de la vida de cualquier piloto. Sebulba ha convertido el circuito de Boonta Eve, cercano a Mos Espa, en su reino de victorias ilimitadas, Desde varios planetas, acuden otros corredores para usurparle las victorias y el dinero de las apuestas, pero nunca lo consiguen. Ni tan siquiera los Moradores de las Arenas, habituados a entretenerse disparando a las vainas cada vez que hay alguna carrera, parecen entorpecer su reinado.

Pero la nueva vaina que Anakin Skywalker ha construido romperá esa cadena de triunfos y ninguna de las maniobras de Sebulba conseguirá sacar de la carrera a un niño destinado a convertirse en el mejor piloto de la galaxia.

Otros grandes corredores son Teemto Pagalies, orgulloso de su estabilizador electromagnético que le da más seguridad en los giros; Ratts Tyerell, cuyo circuito de refrigeración mejorado ofrece más seguridad a sus motores; Gasgano y sus cuatro brazos con los que manipula mejor las válvulas de escape; y Ben Quadinaros, con su vaina de cuatro motores, más inestable que ninguna otra aunque eso no le preocupa demasiado el bueno de Ben.

En las carreras de vainas se mueven grandes apuestas. La suerte o la desgracia va asociada a los jugadores de un planeta en el que la mala racha en el juego puede precipitar un final inmediato. Casi siempre, las carreras en Mos Espa están patrocinadas por los mismísimos Hutt. Incluso Jabba dispone de un palco privado para presenciar los juegos.

Solo en un planeta del Borde Exterior se puede llegar a celebrar un acontecimiento tan mordaz y pelirgroso. Sin embargo, Boonta Eve acabará creando un mito: el del niño esclavo que se impuso a las malas artes del terrible Sebulba.

Star Wars. Manual de Supervivencia es un proyecto de LASDAOALPLAY? y El cine de Hollywwod.