viernes, 21 de noviembre de 2014

In Memoriam: Mike Nichols (1931-2014)

 
“For me, The Graduate was life altering—both as an experience at the movies as well as a master class about how to stage a scene. Mike had a brilliant cinematic eye and uncanny hearing for keeping scenes ironic and real. Actors never gave him less than their personal best—and then Mike would get from them even more.
He was a friend, a muse, a mentor, one of America’s all time greatest film and stage directors, and one of the most generous people I have ever known. In a room full of people, Mike was always the center of gravity. This is a seismic loss.
Steven Spielberg 


Con estas elogiosas palabras, Spielberg glosa la figura de Mike Nichols en el día que se ha conocido su fallecimiento. Su admiración por él es harto conocida ya que se convirtió en un referente para los jóvenes que aspiraban a ser directores de cine en esa época. Nichols destacó con un debut espectacular en el que combinó la adaptación de la desgarradora obra teatral de Edward Albee "Quién Teme a Virginia Woolf (Who's Afraid of Virginia Woolf?, 1966) y el clásico instantáneo que supuso El Graduado (The Graduate, 1967). De hecho, este comienzo de carrera fue considerado el mejor arranque en la historia moderna de Hollywood hasta que Sam Mendes debutó con American Beauty (1999).

Su verdadero nombre era Mikhail Igor Peschkowsky. Había nacido en el seno de una familia de inmigrantes judíos que se habían asentado en Berlín durante la República de Weimar. Cuando tenía siete años, en abril de 1939, Mikhail y su hermano fueron enviados a Estados Unidos donde ya les esperaba su padre, que había emigrado un tiempo antes. Las detenciones de judíos estaban empezando en Berlín y todos aquellos que disponían de medios y contactos abandonaron Alemania. Su madre se reunió algo más tarde con ellos ya que escapó a través de Italia

Afincados en Nueva York, la vida de la familia se estabilizó. En 1944, Nichols se convirtió oficialmente en ciudadano americano y seis años después ingresó en la Universidad de Chicago donde empezó a desarrollar un fuerte interés por la interpretación y las artes escénicas. Allí fue donde forjó una gran amistad con una joven que compartía sus mismos intereses. Su nombre era Elaine May. Ese fue el inicio de una relación profesional que definió la carrera de ambos.


Tras formar parte de una compañía de teatro en la que debutaron actuando e interpretando, Nichols continuó su formación en el Actor's Studio bajo la supervisión de Lee Strasberg. En 1958, volvió a Chicago y formó un dúo cómico con Elaine May que obtuvo bastante éxito en night clubs y emisoras de radio. Amparados por ese éxito, decidieron engrandecer su espectáculo para darle un formato teatral y consiguieron debutar en Broadway con el espectáculo An Evening with Mike Nichols and Elaine May. Se encargó de la dirección otro joven y prometedor talento de la escena: Arthur Penn.

Un año después, decidieron romper su relación profesional e iniciar carreras en solitario. Nichols continuó trabajando en la dirección teatral y obtuvo la máxima responsabilidad en montajes como Descalzos por el Parque (Barefoot in the Park), o La Extraña Pareja (The Odd Couple), ambas con texto de Neil Simon. Durante esos años llegó a recibir hasta ocho premios Tony.

Considerado como el director de referencia de la escena americana, no tardó en recibir la llamada de Hollywood. Warner Brothers quería poner en marcha la adaptación cinematográfica de Who's Afraid of Virginia Woolf? y vio en Nichols al hombre perfecto para llevar adelante un proyecto de lenguaje y cariz tan teatral. La película, protagonizada por la pareja Elizabeth Taylor-Richard Burton, fue un éxito absoluto y consiguió cinco Oscar de la Academia. 

En su debut ya había logrado una nominación a la dorada estatuilla pero eso no le obnubiló puesto que su siguiente proyecto fue incluso más ambicioso. No era fácil llevar a la pantalla el contenido de una novela cuya escasa moralidad conectaba con los nuevos movimientos de liberación social pero contrariaba a una gran parte de las clases acomodadas. El texto original de Charles Webb fue adaptado por Calder Willingham y Buck Henry mientras que el reparto estaba compuesto por Anne Bancroft como Mrs. Robinson, Dustin Hoffman (en su estreno cinematográfico) y Katharine Ross. El film fue un éxito crítico y comercial a nivel mundial y está considerada una de las mejores películas americanas de todos los tiempos. Consiguió siete nominaciones pero solo Mike Nichols se alzó con el Oscar a la mejor dirección.


Con tales triunfos en su haber, Nichols siguió combinando su trabajo en teatro y cine. Posteriormente dirigió títulos, en la gran pantalla, como Trampa 22 (Catch-22, 1970), Conocimiento Carnal (Carnal Knowledge, 1971) o The Fortune (1975). Pero estas cintas no fueron demasiado bien acogidas. Cansado de recibir el vapuleo de los críticos, decidió volver a los escenarios. No fue hasta 1983 cuando el productor Michael Hausman le convenció para regresar al cine con Silkwood, un drama basado en la experiencia real de una activista anti-nuclear que había muerto en extrañas circunstancias. Con Meryl Streep en el papel de Karen Silkwood, Nichols encontró a una actriz con la que tenía una gran conexión y a la que podía exigir lo máximo.

El éxito de la película le volvió a poner en la A-list de Hollywood pero no regresó hasta tres años después con la comedia agridulce Se Acabó el Pastel (Heartburn, 1986) para la cual reunió a sus dos intérpretes fetiche: Meryl Streep y Jack Nicholson.


Tras adaptar un nuevo texto de Neil Simon en Biloxi Blues (1988), rodó un film de gran repercusión. Se trataba de la comedia Armas de Mujer (Working Girl, 1988). El film funcionó fenomenalmente entre el gran público gracias al buen trabajo del trío protagonista: Harrison Ford, Melanie Grifith y Sigourney Weaver. Con este gran éxito comercial en su mochila, Nichols emprendió el rodaje de Postales desde el Filo (Postcards from the Edge, 1990), de nuevo con Meryl Streep y con la presencia de Shirley MacLaine, Gene Hackman, Richard Dreyfuss y Dennis Quaid. Carrie Fisher había escrito un libro parcialmente autobiográfico en el que volcaba algunas de las experiencias que pasó con su madre, Debbie Reynolds. La propia Fisher se encargó de escribir el guión pero la película no recibió la aceptación masiva del público.

Posteriormente realizó A Propósito de Henry (Regarding Henry, 1991), repitiendo con Harrison Ford, y Lobo (Wolf, 1994) en la que volvió a coincidir con Nicholson. Regresó a la comedia más desenfrenada con el remake americano de Una Jaula de Grillos (The Birdcage, 1996). Esta película significó su reconciliación profesional con la guionista Elaine May. Su compañera iniciática también adaptó la polémica novela Primary Colors, convertida en el siguiente proyecto de Nichols. Esta crónica de las vicisitudes de un prometedor Gobernador sureño que lucha por ser el candidato Demócrata en las elecciones presidenciales, presentó una rebaja considerable de pretensiones respecto al texto original de un columnista de Newsweek llamado Joe Klein. Este periodista siguió la campaña presidencial de Bill Clinton en 1992 y de todas esas tumultuosas experiencias surgió una novela que combina realidad y ficción pero no disimula la clara proximidad entre el futuro Presidente y su alter-ego literario.

En los años siguientes destacó con la multipremiada miniserie Angels in America (2003). HBO apostó fuerte por el proyecto y le consiguió a Nichols el reparto que deseaba: Al Pacino, Meryl Streep y Emma Thompson.

Un año después llegó Closer, un film que yo valoro especialmente por la capacidad de radiografiar las situaciones extremas que pueden llegar a producirse en las relaciones sentimentales. Con un cuarteto protagonista integrado por Julia Roberts, Jude Law, Natalie Portman y Clive Owen, Closer es, en mi opinión, uno de los mejores títulos de la primera década del siglo XXI.


Su última película le devolvió al terreno de la política cuando aceptó la invitación de Tom Hanks para dirigir Charlie Wilson's War (2007). Esta tragicomedia ochentera, centrada en la figura de un congresista tejano, obtuvo el beneplácito de crítica y público y en su reparto encontramos a Julia Roberts, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams y Emily Blunt.

En sus últimos años ha seguido acumulando éxitos en Broadway que han supuesto la guinda definitiva a una carrera muy completa y multidisciplinar. Descanse en paz. 

Star Wars. Universo expandido: Merchandising. Por Fran Marí

Hoy en día, cuando da a la luz una nueva creación cinematográfica, automáticamente surgen todo tipo de objetos, desde lápices a grandes reproducciones de los personajes para promocionar el film, lo que llamamos merchandising. Pues bien, el origen de estos productos solo aptos para auténticos fans reside en la saga más grande jamás creada, Star Wars, y en el estreno de La Guerra de las Galaxias en 1977. Por aquellos entonces el que hoy es uno de los grandes productores de cine, George Lucas, era un director prometedor pero con poca gente que le hiciera caso, había realizado un extraordinario corto de ciencia ficción con Robert Duvall y Donald Pleasence, llamado THX 1138 (1971), y dirigido un largometraje, American Graffiti (1974), que había supuesto unos importantes ingresos para la Fox, y había asegurado al realizador californiano la posibilidad de rodar su creación, un proyecto plasmado en 14 páginas de una aventura interestelar.

Fue en ese momento, en el momento en que la productora y el creador se pusieron de acuerdo para llevar a cabo el peculiar proyecto de Lucas, cuando la Fox, pensando que la cinta no conseguiría ningún éxito y que se quedaría en la estantería del olvido, renunció a todos, o a prácticamente todos los derechos sobre la cinta, hecho que fue un tremendo error por su parte.

En marzo de 1977, a pocos meses del estreno oficial de la película, George Lucas quiso mostrar lo que tenía a una serie de amigos, entre los que se hallaban Brian De Palma y Steven Spielberg, una versión de la película sin las escenas más espectaculares, y falta de mucho de los efectos especiales y de sonido. Después de la proyección reinó el silencio en la sala del estudio de San Anselmo, California, solo hubo una voz que expreso el sentimiento generalizado, De Palma, conocido por ser cínico y no tener pelos en la lengua, dijo: George, ¡esto es un galimatías!. La situación prometía poco, esa gente de cine y amigos suyos no lo veían claro, pero entre ellos Steven Spielberg, ya cosechador de muchos éxitos, vio en el proyecto de Lucas, que hasta entonces había sido un desastre, la gallina de los huevos de oro, y así fue.

George Lucas sabía que llamar la atención del gran público sería difícil, este tipo de películas no eran familiares, ni para ver con la pareja, etcétera, etcétera. Pero había un sector del público que si sabría apreciar el valor de aquella cinta, los seguidores de la ciencia ficción, por aquellos entonces muy reducidos debido a las pocas cintas de este género, pero si quería causar sensación tendría que darles en el talón de Aquiles de estos, el merchandising.

Con la Fox fuera de juego al respecto, George Lucas impulsó la creación de todo tipo de productos para la promoción de la película: camisetas, figuras de acción, pósters, dioramas, réplicas de naves, etc. Todo ello lo creó sin tener muy claro si la cinta gustaría a ese sector del público al que estaba dirigiendo su atención, pero así que se hizo pública la producción del film y se lanzaron los primeros productos, los fans del género se echaron en masa a seguir con atención cada uno de estos elementos que iban saliendo de la factoría Lucas.

Lo sorprendente fue que después del estreno el 25 de mayo de 1977 en Estados Unidos, uno de los más taquilleros en el primer día de proyección de la historia del cine, la gente salía de las salas pidiendo ese merchandising, los niños querían las figuras y las camisetas de los personajes, y lo más grave, sus padres también. Así pues, Lucas les dio lo que querían, toneladas de objetos sobre la película.

Debido al éxito del film, Lucas quiso seguir con la saga, idea que ya tenía en mente en los calurosos días de rodaje de Túnez, y la Fox accedió, ya que a pesar de no tener los derechos sobre la película, esta ha sido una de las sagas cinematográficas más rentables de la compañía estadounidense. Y ya se convirtió en un ritual, semanas antes del lanzamiento de cada película, desde 1977 hasta hoy en día, han surgido al mercado todo tipo de objetos para todo tipo de públicos y edades, y para ver como es de grande la solicitud de estos productos, que más de la mitad de los ingresos de LucasFilm, Ltd. proviene de la venta de merchandising.
Todos estos productos han ido creando colecciones de arte cinematográfico en cada uno de los hogares de todos los fans de la saga, y por supuesto han creado un adicción a estos objetos, que solo hay que ver las pujas de las subastas de objetos originales del film, o primeras ediciones de figuras articuladas, etc.

Star Wars. Manual de Supervivencia es un proyecto de LASDAOALPLAY? y El Cine de Hollywood.

martes, 18 de noviembre de 2014

Star Wars. Conceptos básicos: La Galaxia

A lo largo de la saga Star Wars nos hemos acostumbrado a conocer los nombres de muchos planetas que, en algún momento u otro, han sido el marco físico de la acción. Pero ¿cómo es esa galaxia tan lejana?, ¿cual es su estructura?.
Podríamos empezar diciendo que la galaxia de Star Wars engloba miles de millones de estrellas en un diámetro que sobrepasa los 100.000 años luz. Cualquier área espacial que reúne 50 mundos habitados forma un sector mientras que cada estrella, y los planetas que la orbitan, forman un sistema. Hay más de un millón de astros habitados y ya sabemos que pueden ser muy diferentes entre ellos: mundos selváticos, planetas helados, volcánicos, desérticos, o incluso ciudades planeta. Las enormes distancias físicas que había entre estos mundos mantenía aisladas a sus comunidades hasta que se inventó la hiperpropulsión. Los viajes interestelares se convirtieron, entonces, en más que una posibilidad. La unión que se estableció entre los diferentes sistemas dio lugar a la creación de la República Galáctica. Pero de eso ya hablaremos en otra ocasión.

Dejemos las cifras mareantes y centrémonos en los diferentes regiones. Empezemos por el núcleo central. Esta gran región tiene un agujero negro, en el centro, rodeado por masas de antimateria y estrellas de gran densidad. Su gran fuerza gravitacional distorsiona el tejido del hiperespacio, por lo que durante largo tiempo se consideró que esta región era impenetrable. Ni el mismísimo Halcón Milenario podría sobrevivir a tal experiencia.

Sin embargo, entorno al inexpugnable y casi deshabitado núcleo central se encuentra un anillo que incluye a mundos muy poblados. Se trata del núcleo real de la galaxia y allí encontramos Coruscant, el planeta-ciudad que ha sido la capital de la Antigua República desde tiempos inmemoriales y que posteriormente lo fue también del Imperio Galáctico. En este anillo también encontramos Alderaan, centro de arte, democracia, cultura y educación. También se halla Neimodia y Corellia, planeta de origen del célebre Han Solo.

Junto al núcleo, encontramos la región conocida como “las Colonias”. Fueron los primeros mundos que se colonizaron y, muchos milenios después, sigue conservando el mismo nombre. Incluye a mundos muy poblados e industrializados y estuvo fuertemente controlada por las tropas del Imperio durante el mandato del Emperador Palpatine. Bogden, Myrkr, Taanas y Onderon son sus sistemas más conocidos.

La Franja Media, por su parte, es un enorme territorio situado entre el núcleo real y el Borde Exterior. Los planetas de esta región poseen escasos recursos naturales. Es por todo ello que tiene menos población y riqueza que las áreas limítrofes. Han Solo conocía bien la Franja Media pues siempre se ha considerado lugar de escondite para los contrabandistas al haber extensas zonas inexploradas. Sin embargo, hay algunos sistemas que contravienen las características generales de la región. Es el caso del Reino de Naboo, de Malastare, y de Kashyyyk, el mundo poblado por los feroces wookies. 

Concluimos este repaso, por la galaxia lejana, con el Borde Exterior. Es una vastísima región poblada de innumerables sistemas. Su lejanía respecto al centro ha permitido que afloren todo tipo de negocios poco ortodoxos puesto que, en muchos mundos, nunca se aplicaron las leyes impuestas por la República. Durante la época del Emperador Palpatine, muchos planetas fueron saqueados en busca de nuevos recursos que explotar. El sentimiento de rechazo al Imperio floreció aquí mucho más que en cualquier otro rincón de la galaxia y es por ello que la Alianza Rebelde halló en el Borde Exterior el mayor de sus apoyos. Los planetas que forman parte de esta área nos son tan familiares que ya no necesitan presentación: Endor, Bespin, Hoth, Mustafar, Dagobah, Utapau, Tatooine, Geonosis, Kamino, Kessel, Mon Calamari, Yavin, Dantooine, y Mandalore.

Star Wars. Manual de Supervivencia es un proyecto de LASDAOALPLAY? y El Cine de Hollywood.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Interstellar: desafío a la relatividad


En un futuro no demasiado lejano el planeta Tierra se está convirtiendo en un lugar inhabitable para la humanidad. La única opción de supervivencia pasa por realizar una peligroso viaje a través de un agujero de gusano interestelar situado cerca de Saturno. Este fenómeno cósmico, presuntamente creado por una entidad superior, dobla el espacio tiempo y acerca mundos potencialmente habitables a todo aquel que se introduzca en él. Esta es la misión que recibe un ex-piloto y padre de familia llamado Cooper (Matthew McConaughey). Su devoción por sus hijos será puesta a prueba cuando no tenga más remedio que emprender un arriesgado periplo hacia lo desconocido.

Con Interstellar, Christopher Nolan escala un nuevo peldaño en su brillante trayectoria. En esta ocasión, construye un film de ciencia ficción tremendamente exigente y denso en su contenido. Y se plantea un reto de enorme dificultad: conciliar la tecnología y las complejas teorías físicas con el humanismo y los sentimientos más profundos. Muchos son los que lo han intentado con resultados desiguales. Stanley Kubrick realizó una obra maestra con 2001 (1969) pero creó un film desapasionado, intencionadamente dotado de una enorme frialdad. Otros consiguieron piezas de gran valor pero olvidaron el ritmo y la tensión narrativa por el camino. Nolan obtiene una mezcla emocionante, conmovedora y muy potente a nivel visual. Con cada película demuestra que sigue evolucionando como cineasta y se plantea retos de mayor dificultad tanto a nivel técnico como argumental. La pregunta es... ¿será capaz de seguir encontrando temas que le apasionen hasta tal punto y de forma tan continuada en el futuro? Esperemos que la respuesta sea afirmativa porque el cine necesita profesionales con esta gran capacidad artística.

El primer aspecto que me llama la atención de la película es la indisimulada conexión con John Steinbeck y Las Uvas de la Ira. Lo que parece estar viviendo el planeta, a nivel global, es una extrapolación masiva del Dust Bowl que golpeó el medio oeste americano a principios de los años 30, contribuyendo al éxodo masivo de población hacia la dorada California. Esta premisa localizada es retomada por Nolan para vestir un punto de partida argumental pero es inevitable recordar esas imágenes de drama rural y halo de pobreza en las fantásticas escenas en los campos de maíz y en la granja donde habita la familia de Cooper. Nolan demuestra su habilidad para dar entrada a formatos diversos dentro de sus películas. En esta ocasión, incorpora el formato documental al agregar testimonios que hablan sobre las tormentas de arena y sus repercusiones en momentos concretos. Me parece un acierto total hacer uso de ello puesto que refuerza el contenido humano y conecta al espectador con la fibra sensible de la historia. Estoy convencido de que algunos de los ancianos que aparecen son supervivientes del Dust Bowl, cuya experiencia real encaja perfectamente con el leit motiv del film.

Resulta interesante ver como la inocencia y el naturalismo de los primeros momentos de la película, fundamentalmente familiares, contrastan con su desarrollo posterior. En algún momento se echa en falta una mayor presencia del contexto general del planeta. Hubiera sido interesante saber que ha pasado con las grandes ciudades o cual ha sido la nueva política que se ha implantado entre las diferentes naciones a la hora de enfocar la supervivencia a tan graves amenazas. Pero no hay tiempo para todo y el director debe establecer prioridades. Sin embargo, eso no nubla el sentir general porque se dan a conocer ciertos detalles interesantes que nos permiten hacernos una idea aproximada sin perturbar la trama central. Esta es una película de base intimista que se desarrolla sobre un marco infinito. Mantener ese principio básico en medio de grandes secuencias, situadas en mundos desconocidos, resulta algo muy difícil de conseguir sin perder el enfoque. Nolan lo logra. Incluso los más críticos con la película reconocen este aspecto.


La reivindicación de la figura del explorador, arraigada desde siempre en la especie humana, también resulta otro elemento interesante. Cuando todo se circunscribe a la rentabilidad, a lo inmediato, y se descarta la aportación que supone para el conocimiento científico la exploración del espacio, se está incurriendo en un error grave. Una gran mayoría de las nuevas tecnologías médicas se debe al desarrollo previo para las misiones espaciales. En la película, por consiguiente, asistimos a una denuncia velada del estancamiento de la NASA en cuanto a misiones tripuladas. La frase "Mankind was born on Earth. It was never meant to die here" resume la necesidad de explorar para sobrevivir, de mirar a las estrellas con la voluntad de acercarse a ellas y no sucumbir a la próxima oleada de polvo y arena. Sin necesidad de entrar en el aspecto religioso ni trascendente, Interstellar consigue trasladar la idea de que la humanidad debe aprovechar sus mayores talentos para perdurar, incluso cuando las circunstancias son adversas. El ser humano, por sí solo, debe agotar las opciones posibles sin rendirse. Y el personaje de Cooper representa esta fe en la salvación, en la supervivencia basada en el amor que siente por sus hijos y el dolor inmenso que siente al separarse de ellos por una arriesgada misión cuya remota promesa es lo único que nos separa de la extinción. El amor que siente por su familia es el motor que le impulsa a lograr el objetivo global.

En su esfuerzo por conjugar sentimentalismo y ciencia, Nolan apuesta por dotar a las naves espaciales de un aspecto espartano, únicamente funcional. No veremos grandes paneles de pantallas, ni controles que pueden salvar el día solo con pulsarlos. Todo este entorno necesario se supedita a la trama humana principal y a la actuación de los personajes. La NASA no está en condiciones de dotar a sus naves de más lucecitas de las necesarias y ahí es donde encontramos el tono del film: la austeridad de escenarios técnicos es el fondo imprescindible para que la atención se centre en los personajes y sus reacciones. Donde había que exponer más era en la visualización del agujero de gusano y de Gargantúa, el misterioso agujero negro que rodea a los tres planetas potencialmente aptos para la vida. La entrada en esas brutales "montañas rusas" recuerda la forma como Ellie Arroway afrontaba el acceso al túnel cuántico de Contact (1997). Y no es de extrañar ese parecido puesto que el argumento se basa en las teorías del físico teórico Kip Thorne y fue este científico el que asesoró a Carl Sagan a la hora de concebir la trama que fue desarrollada posteriormente por Robert Zemeckis.

La caracterización de los robots en la película es otro de los aspectos que sobresalen en la película. En ellos se vuelca el habitual razonamiento lógico que se les supone pero el aliciente es la adecuada incorporación del humor en buena parte de sus intervenciones. Aquí es donde me gustaría referirme a la evolución que detecto en Nolan como director y guionista. Habituados a su visión existencialista, a la obsesión manifiesta por el tiempo, y a su sobriedad manifiesta en los diálogos, ahora vemos como empieza a incorporar, cada vez con más ahínco, notas humorísticas de calidad que favorecen el relato. La inserción de estos apuntes, que también son cultivados por otros personajes, influyen en una mayor conexión con el espectador al que le resulta fácil quedarse anonadado frente al espectáculo visual. Ahora, además de la magnificencia, el director anglo-norteamericano demuestra que empieza a escaparse de ese encasillamiento que algunos le adjudican al catalogarlo como un Malick avanzado y mainstream.


En cuanto a las interpretaciones destacar, una vez más, a Matthew McConaughey. Hay que alabar como ha reconducido su carrera y la manera en que se ha colocado en la lista de los intérpretes masculinos de referencia cuando, hace pocos años, estaba sumido en la marginación y condenado a comedias insulsas y películas de aventuras completamente aborrecibles. Cooper es el canal de conexión con el espectador, el transportador de emociones hacia el público. En este sentido, Nolan buscaba un intérprete que cumpliera con la imagen del hombre fuertemente apegado a la tierra que trabaja. Todo ello es lo que vio el director en la película Mud (2012), donde McConaughey interpreta a un tipo agreste pero noble. Matthew es un tejano de fuerte acento y ese aire de hillbilly rural era algo que Nolan consideraba imprescindible para el papel.

Jessica Chastain, por su parte, tiene en su mano algunas de las escenas más exigentes a nivel actoral. Resalta expresando el sentimiento de reproche. Es la recriminación a un padre que aseguró volver. Lo mismo se puede aplicar a su versión infantil interpretada por un auténtico descubrimiento: Mackenzie Foy.

En el ciclo final de la cinta, asistimos a la secuencia que tiene lugar en el interior de Gargantúa. Allí, esas entidades cósmicas que resultan ser la humanidad del futuro, han creado un espacio en cinco dimensiones donde el tiempo no es lineal. En este teseracto se ocultan los datos de la singularidad fisica que puede resolver la ecuación gravitatoria y, por tanto, permitir la evacuación masiva de la población de la Tierra. En esa mágica secuencia que conecta a Cooper con uno de sus momentos más íntimamente dolorosos, se produce un contacto, más allá del tiempo y el espacio, que expresa el principal mensaje de la cinta: el amor puede ser el motor de la ciencia. Incluso podría decirse que las pulsaciones en morse sobre el reloj se asemejan poderosamente a los latidos del corazón. ¿Puede existir otra metáfora más poderosa?

Por todo ello, pienso que Interstellar es valiente y arriesgada. Traslada una trama densa y compleja a una película con voluntad de llegar a un espectro de público amplio. Y eso la hace merecedora de un gran reconocimiento.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Objetos de cine y series de televisión. Concurso con premios !!!

En agosto de 2012, durante mi estancia en Los Angeles, visité el Paley Center for Media ubicado en Beverly Hills. Allí tienen una exhibición permanente plagada de props y vestuario original utilizado en importantes series de TV. A finales del mismo año llegó a Barcelona una exposición con reproducciones de props emblemáticas vistas en varias películas.

A continuación, he colocado algunas de las fotos más interesantes. Os propongo un juego, ¿cuantas podéis identificar?

Habrá premios para los dos máximos acertantes. Sin desvelar demasiado, os puedo decir que esos premios forman parte de la nueva fase en la evolución del blog. Anotad vuestras respuestas en el apartado de comentarios. He habilitado la opción de moderación para que no se vean las respuestas que vayáis dando. ¡ A por ello !!!


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