miércoles, 1 de abril de 2015

Boulevard de los sueños rotos: George Reeves


Superman ha sido interpretado por nueve actores a partir de que apareciera en el Action Comics número 1 de 1938. George Reeves fue el segundo de ellos, precedido por Kirk Alyn y seguido por Christopher Reeve. 

Nacido en 1914, George Reeves (su verdadero nombre era George Keefer Brewer) fue un actor estadounidense de cine, teatro y televisión cuya trayectoria artística comenzó en Pasadena (con la compañía Pasadena Playhouse), en un teatro de larga trayectoria donde llevó a cabo papeles prominentes disponiendo de sus primeras oportunidades como protagonista. Su carrera cinematográfica comenzó prometedoramente en 1939, con su participación en la mítica Lo que el Viento se Llevó (Gone with the Wind), donde interpretaba a uno de los pretendientes de Scarlett O’Hara (Vivien Leigh). Era un papel menor puesto que él y Fred Crane aparecían en la película con el cabello teñido de rojo brillante como los gemelos Tarleton, en las escenas iniciales de la cinta. 

Fred Crane, Vivien Leigh y Reeves en Gone with the Wind.

Ese primer trabajo como actor le valió una serie de colaboraciones posteriores que le surgieron a raíz de su contrato con la Warner Brothers, aunque su mala relación con la productora hizo que le encasillaran en películas de serie B en las que compartió cartel, en dos ocasiones, con Ronald Reagan y en tres con James Cagney. Jim de la Selva (Jungle Jim, 1948)Las Aventuras de Sir Galahad (The Adventures of Sir Galahad, 1949) fueron algunos de sus proyectos después de que Reeves volviera de la II Guerra Mundial, donde se enroló en 1943 en el servicio de aviación, 17 meses después del ataque a Pearl Harbor. Durante su estancia en las fuerzas armadas, Reeves protagonizó obras con fines propagandísticos para la milicia, presentándose también en Broadway con la obra Winged Victory

Fue en esa época cuando mantuvo conversaciones con el director Mark Sandrich para diferentes proyectos en ciernes: en 1943 encontramos el primero de ellos, ya que el director lo contrató para el papel del teniente John Summers en el drama bélico Sangre en Filipinas (So Proudly We Hail!) junto a Claudette Colbert, Veronica Lake y Paulette Goddard. El film, todo un éxito tanto en taquilla como en crítica, le otorgó reconocimiento, obteniendo una considerable difusión. Desgraciadamente, esta colaboración fructífera no pudo ir más allá ya que, estando Reeves en servicio, Sandrich murió y el resto de proyectos nunca se llevaron a término, impactando negativamente a su carrera. Torrid Zone, The Fighting 69th y The Strawberry Blonde fueron algunas de las otras películas en las que participó también en aquella época. Anteriormente, había protagonizado, junto a Merle Oberon, el ambicioso proyecto Lydia (1941) aunque fue un fracaso de taquilla de tal magnitud que la Warner Brothers rescindió su contrato inmediatamente.

Después de estos sucesos, Reeves pasó a trabajar con la Twentieth Century Fox, donde participó también en diversas películas de bajo presupuesto. Son de esta época sus cinco westerns de “Hopalong Cassidy”, una serie de gran éxito de la década de los 40, en la que también coincidió con Ellanora Needles, con quien estuvo casado nueve años.


Pero fue su papel de Hombre de Acero el que le dio la verdadera fama en la exitosa serie de televisión “Adventures of Superman”, convirtiéndose en una de las primeras figuras importantes de los inicios del mundo televisivo en EEUU. Le ofrecieron encarnar al legendario superhéroe en una producción que había sido diseñada, en un principio, para que pudiera funcionar como película de serie B o episodio piloto para serie de televisión. El largometraje se titulaba “Superman y los hombres topo (Superman and the Mole Men)”. Inicialmente, Reeves no estaba muy convencido de aceptar el papel ya que pensaba, como muchos de los actores de aquella época, que el medio televisivo no era muy importante y no daba pie a mucha exposición de los intérpretes. Finalmente, aceptó el trabajo con un bajo salario (incluso siendo el protagonista) y se le pagaba solo durante las semanas de la producción. Los capítulos, de media hora de duración, se rodaban en horarios intempestivos, llegando a filmar dos capítulos cada seis días y grabando guiones de episodios distintos, al mismo tiempo, para aprovechar los sets. Cuando terminaron de rodar este piloto, empezaron con los episodios de la primera temporada aunque no se pudieron emitir ese año por falta de un patrocinador. Sin embargo, cuando encontraron el patrocinio de la marca Kellog’s, la serie empezó a ser emitida rápidamente en 1952, dándole a Reeves una celebridad instantánea. En 1957 aumentó su fama ya que la cadena ABC eligió la serie para difusión nacional, dando como producto final que “Las aventuras de Superman” tuviera cuatro temporadas repartidas a lo largo de 104 episodios, entre 1953 y 1957. 

Junto a Phyllis Coates, quien interpretó a Lois Lane en la primera temporada.

Los actores que participaban en la serie tenían contratos restrictivos que les impedían trabajar en otras producciones además de estar atados por la “cláusula de 30 días”, que significaba que los productores podían exigir sus servicios en exclusiva para una nueva temporada con cuatro semanas de aviso. Todo ello impidió que Reeves obtuviera propuestas en otros largometrajes de extensa filmación, en el teatro o en otras series televisivas. A pesar de sus reticencias al aceptar el papel, pronto hizo apariciones personales con él, ya que le suponían un ingreso extra de dinero para completar su escaso salario en la serie televisiva. Estas actuaciones suplementarias, además, le granjeaban el afecto de los jóvenes aficionados al personaje y del público en general. Tan en serio se lo tomó que evitaba fumar delante de los niños y mantenía su vida privada en la más estricta intimidad.  

Esto último se debía a que, en 1951, había empezado a mantener una relación sentimental con Toni Mannix, casada a su vez con el oscuro gerente de MGM, Eddie Mannix. Solo una vez habló mal Reeves de Superman, al referirse a él como el "traje de mono al que estoy atrapado”. Fue en la primera reunión que tuvieron Reeves y Jack Larson (Jimmy Olsen en la serie “Las aventuras de Superman) a raíz de una conversación que tuvieron sobre la actuación del primero en “So Proudly We Hail!”. Tal y como cuenta Larson en el documental “Look, Up in the Sky: The Amazing Story of Superman”, Reeves se lamentaba de que la muerte de Mark Sandrich había impedido la realización de proyectos de más calibre y le había condenado a una carrera muy diferente a la que deseaba. 

Toni Mannix

A lo largo de los 104 capítulos de la serie, se cuenta que Reeves siempre fue muy caballeroso con todo el mundo y que le encantaba hacer bromas. Durante las dos primeras temporadas, Reeves pudo participar en las películas Forever Female y Gardenia Azul (The Blue Gardenia), de Fritz Lang (ambas de 1953).  Su fama a raíz del mítico superhéroe le valió una llamada para unirse al elenco de la obra maestra De Aquí a la Eternidad (From Here to Eternity, 1953) pero, para su desgracia, sus escenas fueron eliminadas del producto final. Esta sucesión de hechos le hicieron darse cuenta de que la serie le impedía centrarse en otros proyectos que no estuvieran ligados a ella y que obstaculizaban su carrera profesional, lo que le hizo tomar una drástica solución. Después de las dos primeras temporadas, expresó su descontento por  la carga absorbente de su papel protagonista y el bajo sueldo que percibía a cambio, decidiendo finalmente dejar la serie y retomar su carrera artística. Esa decisión precipitó que los productores buscaran a otro protagonista (se rumoreó que le ofrecieron el papel a Kirk Alyn, que ya lo había interpretado en dos ocasiones) dejando a Reeves fuera de la serie que le había dado la fama a la edad de 40 años. 

Reeves y Lucille Ball.
Después de ello, Reeves fundó su propia productora y creó una serie de aventuras para televisión titulada “Port of Entry”, rodada entre Hawaii y México. Él mismo escribió el guión del capítulo piloto pero no pudo ser llevada a cabo ya que los productores de “Las Aventuras de Superman”, al no encontrarle sustituto, le pidieron que volviera a la serie con un aumento de sueldo, algo a lo que Reeves accedió. En un intento de querer demostrar una versatilidad que lo desvinculara del personaje con capa, cantó en el programa de Tony Bennett, hizo una actuación en la famosa serie “I Love Lucy” (capítulo 165, “Lucy Meets Superman”) y tuvo un papel en la película Caravana de Prisioneros (Westward Ho the Wagons, 1956), gracias a su buen amigo Bill Walsh, siendo el último largometraje en el que participara. 

En 1957, junto con otros músicos, salió de gira por EEUU llevando a cabo un exitoso show en el que los niños podían ver en directo a Superman. Todos estos trabajos, aunque agradecidos por él, no le reportaban suficientes ganancias y era frecuente oírle decir a sus allegados que tenía problemas financieros. Intentó llevar adelante numerosos proyectos pero, por razones económicas o de falta de patrocinadores o productores, jamás los pudo ver realizar. Si quería ganarse la vida mínimamente, tenía que volver a interpretar a Superman, como si su vida estuviera ligada inexorablemente a este personaje. El éxito de la serie le hizo posible ganar, en la última temporada, 2500 dólares por capítulo, una cifra considerable para la época, haciendo que aceptara firmar por una temporada más, la quinta. Pero, desgraciadamente, ésta no llegó a rodarse nunca. El informe del Departamento de Policía de Los Angeles, de junio de 1959, hace constar una herida de bala en su cabeza, en el hueso temporal, cuando contaba solo 45 años de edad. 

La casa de Reeves en el 1579 de Benedict Canyon drive.

El cuerpo fue hallado en su dormitorio, en el piso de arriba de la casa que poseía en Benedict Canyon. 56 años más tarde, siguen sin esclarecerse las razones de su muerte, especulando entre un suicidio o un asesinato. En el momento de su muerte, estaban presentes en la casa su novia por aquel entonces, Leonore Lemmon, William Bliss, el escritor Robert Condon y Carol van Ronkel, vecina de una mansión cercana casada con el guionista Rip van Ronkel. Según varios testigos, Reeves y Lemmon habían estado comiendo en un restaurante con Condon, quien estaba escribiendo una autobiografía. Después de la disputa que tuvieron el actor y el escritor, los tres volvieron a casa. Otra versión, dada por Lemmon, contradecía esta historia, asegurando que ella y Reeves no habían estado comiendo en un restaurante con amigos sino que habían ido a ver combates de lucha libre, aunque no hubo testigos de que esto hubiera sucedido. 

En cualquier caso, Reeves se fue a la cama la noche del 15 de junio de 1959 pero una fiesta improvisada que empezó con la llegada de Bliss y Carol van Ronkel enfureció al propietario quien bajó airado de su habitación quejándose del fuerte ruido que hacían los demás. Según todos ellos, pasado el momento de tensión, Reeves se quedó un rato en la fiesta tomándose un trago para volver a retirarse de mal humor a su habitación minutos después. Fue momentos más tarde cuando escucharon un único disparo que acabó con su vida. El cuerpo fue encontrado por Bliss, quien corrió al dormitorio al oír la detonación. Estaba tendido sobre la cama boca arriba con los pies en el suelo. Esta posición se cree debida a que, en el momento de dispararse, Reeves estaba sentado en el borde de la cama. Después, su cuerpo cayó hacia atrás y la pistola (una Luger de 9mm) a sus pies.   

Reeves y Leonore Lemmon, poco tiempo antes de la muerte del primero.

A partir de aquí, las contradicciones se empezaron a suceder. En primer lugar, estaban las versiones distintas de que Lemmon y Reeves no habían estado en ningún restaurante. A continuación, se supo que la policía había tardado una hora en presentarse en casa del actor después del disparo, hecho que había sucedido por la tardanza de los presentes en llamar. Ni Lemmon ni los demás se disculparon por tal tardanza después de haber escuchado el disparo ya que se dedujo que estaban bajo los efectos de un shock. El estado de embriaguez de todos ellos era más que patente y fue imposible obtener declaraciones coherentes de ninguno de ellos. En declaraciones posteriores a la policía, Lemmon admitió que, en el transcurso de la fiesta, hizo el comentario ligero de “Oh, probablemente ahora va a ir y se va a pegar un tiro”, en alusión al momento en que Reeves había vuelto a ir a su habitación enfurecido. 

En investigaciones no oficiales encargadas por la madre del actor al abogado Jerry Geisler y a la agencia de detectives Nick Harris, se descubrieron los siguientes tres hechos más que sospechosos: el arma con la que supuestamente se había suicidado no tenía ninguna huella digital (ni siquiera las de Reeves), el casquillo de la bala fue encontrado bajo el cuerpo del actor y se detectaron dos agujeros de bala en el piso donde el actor tenía su habitación, justificados por Lemmon como que ella ese mismo día los había disparado accidentalmente. Estas averiguaciones lograron frenar la cremación del cadáver pero jamás consiguieron demostrar nada que se opusiera a la resolución de la policía. Aun con estas evidencias, la investigación oficial del caso jamás cambió el veredicto y se llegó a la conclusión de que la muerte había sido por suicidio. 

En distintos medios de la época, Lemmon fue declarando que Reeves se había suicidado por su “fallida carrera” y por la imposibilidad de encontrar otros trabajos. El testamento de Reeves fue a parar íntegro a Toni Mannix ante una sorprendida Lemmon, que declaró: “Toni obtiene una casa para caridad y yo un corazón roto”. Por otra parte, la madre de Reeves afirmó en distintos medios que no era cierto que su hijo se fuera a casar con Leonore Lemmon, tal como esta afirmaba. Fueron muchas las personas que dudaron de la idea del suicidio y expertos en el tema, ya en años posteriores, han puesto en duda la versión oficial ya que no se encontraron residuos de pólvora de la pistola en la piel del actor. La policía argumentó en su momento que la pistola estaba recubierta por mucho aceite, lo que hacía imposible fijar ninguna huella dactilar. Por otra parte, el análisis de residuos de disparo en la piel era una prueba aun novedosa para el Departamento de Policía de Los Ángeles en 1959, por lo que no se pueden obtener pruebas irrefutables por esta vía. 


Otra tesis que se barajó en su momento, de manera extraoficial en su biografía “Hollywood Kryptonite”, fue la de que fue asesinado por orden de Toni Mannix como venganza por su ruptura o por el marido de ésta, al enterarse de la relación de su esposa con Reeves. Este hecho se dramatizó en la película de Allen Coulter titulada Hollywoodland (2006), protagonizada por Ben Affleck (Reeves), Diane Lane (Toni Mannix), Robin Tunney (Leonore Lemmon), Bob Hoskins (Eddie Mannix) y Adrien Brody (como el personaje ficticio Louis Simo, basado en el detective Milo Speriglio). En la cinta se abordan tres posibles conclusiones: homicidio involuntario por parte de Lemmon, asesinato por orden de Toni o Eddie Mannix y suicidio. Toni Mannix murió en 1983 a causa del Alzheimer. 

En 1999 se volvió a hablar de la muerte de Reeves en distintos programas sobre casos no resueltos en EEUU (“Unsolved Mysteries”, “Mysteries and Scandals”) en los que el publicista Edward Lozzi decía tener pruebas de que Toni Mannix, en una confesión a un sacerdote católico, había afirmado ser la causante de la muerte del actor. Sin embargo, Jack Larson dijo que en el momento en que Toni le había hecho estas declaraciones a Lozzi ella ya se encontraba en una fase avanzada de su enfermedad, con lo que su declaración no podía ser tomada en cuenta. Fuera suicidio o muerte bajo circunstancias sospechosas, el fallecimiento de George Reeves conmocionó al público de tal manera que se llegó a generar la leyenda urbana de que el actor había muerto al intentar volar creyendo que había adquirido realmente los poderes del superhéroe. 

lunes, 30 de marzo de 2015

El western según Sergio Leone (II). Por Xavi López


“El Hombre sin Nombre ha vuelto….” – Tagline de la película

La Muerte Tenía un Precio (Per qualche dollaro in più, 1965) es la secuela de Por Un Puñado de Dolares (Per un Pugno di Dollari, 1964). En ella, un cazarrecompensas apodado “Manco” (“Monco” en el original) va a la búsqueda de “El Indio”, un sanguinario bandido, y su banda. Durante la búsqueda se encuentra con el Coronel Douglas Mortimer, otro cazarrecompensas. Es entonces cuando deciden formar equipo para repartirse la recompensa. Pero antes de hablar de la película, repasemos los hechos.

Tras el enorme éxito de Por un Puñado de Dólares en Italia, Sergio Leone y su nuevo productor, Alberto Grimaldi, querían empezar la producción de una secuela del film asegurándose primero de que Clint Eastwood lo protagonizara. Pero Eastwood no acometería el rodaje de una segunda película sin haber visto la primera. Rápidamente, los productores le mandaron con urgencia una copia italiana del film para que pudiera verlo. Eastwood reunió a un grupo de amigos para un pase de debut en el Centro de Producciones de la CBS y, sin saber exactamente qué esperar, intentó mantener las expectativas bajas por si resultaba un fracaso. Afortunadamente, las expectativas del actor fueron infundadas puesto que aunque la audiencia no entendía el italiano, la película hablaba por si sola. Eastwood recuerda que el público disfrutó como si el film se hubiera rodado en inglés. Cogió el teléfono y llamó al representante de los productores: “Sí, volveré a trabajar para ese director” dijo. Por su parte, los productores habían mantenido conversaciones otra vez con Charles Bronson para ofrecerle un papel protagonista pero él se negó argumentando que el guión de esta secuela era igual de malo que el de la primera y no estaba interesado en él. Por el contrario, Lee Van Cleef aceptó el papel.


Clarence LeRoy Van Cleef, más conocido como Lee Van Cleef. Nacido en Somerville (New Jersey) en 1925 y fallecido en Oxnard (California) en 1989. El hombre del rostro anguloso no era precisamente ajeno al mundo del celuloide. Ya había interpretado distintos papeles de menor calado en cuatro episodios de la serie “The Rifleman” (ABC), con Chuck Connors, y había dado vida a dos personajes en "Tombstone Territory”. En 1958 apareció como el ayudante Sid Carver en el episodio “The Great Stagecoach Robbery” de la serie “Frontier Doctor”, con Rex Allen. A continuación, encadenó papeles en producciones de mayor calado como Duelo de Titanes (Gunfight at the O.K. Corral, 1957) o El Hombre que Mató a Liberty Valance (The Man Who Shot Liberty Valance, 1962) . Pero fue en 1965 cuando su carrera revivió, tras un accidente de tráfico que casi le cuesta la vida, con la propuesta de Sergio Leone para formar parte del reparto de la película que se disponía a rodar. Más tarde, Leone le propondría participar en una tercera película, de nuevo con Eastwood, y con otro actor norteamericano. Pero eso mejor lo dejamos para otro día.

Luciano Vincenzoni escribió el guión en nueve días pero Leone no quedó del todo satisfecho con los diálogos por lo que contrató a Sergio Donati para que le diera un repaso, logrando así el resultado final.

“El Hombre sin Nombre ha vuelto… El Hombre de Negro espera…”   
Tagline de la película.

Eastwood da vida a “Manco” (“Monco” en la versión original). El proverbial “Hombre sin Nombre”. Un avispado cazarrecompensas que va tras los pasos del “Indio” y su banda sobre los que pesa una buena una buena suma de dinero. Le apodan “Manco” por la sencilla razón de que sólo usa la mano izquierda. A su caza del “Indio” se une otro cazarrecompensas, el Coronel Douglas Mortimer, conocido como “El mejor tirador de las dos Carolinas". Es un antiguo coronel de la Unión convertido en cazador de asesinos. Impecablemente vestido de negro y portando un verdadero arsenal de armas consigo, se dispone a cazar al “Indio” con quién tiene una cuenta personal que saldar. 


Gian María Volonté repite con Leone interpretando al "Indio". Despiadado, manipulador, intrigante y carismático. Un personaje parecido al que interpreta en Por un Puñado de Dólares pero aún más extremo. Está considerado por las autoridades como uno de los peores criminales del Oeste. Un ser sanguinario e insensible al que no le importa matar a mujeres y a niños. Un hombre obsesivo y manipulador cuyo plan es el de robar el Banco de El Paso, un bastión fuertemente vigilado. Volonté da un paso más al combinar el registro de Ramón Rojo (despiadado, inteligente, planificador) con un “Indio” que aúna esas cualidades pero las mezcla con las de un psicópata histriónico, impulsivo y atormentado.

Respecto a los secundarios, esta vez tenemos a algunos viejos conocidos como Mario Brega, Luigi Pistilli, Aldo Sambrel, Antonio Molino Rojo, o Lorenzo Robledo (el traidor al que ajusta las cuentas al principio) como miembros de la banda del “Indio”, forajidos tan despiadados como él y ya habituales para el director romano. También repetiría Joseph Egger como “El Profeta”, el singular, simpático y desquiciado personaje que le proporciona informes a “Manco” en su búsqueda del “Indio”. Lamentablemente para él sería su última película puesto que moriría poco más tarde. También aparece un actor alemán, interpretando al personaje de “Wild, el jorobado”, que resulta ser Klaus Kinski.

Los exteriores fueron rodados, casi en su totalidad, en Almería mientras que los interiores, como era habitual, se filmaron en los famosos Cinecittà Studios de Roma. El propio Carlo Simi contruyó la ciudad de “El Paso” en el desierto de Tabernas, situado en las inmediaciones de Almería. Más tarde, esas mismas instalaciones, en lugar de ser desmanteladas, se convertirían en un centro de atracción turística llamado Mini Hollywood. En la actualidad hay tres de esos centros. Como referencia, el director Alex de la Iglesia rindió homenaje a los especialistas de cine y a la región donde se rodaron las películas en 800 Balas (2002).

El pueblo de “Aguas Calientes”, donde se sitúa el tramo final del film, se ubicó en Los Albaricoques, un lugar cercano al Parque Natural del Cabo de Gata - San José y al término de Níjar. Un escenario fascinante por su gran parecido al desierto.

De nuevo, Leone contó con la inestimable colaboración de Ennio Morricone. Aquí, el director hace un notable ejercicio al mezclar momentos de sonido diegético con momentos de sonido no diegético.


Para entendernos, el sonido diegético es aquel que forma parte de la historia narrada, no de la narración en sí. De tal modo que, si uno de los personajes está tocando un instrumento musical, el sonido resultante es diegético. Por lo contrario, si la música de fondo no es escuchada por los personajes, se le denomina extradiegética o no diegética. Morricone, para recurrir a ello, utiliza la melodía que tocan los dos relojes de bolsillo (uno de ellos perteneciente al Coronel Mortimer y el otro al “Indio”) para de alguna forma revivir recuerdos en determinados personajes, denotar emociones así como para marcar los momentos de tensión del film. El compositor crea una partitura con personalidad que no deja a nadie indiferente, mezclando la tensión con el uso del Primerísimo Primer Plano. Una evolución que va a más con cada película de Leone.

Notas de interés. Si bien es cierto que no se aprecian tanto en Por un Puñado de Dólares, en esta ya se van vislumbrando aspectos comunes a la Trilogía de Sergio Leone y por extensión a algunos “Spaghetti westerns” que vendrían más tarde.

Para empezar, Leone rompió muchas de las reglas del Hollywood de 1960 con esta película a pesar de que desconocía muchas de ellas en aquel momento. Entre ellas, las más significativas son: mostrar al tirador y a la víctima en el mismo plano, hacer que un caballo caiga abatido de un disparo, el uso de la marihuana por parte de uno de los personajes y la secuencia de una violación. Con ello no es que Leone buscara deliberadamente la provocación, a pesar del desconocimiento de esas “reglas”. Es de suponer, por parte del que escribe estas líneas, que en el fondo lo hace por el tono de suciedad y de bajeza moral que hay en sus películas. El salvaje Oeste era duro, no algo limpio, pulcro y beatífico.

A destacar, primero, el uso del Primerísimo Primer Plano. Se ha ido puliendo con respecto a Por un Puñado de Dólares. Se muestra el rostro, desde la frente hasta la barbilla, para mostrarnos la tensión del personaje.

Segundo aspecto. El género femenino y los indios (o nativos americanos) en los films. Puede que algunos tachen esto de racista y misógino, nada más lejos de la realidad…

El tercero. Una figura que se empieza a vislumbrar en Por un Puñado de Dólares pero que en La Muerte tenía un Precio ya se nos muestra: el “Triello”. Leone no concebía el duelo como enfrentamiento. El lo concebía como un círculo cerrado, tres hombres se enfrentan, pero ¿quién caerá? ¿quién vivirá?. Porque, si en un duelo dos se enfrentan, uno vive y el otro muere por lógica. En cambio, en el Triello”, ¿quién será el primero en morir?. En este film, parecemos vislumbrarlo pero luego se convierte en duelo. Sin embargo, en películas posteriores, se verá tanto en enfrentamientos directos como en otras situaciones de forma más sutil.


Para complementar el artículo, he querido añadir unas notas al respecto que leí en un libro titulado “Dispara, Clint! - La Trilogía del Dólar de Sergio Leone” de Christopher Frayling, Carlo Gaberscek, Juan Gabriel García, Miguel Losada, José Enrique Martínez y Victor Matellano que precisamente me regaló el creador de este blog para el que escribo (gracias de todo corazón, Néstor) y que supone un compendio de anécdotas y datos muy útiles al respecto, todos ellos tratados desde el cariño y el respeto.
El “western Europeo” apostó por la evasión y el ofrecimiento de una vía de escape y entretenimiento a sus espectadores. Es por ese motivo que los creadores de esas películas optaron por eliminar o dosificar la presencia femenina en sus historias. En Por un Puñado de Dólares, el personaje (o personajes femeninos) son melodramáticos, en La Muerte tenía un Precio es meramente anecdótica la presencia femenina, pero en El Bueno, El Feo, y El Malo es casi inexistente. A diferencia de Hasta que Llegó su Hora en que la acción gira en torno, precisamente, a una mujer quién se erige como protagonista y eje vertebrador de la narración. No conviene olvidar que el “western real” retrataba un universo hostil y machista en el que la mujer no ocupaba el rol que realmente se merecía. El propio Leone elimina estos elementos del esquema básico del “western tradicional” puesto que, al igual que hiciera John Huston, compone una desmitificación del pistolero galante, bueno y caballeroso. Aquí, no todos los buenos son buenos, se mueven por dinero, por interés propio, por venganza... Y los malos son menos malos, tienen más matices (Ramón Rojo, un hombre de negocios despiadado que liquida a la competencia; “El Indio”, un bandido que se droga para “escapar” del recuerdo de sus actos). No todo es blanco o negro. Es más bien gris, un gris tirando a polvoriento.

Anécdotas de La Muerte tenía un Precio. Julio Sempere, ayudante de producción de Leone, recuerda la profesionalidad de Eastwood en el set de rodaje. No se relacionaba con nadie, era “callado, educado, profesional”. Respecto a Van Cleef, comenta su amabilidad y cordialidad, puesto que era bastante asequible con todo el mundo, mostrándose siempre generoso con el equipo. En cuanto a Gian María Volonté, la anécdota resulta bastante cómica tanto por el período histórico en España como por la ideología del propio Volonté. La implicación política de Volonté era cuanto menos conocida por lo que Sempere, Eduardo Noé (uno de los cámaras) y el propio Leone decidieron gastarle una broma. En los rodajes de aquel tiempo en España, la Guardia Civil recogía las armas cada día y las custodiaba hasta la mañana siguiente. Incluso siendo armas de fogueo, que no sirven para disparar de verdad. A raíz de esto y conociendo la militancia de izquierdas de Volonté, un día cualquiera por la mañana, al traer la Guardia Civil las armas para devolverlas al set, Sempere habló con ellos trivialmente y luego, dirigiéndose a Volonté, le comentó que se tenía que ir con los agentes de la autoridad puesto que habían pedido una orden de detención contra él desde Roma. El actor se quedó blanco, lívido. Sempere, Noé y Leone se empezaron a reír a carcajadas hasta que se lo comentaron a Volonté. Cuando se dio cuenta de la broma les quería matar….

Esta segunda entrega no fue ni mucho menos un fracaso, dado que sirvió para confirmar el buen hacer de Sergio Leone, así como asegurar el éxito de la formula y relanzar la carrera de Lee Van Cleef. Aún quedaba una tercera película como colofón, pero eso queda para otro artículo...

Precedido por:

El western según Sergio Leone (I)

sábado, 28 de marzo de 2015

Teaser trailer de Spectre. Algo sucedió en el pasado de Bond...


Bond: What is it?
Moneypenny: Personal effects they recovered from Skyfall. You've got a secret. Something you can't tell anyone because you don't trust anyone.

Oberhauser: Welcome James... it's been a long time and finally here we are...

Mr. White: You're a kite dancing in a hurricane, mister Bond.






COLUMBIA PICTURES and METRO GOLDWYN MAYER presents an EON and DANJAQ production 
"SPECTRE"

DANIEL CRAIG  CHRISTOPH WALTZ  MONICA BELLUCCI

LÉA SEYDOUX  ANDREW SCOTT  DAVID BAUTISTA
NAOMIE HARRIS  BEN WHISHAW  RORY KINNEAR
JESPER CHRISTENSEN
and RALPH FIENNES as M


Music by THOMAS NEWMAN
Cinematography by HOYTE VAN HOYTEMA
Film editing by LEE SMITH
Production design by DENNIS GASSNER
Costume design by JANY TEMIME


Produced by BARBARA BROCCOLI and MICHAEL G. WILSON

Written by JOHN LOGAN and NEAL PURVIS & ROBERT WADE

Directed by SAM MENDES

jueves, 26 de marzo de 2015

Star Wars. Personajes: Palpatine / Darth Sidious. Por Fran Marí


Podría intentar hablar sobre los orígenes de Palpatine, de cómo Darth Plagueis lo llevó al lado oscuro de la Fuerza, y de cómo un joven nacido en el idílico planeta de Naboo se convirtió en uno de los mayores h***s de p**a de la Galaxia. Sin embargo, no podría evitar irme por los cerros de Úbeda -que para aquellos que no lo sepan, están en un pequeño planeta del borde exterior (por si no lo habéis pillado, es un chiste malo de waries)-, así que prefiero centrarme en lo que realmente importa, ¿cómo un solo hombre, que no es más que piel y hueso, sobrevive a todos para convertirse en un dictador a nivel galáctico?

Algo que caracterice a Palpatine es la paciencia. En las películas puede parecer que su plan de dominación se lleva a cabo en unas seis horas, sin embargo, le llevó un poco más tiempo. Adiestrado desde su juventud por Darth Plagueis, Palpatine creció con la característica ambición de un sith aplicada en la política de la República Galáctica. Sin embargo, su maestro, no tenía las mismas ideas. Desde que se había convertido en maestro sith, Plagueis dudaba de la norma de los dos, ya que no compartía la opinión de entrenar a su futuro asesino, por lo que ocultó muchos conocimientos a Sidious, entrenándolo con la intención de que fuera el primero de una nueva orden Sith. Pero Palpatine ansiaba conocimiento, así que cuando descubrió la ancestral regla de los sith, en la que solo podían coexistir un maestro y un aprendiz, decidió seguir al pie de la letra. Pero no lo hizo de inmediato.

Para la mayoría del público, cuando vemos la escena del funeral de Qui-Gon, pensamos que la muerte de Darth Maul supone la muerte del aprendiz, pero no es así del todo. El plan de Plagueis era dominar la galaxia, por eso se valió del carisma de Palpatine, y mientras este ascendía dentro del organigrama de la República, su maestro actuaba desde las sombras, hasta que Sidious decidió unificar ambas funciones en su persona. Así, en el 32 ABY, justo después de ser elegido canciller, Palpatine visitó y asesinó a su maestro para ocupar su lugar como Señor de los Sith. La intención de Plagueis, que Palpatine cuenta a Anakin en el Episodio III, era la de vivir eternamente valiéndose de sus poderes, sin embargo no contaba que su aprendiz lo traicionaría, como marca la tradición sith.

A partir de este momento, la vida de Palpatine se simplifica sustancialmente. Además de tener el poder de la República puede mantener en secreto su identidad sith, permitiéndole jugar a dos bandos, algo que se pondría en su favor durante las Guerras Clon que, por si alguien no se había dado cuenta, eran un simple montaje de Sidious para debilitar a los jedis.

Sin la intención de dar una clase de historia a mis queridos lectores, aprovechando que estamos hablando del principal artífice del Imperio Sith, lo mejor es hablar de las similitudes entre Palpatine y Hitler. Tiene un ejército de hombres supuestamente iguales entre ellos y superiores al resto del mundo; nadie le contradice en cuestiones ideológicas; cree ciegamente que su reinado durará eternamente o mil años que, para los cánones humanos, es lo mismo; con una simple orden ejecuta a todo un sector de la población, cuyas creencias no son las mismas; y así podríamos seguir, hablando y hablando sobre que, al final, las únicas diferencias entre Palpatine y Hitler son un bigote, una túnica negra y el idioma que hablan.

Para terminar regresando al tema principal y al universo Star Wars, lo más importante que debemos saber al ver las películas de la saga es que, si bien Vader, Maul o Dooku puedan parecer malos, en realidad la maldad personificada es Sidious, ya que tras sus intenciones no hay un motivo aparente más que el de dominar toda la Galaxia. Así, sin más. Maul, por mucho que nos pese, es solo un arma de matar; Vader se pasó al lado oscuro para salvar a su amada; y Dooku tenía ciertos ideales que pocos compartían. Sin embargo, Sidious solo tenía ambición, tanta ambición, que, después de morir en la segunda Estrella de la Muerte, tuvieron que matarlo hasta tres veces más para que dejara de tocar los co***es.

En la historia que descubrimos a través de las películas, podemos ver que Palpatine se erige como un ser maligno con poderes casi divinos, que le permiten convertirse, a pesar de su apariencia débil y afable, en un peligroso rival. En este sentido podía alargarme explicándoos las apariciones y los argumentos en los que participa Palpatine, pero es mejor que os miréis las películas y lo descubráis vosotros mismos. Tan sólo os diré que, si no fuera porque sabemos que se trata de una ficción orquestada por George Lucas, creeríamos que el director de la película es el propio Palpatine, ya que, como el mismo dice: “Todo aquello que ha sucedido ha sido de acuerdo con mis designios”

Star Wars. Manual de Supervivencia es un proyecto de LASDAOALPLAY? y El Cine de Hollywood.