8 de mayo de 2014

¿Quién es el dueño del Gran Hotel Budapest?

Disparatado cuento sarcástico magistralmente interpretado por un elenco protagonista privilegiado

Esta comedia ingeniosa, ambientada en algún lugar ficticio de Europa en la primera mitad del siglo XX, nos hace ir a un ritmo trepidante en cada una de sus secuencias donde todos los detalles cuidados al milímetro nos cuentan, a modo burlesco, la historia del Gran Hotel Budapest.
Basándose en relatos de Stefan Zweig,  el siempre audaz y paródico, Wes Anderson, escribe y dirige esta hilarante historia que empieza de la mano de Zero Moustafa (F. Murray Abraham), un anciano sentado en el hall decrépito del antiguamente fastuoso Gran Hotel Budapest. El veterano narra sus recuerdos a un joven escritor (Jude Law; Tom Wilkinson de mayor) acerca de su periplo como mozo de portería en el mismo hotel del que ahora es propietario. La herencia gracias a la cual lo adquirió se debió al legado que le otorgó el por aquel entonces legendario conserje del hotel en los años 30:  Gustave H. (Ralph Fiennes). La ayuda inestimable que le brindó el primero en el robo y la recuperación de una pintura renacentista de valor incalculable, perteneciente a la familia de una rica octogenaria, Madame D. (papel interpretado por Tilda Swinton), explica su afortunado porvenir.
El enfrentamiento subsiguiente con los herederos de la difunta, capitaneados por su hijo Dmitri  (Adrien Brody) y el matón de este, Jopling (Willem Dafoe), hará que no pocas situaciones desesperadas, caóticas y caricaturescas tenga que vivir Gustave H. para conseguir hacer respetar la voluntad de la dama en cuestión. Y en todas ellas, como su más fiel amigo, siempre estará su protegido Moustafa, interpretado por un desconocido y prometedor Tony Revolori en su versión joven.
Este fabuloso hotel de la Europa de entreguerras, con los sucesos que la transformaron en los primeros años del siglo XX como telón de fondo, es el escenario incomparable para que desfile el resto del gran reparto secundario, cuyas breves intervenciones no son menos importantes.

Así, veremos a Jeff Goldblum como Kovacs, el abogado encargado de leer las últimas voluntades de Madame D. y al que Jopling somete a implacable persecución por los pasillos de un museo; a Harvey Keitel como Ludwig, compañero de cárcel de Gustave H., y a Edward Norton como el capitán Henckels, de la guardia militar de la ficticia República de Zubrowka (un estado entre los Alpes). Anderson crea su habitual escenario poliédrico en que un reparto coral encuentra perfecta cabida. Así veremos aparecer a Saoirse Ronan, Léa Seydoux, Bill Murray (un habitual en las películas del director), Owen Wilson, Mathieu Amalric, Jason Schwartzman, y Bob Balaban.

Ganadora del “Gran Premio del Jurado” en el Festival de Berlín de este mismo año, esta película maliciosa, divertida, caricaturesca e irreverente, toma giros inesperados a medida que avanza su trama convirtiéndose en una fuente de sorpresas continua.
Sencillamente, fantástica.


1 comentario:

  1. Porque será, que cada vez que veo a Jason Schwartz me dan ganas de darle una ostia....

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