18 de marzo de 2014

"Lie to me, Vienna"


La aparentemente imperturbable Vienna (Joan Crawford) parece haber encontrado acomodo dirigiendo un salón en un pequeño pueblo ganadero de Arizona. Pero su voluntad de acero ya ha despertado las iras de muchos ganaderos que se oponen a su liderazgo e influencia para la consecución de una estación en la nueva línea de ferrocarril que pronto transitará por esas tierras.

El difícil juego de poder que se establece entre Vienna y sus partidarios frente al líder de los ganaderos, McIvers (Ward Bond), y la mujer que ansía destronarla, Emma Small (Mercedes McCambridge), sufre un cambio inesperado cuando irrumpe en el pueblo un pistolero reformado que ahora cabalga por el Oeste como músico errante. El conocido como "Johnny Guitar" (Sterling Hayden) es un antiguo amante de Vienna y su llegada parece remover los sentimientos más profundos de una mujer que ha construido una esfera de protección a su alrededor para nunca expresar debilidad alguna.

Vienna debe ser fuerte para afrontar la amenaza que surge a su alrededor y esa negación de sentimientos es lo que le permite seguir sin fracturarse. Pero Johnny la conoce mucho mejor que los demás y finalmente halla la forma de volver a llegar hasta su alma atormentada. El recuerdo de un romance que ninguno de los dos ha olvidado será el factor principal que permitirá que vuelvan a acercarse.

Aunque en el momento de su estreno, Johnny Guitar (1954) fue bastante vapuleada por la crítica, el film se ha revalorizado con el tiempo convirtiéndose en uno de los westerns mejor valorados de la historia. Alguien debería reflexionar sobre cómo la crítica aburguesada ha sido la responsable de fracasos de películas que no merecían ese destino. En cualquier caso, la cinta ha demostrado su modernidad y ocupa ahora el puesto que le corresponde en la historia dorada de Hollywood. El brillante guión de Ben Maddow (que no pudo ser acreditado por estar en la lista negra de Joe McCarthy) cobra vida en la espléndida dirección de Nicholas Ray que, amparado en el suntuoso Trucolor de Republic Pictures y en la partitura soberbia de Victor Young, convierte al film en una referencia absoluta. La película fue además tremendamente innovadora para el género del western puesto que incorporaba dos personajes femeninos de extraordinaria fuerza y presencia. Joan Crawford y Mercedes McCambridge se enfrentaron dentro y fuera de la pantalla pero el resultado fue excelente. 

Cuando antes me refería a la compleja relación entre Vienna y Johnny Guitar (más conocido en otros estados por su nombre real, Johnny Logan), es de justicia recuperar una extraordinaria escena que sucede en la apacible tranquilidad de un salón vacío. Johnny trata de recuperar a Vienna y el diálogo que mantienen los dos es una declaración de amor de una belleza extrema. Como decía René Belloq: "nosotros sólo pasamos por la historia, esto es historia". Pues bien, en este caso, podríamos decir que "nosotros podemos ver mucho cine, pero esto es cine en estado puro".

How many men have you forgotten?
As many women as you've remembered.

 Don't go away.
I haven't moved.

Tell me something nice.
Sure, what do you want to hear?

Lie to me. Tell me all these years you've waited. Tell me.
All those years I've waited.

Tell me you'd a-died if I hadn't come back.
I woulda died if you hadn't come back.

Tell me you still love me like I love you.
I still love you like you love me.

Thanks. Thanks a lot. 

5 comentarios:

  1. ¡Qué escena tan bonita, tan sensible, tan emotiva!
    Realmente es como dices Néstor, una declaración de amor entre trágica y heroica. No la he visto y eso que de westerns he visto muchos. Supongo que McCarthy quiso incluir en su lista negra a personas que, con su labor, transmitían emociones humanas que no son siempre fáciles de controlar, a los mandatarios hostiles que hacen listas de ese tipo lo que les interesa es, precisamente, que la gente no dé rienda suelta a sus sentimientos porque sino van a empezar también a pensar por sí mismas y claro, eso ya es harina de otro costal.
    Pues es una bella escena que seguro está englobada dentro de una bella película. Se le ha hecho justicia y ahora McCarthy ya no puede hacer nada para evitarlo.
    Gran Joan Crawford.
    Excelente post Néstor, me encanta ver artículos de películas antiguas, tenían un no sé qué que las de ahora, por muy bien que estén, no pueden igualar.

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  2. ¡Qué bella película, qué bella escena!
    Como dices Néstor, es de una emoción contenida muy patente que te hace ver la escena hasta con ansia.
    Gran Joan Crawford.
    Excelente post Néstor, me encanta que hagas artículos de películas antiguas, tenían un no sé qué que las de ahora, por mucho que lo intenten, no lo consiguen.
    Y qué lástima que no estuviera justamente catalogada en su momento por culpa de ideas políticas... ya se sabe que según qué sentimientos hacen pensar a la gente y claro, a McCarthy supongo que no quería que se le fuera el control de la gente de las manos. Pero con el tiempo, menos mal, la película ha sido valorada justamente y eso es lo que importa al final. Ahora McCarthy ya no está para evitarlo.
    No la he visto, y no será porque no haya visto westerns, pero esta escena solo puede estar englobada dentro de una película grande.
    ¡Excelente Néstor!

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  3. Jejejejeje...es que me ponía error en el envío del primer comentario y lo he tenido que volver a hacer de nuevo intentando recordar lo que ponía...de ahí que se parezcan pero que no sean iguales jejeje...
    Pues nada, ¡a disfrutarlos
    :D

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  4. "Alguien debería reflexionar sobre cómo la crítica aburguesada ha sido la responsable de fracasos de películas que no merecían ese destino"

    Y la de películas malísimas que encumbran...

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  5. Gran película y grandes diálogos!!
    Estupendas Joan Crawford y Mercedes McCambridge!
    Todo un clásico.
    Saludos.

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