4 de abril de 2010

El motín de la Bounty en el cine

La historia de la Bounty ha tenido tres grandes adaptaciones cinematográficas. La primera de ellas llegó en 1935 de la mano de Metro Goldwyn Mayer en una suntuosa adaptación que dirigió Frank Lloyd y que contó con Charles Laughton en el papel de William Bligh y Clark Gable dando vida a Fletcher Christian. Como dato curioso, la actriz de ascendencia mejicana Movita interpretó a una de las nativas tahitianas. Se da el caso que Movita fue una de las esposas de Marlon Brando quien, a su vez, fue Fletcher Christian en la adaptación de 1962.




Mutiny on the Bounty fue la ganadora del Oscar a la mejor película de 1935 aunque es el único caso en la historia de los premios que un film consigue únicamente la estatuilla de mejor film. Las nominaciones de Frank Lloyd, Charles Laughton, Clark Gable, y Franchot Tone, entre otras, no obtuvieron recompensa.

Tal como era habitual en la época, la cinta se rodó en los estudios de la MGM y en exteriores de la costa de California. Las tomas rodadas en islas del Pacífico fueron filmadas por una segunda unidad por lo que el equipo principal nunca se desplazó a los escenarios reales.





Esta versión está basada en la novela de Charles Nordhoff y James Norman Hall, que altera muchos de los hechos reales acaecidos. La versión de 1962, que tuvo el mismo título, se basó también en esta novela que recreaba los hechos de la Bounty.






En esta ocasión, el estudio entregó las riendas de la dirección a Carol Reed quien, sin embargo, no convenció a los productores que le reemplazaron por Lewis Milestone una semana después del inicio del rodaje. El reparto estaba formado por Marlon Brando como Fletcher Christian, Trevor Howard en el papel de Bligh, Richard Harris como el marinero John Mills, y Hugh Griffith dando vida a Alexander Smith. Como dato importante, la actriz polinesia de veinte años Tarita dio vida a Maimiti. En el rodaje conoció a Marlon Brando con quien se casó tras divorciarse de la anteriormente mencionada Movita.

En esta ocasión el equipo principal sí se desplazó al Pacífico y rodó en Tahití gran parte de su metraje. Fue allí donde Brando descubrió la cultura y los escenarios polinesios que tanto le fascinaron durante el resto de su vida.





El film fue nominado en siete categorías (incluyendo mejor película) pero no obtuvo ninguno. Tal como he citado antes, esta versión también altera muchos de los acontecimientos reales en beneficio de una supuesta tensión dramática. El cambio quizá más conocido fue el de la muerte de Christian que en esta película acontece poco después de llegar a Pitcairn cuando él intenta detener el incendio de la Bounty.

Finalmente, en 1984 llegó The Bounty, la versión más próxima a los hechos reales y la que retrató de una forma más realista lo que debía ser la vida en un barco a finales del siglo XVIII. El gran productor Dino De Laurentiis fue el gran impulsor del proyecto que fue dirigido por el australiano Roger Donaldson.





Este era un film que quería realizar David Lean a mediados de los 70. Se basaba en un ensayo histórico escrito por Richard Hough, que había convertido en guión el colaborador habitual de Lean, Robert Bolt. Pero problemas financieros impidieron que el proyecto saliera a flote y los derechos fueron finalmente adquiridos por De Laurentiis quien puso los recursos necesarios para que la película saliera adelante incluyendo el gran costo que suponía rodar la totalidad del film en escenarios naturales de Moorea (Polinesia Francesa) y Nueva Zelanda. Por otra parte, las escenas en las que Bligh comparece ante el almirantazgo, se rodaron en el Palacio de Greenwich y en el Reform Club de Londres.

El reparto estuvo encabezado por Anthony Hopkins, que asumió el papel de Bligh, y un joven Mel Gibson que dio vida a Fletcher Christian. Entre ambos hubo buenas relaciones durante el rodaje pero lo único que enturbió el ambiente fueron las constantes borracheras y peleas que Gibson protagonizó, durante las noches, en diferentes bares y locales polinesios. En una ocasión, a Gibson le dieron un fuerte golpe en la cara que dejó una marca contundente en su rostro. En los días siguientes, Donaldson rodó escenas con él bajo un determinado ángulo de cámara que ocultaba los moratones. En esa época Gibson se caracterizaba por su díscola forma de vida y no superó sus problemas con el alcohol hasta 1987.





A pesar de todo, The Bounty es sin lugar a dudas la mejor adaptación realizada sobre los hechos ocurridos entre 1787 y 1789. Hace gala de un realismo total en el diseño de los escenarios, en la creación de ambientes, y además su guión es el que menos se desvía de los hechos acontecidos.

El resto del reparto también fue de gran nivel puesto que encontramos a dos jovenes actores, en el inicio de sus carreras, en papeles importantes: Daniel Day Lewis como John Fryer, y Liam Neeson dando vida al marinero Charles Churchill.

El film también cuenta con la presencia de Sir Laurence Olivier en uno de los últimos papeles de su espléndida carrera. Interpreta al Almirante Hood, quien se encarga de presidir el comité que debe evaluar la conducta de William Bligh cuando éste regresa a Londres tras su heroica travesía por el Pacífico.

En resumen, una película muy interesante que sin embargo no obtuvo el reconocimiento que merecía. Una gran producción que sigue siendo desconocida para una gran parte de público.

La banda sonora de la película fue compuesta por el extraordinario Vangelis, que a mediados de los 80, se encontraba en su mejor momento creativo tras haber sido el autor de las partituras de Carros de Fuego y Blade Runner. He decidido acabar este artículo con el tema principal que compuso para The Bounty, una melodía que destila calidad por doquier. Un magnífico acompañamiento musical para introducirnos en la historia del primer y último viaje de la Bounty a unos paraisos lejanos e inexplorados.

5 comentarios:

  1. La de Clark Gable no la he visto, pero el viernes, después de leer tu artículo, volví a ver la de Mel Gibson. Creo que el personaje de William Bligh, cuya relación con Fletcher Christian es el centro de la historia, da más juego en la de Marlon Brando. En la de Gibson echo a faltar la motivación, la necesidad imperiosa de rebelarte contra una tiranía insoportable. El Bligh de Anthony Hopkins es mucho más humano que el Bligh de Trevor Howard, y quizá por ello me resulta más creíble el motín en la de Brando. En lo que fallan ambas películas es en la importante faceta romántica. Tanto Maimiti (con Brando) como Mauatua (con Gibson) son demasiado simples, medio tontas, y te importan un bledo.

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  2. A Trevor Howard la malicia le salía por los poros, destilaba más sensación de villanía.

    Sin embargo, yo me centro en la ambientación del film para definir a la última versión como la más realista y a la vez interesante.

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  3. He visto la versión de MArlon Brando, y vi la primera parte de la de Clark Gable, pero no tenía ni idea que se basaban en hechos reales, o por lo menos no me acordaba.
    No he visto la de Mel gibson, pero me la bajaré para verla, porque desde la MArlon Brando ME ENCANTÓ... por lo menos todo el tema de la vida en el Barco, y lo malo malisimo que es Trevor Howard jejejee.

    Ya me has descubierto otra peli por ver.

    SEd Felices.

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  4. Gran artículo. Y sobretodo, bien documentado.

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  5. hace dos dias vi la versión con Marlon Brando, no sabía que era un remake y que hay otra versiòn. Sin embargo por lo que he leído acá me quedo con la de Brando pues a mi gusto es la que desata pasiones y te engancha hasta el punto de generarte odio por el capitan. No me detengo en si las locaciones son mas realistas o no porque nunca imaginé como podian ser en esa época

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