7 de novembre de 2022

En un Lugar Solitario (In a Lonely Place, 1950)


Un artículo de Juan Pais


Humphrey Bogart estaba en la cima de su carrera cuando protagonizó En un lugar solitario (In a Lonely Place, 1950). Era uno de los actores más icónicos de Hollywood, una incipiente leyenda. Así, seguro de sí mismo, fue que con su productora Santana se animó a correr el riesgo de interpretar a una persona neurótica e insegura, el guionista Dix Steele, un hombre que pese a su integridad y honestidad también es amargo y violento. Steele no era un personaje que encajase en el perfil de héroe al uso. Sin embargo, era complejo y lleno de aristas, algo muy satisfactorio para un actor.

El de Dix Steele es un rol muy típico en la filmografía de Nicholas Ray. Robert Ryan y James Dean desempeñaron en La Casa en la Sombra (On dangerous ground, 1951) y Rebelde sin Causa (Rebel without a Cause, 1955) respectivamente a seres descontentos con su entorno, abrasados por un fuego interior que les lleva a la ira y la violencia. Ray supo sacar partido de esos actores, como lo hace aquí con Bogart. Este ofrece el retrato de un hombre difícil y problemático.

En un Lugar Solitario es un buen ejemplo de un cine adulto realizado al margen de las películas de evasión y que evita la glamorización para reflejar la crudeza y verdad de los dramas planteados. El protagonista no es un personaje unidimensional y positivo, sino alguien enfrentado a conflictos morales de los que difícilmente puede salir ileso.

El entorno en que se desarrolla En un Lugar Solitario es el mundo del cine, ambiente que Ray conocía muy bien. Una de las primeras escenas transcurre en un bar de Hollywood. Allí somos testigos de la deshumanización por parte de la maquinaria hollywoodense de los profesionales que trabajan en ella, convirtiéndoles en un simple engranaje de la misma. Un actor alcoholizado en horas bajas es humillado por un exitoso productor. Steele, cuya ética personal le obliga a salir en defensa del primero, está a punto de pelearse con el segundo. No está dispuesto a que a una persona se le respete por tener éxito y se la desprecie por fracasar.

La acción continúa en el apartamento de Steele, adonde ha llegado acompañado de la encargada del guardarropa del bar. Esta ha leído una novela de cuya adaptación se encargará Steele, y él le ha pedido que se la cuente porque ni la conoce. Una vez terminada la reunión vemos como se despiden a la puerta y ella se va. Al día siguiente la chica aparece asesinada y Steele se convierte en sospechoso del crimen.


Y es entonces cuando aparece Lauren (Gloria Grahame, una estupenda actriz además de una mujer muy sensual), vecina de Steele, que sirve de coartada para éste. Lauren declara que vio como él se despedía de la chica asesinada. Ambos inician un apasionado romance. Ray, una director de acusada sensibilidad, logra transmitir el hondo sentimiento que embarga a dos seres que descubren en el otro a la persona a la que siempre habían esperado. Con la ayuda de Lauren, Steele vuelve a escribir y parece estar centrado. Sin embargo, la sospecha por la muerte de la chica del guardarropa sigue cerniéndose sobre el guionista. Esto afecta a su relación con Lauren, que termina por sentir miedo de él, debido a sus arrebatos y su desequilibrio.

Realmente no se puede decir que nos encontremos ante una película del género negro. La intriga policíaca es un pretexto para contar la historia de amor, una de las más desgarradoras y conmovedoras vistas en una pantalla, un romance en la que ella tratar de sanar el alma de él y rescatarlo de ese lugar solitario en el que está prisionero de sus demonios.

En un Lugar Solitario es también un estudio del Hollywood de los años del mccarthysmo, en los que la neurosis propiciada por la caza de brujas incrementaba considerablemente la competencia, la desconfianza. Los cineastas vivían con la tensión de que sus carreras se acabasen, algo plausible en un sistema tan implacable. El retrato que En un Lugar Solitario hace del mundo del cine es muy crudo.


El tono de En un Lugar Solitario es amargo, pesimista. Esto influyó sin duda en el escaso éxito de la película en taquilla. El público no estaba acostumbrado a que el protagonista de una película fuera alguien incapaz de amar o de superar los altibajos del amor. Muchos han querido ver elementos autobiográficos de Nicholas Ray en esta película, algo razonable. Ray fue una rara avis en Hollywood. Su personalidad compleja, autodestructiva, coincide con la de Dix Steele, y sus intereses como cineasta le llevaban a una posición outsiderEn un Lugar Solitario integra una filmografía compacta y coherente cuyo motor es la inquietud, la inadaptación y la rabia.