1 de mayo de 2012

Marvel Studios se corona con Los Vengadores


Los Vengadores aporta un espectáculo a gran escala plagado de grandes secuencias, personajes icónicos, y  momentos memorables que deleitan tanto a los aficionados al cómic como al espectador que dispone de menos conocimientos sobre la larga trayectoria de la editorial Marvel.

Pero creo que hay dos grandes factores que hacen que The Avengers trascienda y encandile más al público que otras propuestas de entretenimiento masivo.

El primero de ellos es el gran trabajo que ha realizado el guionista y director, Joss Whedon. En mi opinión, ha demostrado el acierto de su contratación recogiendo la trayectoria anterior de los personajes en las películas precedentes y creando un script equilibrado y contundente. Un libreto que hace brillar a todos y cada uno de los miembros del elenco y les ofrece tiempo para que puedan dejar huella en el film. La dificultad para conjuntar a los diferentes superhéroes en una misma película era un reto impresionante. Pero Whedon consigue tras las cámaras lo mismo que vemos en el film trazando una curiosa analogía con lo que le ocurre a los mismos personajes. La lucha de egos en un equipo que empieza siendo una banda desorganizada, va dando paso a una progresiva unión ante una amenaza cósmica de gran magnitud que exigirá lo máximo a todos ellos. Ante un desafío común, los héroes irán encontrando su papel y su sitio en la batalla mientras que solo uno de ellos asumirá la "dirección de campo". Y éste no podía ser otro que el Capitán América, el único Vengador que conoce las virtudes del trabajo en equipo.

Ante una propuesta argumental que engancha, aparece el segundo gran factor que contribuye a implicar aún más al espectador en la película. Y éste elemento no puede ser otro que el carisma de los personajes. Les hemos visto antes, les conocemos, pero Whedon se las arregla para hacer aparecer lo mejor de ellos, una vez más, logrando una comunión idílica entre narración e interpretación. Esto lo consigue, de una forma más explícita, gracias a la irresistible y arrasadora presencia de Robert Downey Jr. en su tercera encarnación de Tony Stark alias Iron Man. Incluso dentro de un "All Star Casting" como el de Los Vengadores, Downey sigue siendo la estrella de la función gracias a su ya legendaria interpretación de un genio burlón y canalla que responde al nombre de Tony Stark.

Downey ha nacido para interpretar a Stark y no es de extrañar que declare una y otra vez que nunca se va cansar de darle vida. El éxito de su primera encarnación del personaje en 2008, reactivó su carrera en el momento en que más lo necesitaba. Pero el enorme carisma y buen hacer que entrega al superhéroe ha sido el principal elemento que permitió despegar a Marvel Studios como compañía independiente. Por tanto, estamos ante una alianza estable que se retroalimenta perfectamente. Marvel le dio una gran oportunidad y el neoyorkino lo ha retribuido con creces gracias a su impecable trabajo que, de alguna manera, ha sido el motor principal dentro de un engranaje bien construido por el productor y alma mater de este macroproyecto: Kevin Feige. El éxito de las sucesivas películas ha consolidado una propuesta que trata con respeto a los superhéroes creados por Stan Lee pero, a la vez, los adapta al gusto del público actual creando nuevos hilos argumentales que persiguen un claro objetivo: trazar un camino propio en la gran pantalla para todos ellos. La inspiración en los cómics es constante pero el desarrollo de los argumentos siempre transcurre por nuevos senderos. Y esa es la clave del éxito de las películas de Marvel Studios: ofrecer calidad, sin perder los estribos, pero tratando siempre de innovar y sorprender en las propuestas visuales y argumentales.

Dentro de este argumento de origen y activación de la Iniciativa Vengador, resulta enormemente interesante comprobar como Whedon teje tramas de conexión y complicidad entre los implicados salpicando algunos de los diálogos con gotas de humor brillantes. En el duelo inicial que mantienen Stark y Rogers, vemos la confrontación entre la individualidad y el egocentrismo, que caracteriza al primero, con respecto a la integridad y valores de equipo que siempre defiende Steve Rogers. La integridad y la moralidad sin fisuras es algo que el Capi comparte con Thor quien, a su vez, es el más indicado para enfrentarse a Hulk cuando el doctor Banner se descontrola. Viuda Negra y Ojo de Halcón tienen un pasado común y también deudas de gratitud pendientes. Eso nos ofrece un backstory que será explorado en el futuro. Stark y Banner, a pesar de ser las dos caras de la moneda, simpatizan por el hecho de hablar el mismo lenguaje, en cuanto a ciencia y tecnología se refiere. Además, nunca se descuida al líder y promotor de esta utópica idea, Nick Furia, ni a su ayudante Phil Coulson, el hombre que fue el mayor creyente en el valor de Los Vengadores como grupo unido.

En cuanto al villano no podemos decir que decepcione. Loki acreditó, en su momento, que era el mejor candidato para enfrentarse a los Avengers. En los cómics también fue su primer rival y es de justicia que participara de forma relevante en la película que nos ocupa. Comprendemos sus motivaciones y sabemos de donde salen las fuertes convicciones que le impulsan a dominar y conquistar. El príncipe derribado de Asgard buscará en otros mundos lo que le fue negado en el suyo. Impulsado por un tormento interior muy devastador, Loki consigue resaltar gracias a la magnífica interpretación de Tom Hiddleston, que brilla especialmente en las escenas que tienen lugar en la celda de contención del helicarrier de SHIELD.

Aglutinar acción, narración, y desarrollo de personajes, en un solo film, acredita la gran labor de Joss Whedon, un hombre que ha triunfado en un proyecto que muchos no se atrevieron a afrontar. Su trabajo culmina, de forma brillante, la primera fase del plan maestro de Marvel Studios. Ahora, los superhéroes retomarán sus propias aventuras hasta que una nueva amenaza requiera de sus servicios. La unión está forjada y los superhéroes han comprobado las virtudes que afloran al actuar cohesionados. El mensaje principal de la película es claro y no viene mal recordarlo en los tiempos que estamos viviendo. 

Nick Furia lo deja claro: "cuando la Tierra esté en peligro, cuando los necesitemos, Los Vengadores volverán !"