18 de noviembre de 2013

Crónica de un rapto bajo la lluvia: Prisioneros

Prisioneros es, sin duda alguna, uno de los mejores filmes del 2013. Su puesta en escena agreste y la trama dramática profundamente desgarradora, convierte a la película en una experiencia imprescindible para el espectador más cinéfilo. Eva Buendía quedó cautivada por la propuesta del quebequés Denis Villeneuve y ha escrito un texto muy enfocado hacia la generación de un debate en este blog. Eva plantea una serie de preguntas que inundan a todo aquél que ha visto la cinta. Por consiguiente, estamos ante una buena oportunidad para reflexionar y opinar acerca de un tema muy espinoso. Os dejo con la interesante reseña:


   
Con guión de Aaron Guzikowski (Contraband), dirección de Denis Villeneuve (Incendies) y fotografía del maestro Roger Deakins, Prisioneros se convierte desde el primer momento en una obra fantástica, magistralmente interpretada por  todo su elenco protagonista. Su ambientación sórdida, tenebrosa y desasosegante, hace que el espectador no quiera perder ni un instante de la trama dramática sobre la desaparición de dos niñas pequeñas, en un barrio obrero del interior del estado de Pennsylvania, mientras van de camino a la casa de una de ellas. El paisaje húmedo y lluvioso en todo momento, reflejo del otoño que empieza, no hace más que intensificar esta sensación de desesperación, misterio, y duda sobre qué debe haber ocurrido con ellas. 

Keller Dover (Hugh Jackman) es un trabajador de clase media al que las cosas no le van del todo bien últimamente y deberá enfrentarse a la peor situación que jamás hubiera podido imaginar: la desaparición de su hija Anna de seis años junto con Joy, su mejor amiga. El tiempo va pasando y mientras cree observar que la policía no hace todo lo que debiera, culpando al encargado de la investigación (el detective Loki, interpretado por Jake Gyllenhaal), decide ponerse él mismo a investigar utilizando para ello todos los medios que considera adecuados para dar con el paradero de las dos niñas a partir de la única pista de la que disponen: una destartalada caravana conducida por Alex Jones (Paul Dano), un chico deficiente que había sido detenido por la policía poco después de la desaparición. Las pesquisas de unos y otros parecen complicarse más cuando salen reflejados casos de desapariciones a manos de pederastas, algunos de los cuales viven por la zona y con los que, el propio Jones, parece estar relacionado de alguna manera. 


Este drama policíaco es sensacional desde su primera imagen. Vemos que la aparente felicidad que se transmite no va a perdurar mucho hasta llegar a un desenlace donde queda reflejado que, desde el principio de la película, nada es lo que parece. 

Realmente, es una historia impactante, con una temática difícil para muchas personas pero que no por ello hace perder el interés por ella. Al contrario, personalmente creo que se trata de un argumento que te hipnotiza desde el primer momento por su trama compleja tan bien urdida, desarrollada, y finalizada gracias a un gran trabajo del director y de sus protagonistas, los cuales realizan papeles magistrales.  Villeneuve se convierte en el agudo observador de la narración, focalizando su atención en los primeros planos que reflejan la tensión emocional que viven los personajes. Y su uso de las elipsis para ahorrarnos escenas que ya nos suponemos, resulta un elemento muy valorable y que respeta la inteligencia del público. 

De toda ella se desprende un mensaje moral a cada minuto que la vamos viendo: ¿hasta dónde llegaríamos si algo así nos sucediera a nosotros?. Siempre pensamos que estamos dispuestos a cumplir con las leyes y a ser ciudadanos cívicos pero… ¿realmente nos lo creemos?. Los protagonistas de la historia son personajes normales y corrientes, como cualquier vecino que podamos tener… o como nosotros mismos. Entonces, ¿actuaríamos igual?, ¿podemos sancionar lo que hacen o llegamos a sentirnos identificados con ellos, aun cuando lleguen al punto de torturar a un chico deficiente al que se cree culpable del secuestro?. 

   
Todas estas reflexiones morales y legales se las hace el espectador durante y después del visionado de la película. Es por ello que me ha gustado tanto, porque te hace pensar y muy duramente además. No es una historia apta para el espectador casual pero, para los que nos gusta el cine y debatir sobe él, sí lo es. Aunque pueda parecer larga o con un transcurso de los acontecimientos lentos, no lo es; necesita desarrollarse lentamente para que todas las piezas queden bien ensambladas y todo cobre sentido en el sorprendente desenlace final.    

Al lado de Jackman y Gyllenhaal, vemos también a un elenco secundario de gran fuerza interpretativa: su mujer en la película, Maria Bello ( La Momia: la Tumba del Emperador, A History of Violence, Coyote Ugly), los mejores amigos de ambos, padres de la otra niña desaparecida, el matrimonio formado por Viola Davis (Criadas y Señoras, La Duda, El Juego de Ender) y Terrence Howard (Iron Man, Hustle and Flow, Crash), Melissa Leo como la tía del chico acusado (The Fighter, Oblivion, El Vuelo), David Dastmalchian como uno de los pederastas (The Employer, Brutal, Sushi Girl), Dylan Minnette como el  hermano mayor de Anna (Let Me In, Awake, Salvando a Grace), Erin Gerasimovich como Anna (¡Menudo Fenómeno!), Kyla Drew Simmons como Joy, Zoë Soul como la hermana mayor de Joy, Len Cariou como el cura del pueblo (Se Ha Escrito un Crimen, Blue Bloods, Into the Storm) y Sandra Ellis Lafferty como la madre de uno de los niños desaparecidos 19 años atrás (Los Juegos del Hambre, Walk the Line, La Profecía).  

Todos ellos juntos forman parte de un film desgarrador y tristemente muy de actualidad.  Una historia muy bella, a la vez, puesto que aborda, con profundidad, cómo hay gente que lucha con todas sus fuerzas para evitar que sigan sucediendo raptos de niños, los más desfavorecidos de la sociedad. De momento, ya se ha alzado con el reconocimiento de ser Finalista del Premio del Público como Mejor Película en el Festival de Toronto de este año. 


Le agradezco muchísimo a Néstor que me haya dejado participar otra vez en su magnífico blog realizando el post de Prisioneros. Es una película que me ha cautivado completamente y de la que tenía muchas ganas de hablar porque me ha hecho cuestionar muy seriamente hasta qué punto hay que culpar a Jackman de los métodos que utiliza para extraer información del chico acusado. De hecho, gracias a sus métodos se empiezan a obtener frutos…  

Dejo el debate abierto para la reflexión de cada uno. 

11 comentarios:

  1. La verdad es que tiene buena pinta.

    Planteas unas preguntas muy acertadas que en la actulidad cobran mucha fuerza por algunos recientes casos.

    Cabe el hecho de preguntarse ¿El ciudadano, se siente amparado por la justicia? ¿Hasta que punto el sistema puede o DEBE garantizar que se cumpla la legalidad? ¿Dicha legalidad se debe cumplir a costa de la desigualdad, ya no social, sino de derechos de victimas y criminales?

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  2. Efectivamente Xavi, interesantes preguntas también las tuyas.
    Como dices, la Ley no siempre actúa para todo el mundo igual, es como la Ley Talión, para todo el mundo lo mismo. Y no creo que deba ser así. Es decir, nunca hay que ir a los extremos en nada en esta vida: hay que legalizar una serie de leyes que nos amparen y defiendan nuestros derechos como ciudadanos pero, al mismo tiempo, tienen que ser lo suficientemente elásticas como para adaptarse a la situación de cada persona. No es fácil, evidentemente, pero si queremos una sociedad democrática así debería ser.

    En referencia a la película, lo que preguntas es del todo acertadísimo: el padre de una de las niñas ¿actúa así por qué? Porque es violento por naturaleza o porque la sociedad y sus leyes lo obligan a tomar este camino al no involucrarse del todo en la búsqueda de las niñas y más sabiendo que hay pederastas por la misma zona? El mismo sistema, como dices, DEBERÍA amparar siempre el cumplimiento de las leyes que lo convierten en un estado de derecho democrático pero, como se suele ver últimamente demasiado (y más en este país), no es lo que está pasando... entonces, ¿hasta dónde nos debemos ver empujados los ciudadanos, hasta delinquir?

    Y mi respuesta a tu última pregunta es que, según mi opinión, jamás hay que hacer cumplir una ley a base de la desigualdad porque, entonces, no nos encontramos ante una ley, nos encontramos ante un sistema totalitario que utiliza las leyes como mejor le convenga a sus fines e intereses.

    La verdad es que estaría horas hablando de todos estos temas porque el debate sería interesantísimo. Y no es cuestión de colapsarle el blog a Néstor... jejeje...

    Si tienes un momento ve a verla Xavi porque todo lo que planteas lo vas a ver más que reflejado en la película.

    ¡Saludos!

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  3. Buena entrada. Tenía muchas ganas de ver esta película por el reparto y la temática que aborda, pero se escapó de las salas de cines, espero poder verla pronto.

    De temática similar, no me canso de recomendar Adiós pequeña, adiós, en la que también genera un debate interesante la decisión final del protagonista.

    ¡Saludos!

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  4. Sí Mike, "Adiós, pequeña, adiós" es una película que a mí, personalmente, me encantó en su momento porque dejaba bien claro que a veces no siempre la decisión "correcta" es la más acertada... con eso ya digo qué opino de cómo debería haber acabado.

    ¡Saludos!

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  5. Por lo que recuerdo de "GONE BABY, GONE", se ve una clarísima influencia de los medios de comunicación en el caso que es casi una paródia/denuncia de lo que está ocurriendo exáctamente hoy en día con los programas de televisión.

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  6. Para mí, el personaje de Jackman tiene una naturaleza violenta. No está demostrado que Paul Dano sea el culpable de que sea el responsable de la desaparición de las niñas, pero él de alguna manera quiere que lo sea para tener un chivo expiatorio con el volcar su frustración e ira y poder justificar éstas.

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  7. Sí Juan, buena lectura del personaje de Jackman.

    Hay veces en que te preguntas mientras la ves que si él es así de violento o lo que sucede hace que se vuelva de esta manera... es un tema muy controvertido, realmente, pero también hay que ver hasta dónde puede hacer enloquecer a uno que desaparezca un ser querido y más si es un niño, totalmente indefenso.

    Creo que, la lectura más interesante de la película es: ojo, no os creáis todos tan moralistas que a cualquiera le puede suceder... y me lo aplico a mí la primera. No sé cómo reaccionaría en un caso así, de verdad.

    Por otro lado, en más de un momento a lo largo de la película, hay mensajes de fondo que te hacen observar que se está pasando de la frontera de lo moral y mucho. De hecho, no justifico para nada la paliza que le da al muchacho y encuentro que está más que merecido que vaya a la cárcel pero no deja de ser una situación, para el personaje, injusta al mismo tiempo porque nada de esto hubiera sucedido si no se hubiera provocado la situación con un rapto.

    Aquí el delito grave, y no nos olvidemos, es el rapto y las violaciones de niños desde hace años aunque, por supuesto, no nos podemos tomar la justicia por nuestra mano. No digo que, en ocasiones, estuviera bien llevada a término pero la mayoría de las veces... sería terrible, estoy seguro de ello.

    ¡Saludos!

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  8. Quería decir estoy "segura" de ello jejeje...

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  9. Sí Xavi, totalmente de acuerdo contigo.

    Lo que nos encontramos en la pantalla de nuestros televisores hoy en día es un claro reflejo de nuestra sociedad, cómo nos estamos volviendo en general en seres que nos orientamos hacia la decrepitud, lo fácil y el meterse con los demás sin preocuparnos de salvar y defender los valores humanos.

    El final es increíble porque te hace ver, y el hermano de Affleck lo refleja con su expresión en el último plano de la película, que qué equivocado ha estado cuando ha hecho volver a la niña con su madre ya que seguirá siendo ignorada igual y acabará... como ya nos imaginamos que acabará en esos barrios cuando con el matrimonio formado por Freeman la vida le hubiera ido mucho mejor.

    Mi opinión pues, a este respecto es clara: yo NO le hubiera devuelto la niña a su madre ya que se demuestra que la vida que lleva esta última afectará hasta las últimas consecuencias a la niña.

    ¿Seguir los pasos de los asistentes sociales y no quedársela Freeman pasando por alto las leyes? Pues... no siempre los asistentes legales hacen lo correcto, como se refleja también en la cinta. Con eso ya lo digo todo. Yo pensaría única y exclusivamente en la niña y no en los protocolos a seguir, sin ninguna duda.

    ¡Saludos!

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