27 de mayo de 2013

Coches de cine: Aston Martin DB5


Tras el éxito de Dr. No (1962)From Russia with Love (1963), Albert R. Broccoli dispuso la maquinaria para empezar a rodar Goldfinger, una de las novelas más exitosas en la carrera literaria de Ian Fleming.
 
Broccoli buscaba aún más impacto y encontró en la adaptación de Goldfinger la mejor opción para seguir ampliando la magnitud y repercusión de la franquicia. Dentro de este aumento en la escala de la producción, era fundamental encontrar un coche que pudiera ser equipado con dispositivos muy especiales. El Bentley Sport Tourer que aparecía en Desde Rusia... no podía ser modificado para incorporar lo que se necesitaba. Era imprescindible recurrir al mejor modelo del momento para crear el espectáculo deseado.
 
Ian Fleming, en la novela publicada en 1959, colocaba a Bond conduciendo un Aston Martin DB3. Pero en la pre-producción se decidió utilizar el último modelo que la casa británica acababa de lanzar: el DB5.
 
El diseñador de producción de la película, Ken Adam, y el considerado como "The real Q", John Stears, trabajaron intensamente con los ingenieros de Aston Martin para desarrollar un modelo especial del DB5 con motor doble árbol de seis cilindros. El color escogido fue el gris plateado. Los responsables acababan de crear una leyenda de la que aún no eran conscientes. 
 

John Stears, en su labor de supervisor de efectos especiales, preparó varios trucos para el automóvil que aún siguen maravillando a los fans de la saga Bond. La matrícula original, BMT 216A, podía cambiar para facilitar la escapada de 007 y disponía de toda clase de gadgets para hacer frente a sus agresores. Tras las luces de posición delanteras, aparecían dos ametralladoras Browning. Se habilitó también un blindaje trasero extensible al igual que sierras en la ruedas para hacer poco placentero el viaje de su perseguidor. Uno de los elementos más recordados es, sin lugar a dudas, el asiento eyectable cuyo peso en el recuerdo se deja notar hasta en la última entrega de la franquicia: Skyfall.
 
Bond también contaba con otros dispositivos para crear toda clase de infortunios a los villanos (cortinas de humo, derramar aceite en la carretera, disparo de clavos de tres puntas...) además de una pantalla de radar para realizar rastreos. En una época, en la que un coche de estas características era desconocido, el arsenal de trucos y efectos que los responsables de la película pusieron en pantalla, transformó al DB5 gris en una celebridad.

De todos los dispositivos que vemos en la película sólo el asiento eyectable era real, aunque únicamente se instaló para rodar la escena en que Bond lo activaba. El sistema tenía un gran tamaño y no era adaptable a la acción continuada del film. Mediante trucos de cámara fueron capaces de rodar la expulsión de un muñeco que, desde lejos, simuló ser uno de los lacayos de Auric Goldfinger.
 

En el siguiente film de la saga, Operación Trueno (Thunderball, 1965), el DB5 volvió a aparecer en la escena pre-créditos cuando Bond es perseguido en Francia. Los gadgets habituales volvieron a serle útiles a 007.
 
Muchos coches han mejorado y ampliado las prestaciones en películas posteriores pero el Aston Martin de Goldfinger sigue siendo el más emblemático aunque nunca haya sido el más rápido ni tampoco el más cómodo. Pero sí que logró ser el primero en dejar huella en los espectadores y su leyenda se ha ido manteniendo, con el paso de las décadas, de forma que su imagen se asocia, más que ningún otro, con la figura de James Bond.
 
A todo ello ha contribuido la utilización reciente del automóvil en pequeñas escenas que le han seguido relacionando con 007. Así fue como le veíamos, con matrícula diferente, en Goldeneye (1995) cuando Bond mantenía una curiosa carrera contra Xenia Onatopp (aderezada por la ridícula música de Eric Serra) en las carreteras cercanas a Mónaco. Convertido en lo que sería su coche personal, también aparecía brevemente en El Mañana Nunca Muere (Tomorrow Never Dies, 1997) cuando Bond es requerido por M en la sede del Ministerio de Defensa.

En la excelente Casino Royale (2006), los guionistas colocaron al DB5 como propiedad del sicario Alex DimitriosJames conseguía sacarle de sus casillas, a lo largo de una partida de póker, hasta provocar que se jugara el coche en la última apuesta. Bond se hacía, por tanto, con las llaves de un modelo con el volante a la izquierda.

Y finalmente, en Skyfall, aparece de nuevo una réplica del original de Goldfinger, con la matrícula BMT 216A, y que vuelve a disponer de dispositivos útiles, incluso el botón eyectable (el cual suscita un jocoso comentario por parte de M). La película nos lo muestra como si fuera un modelo retirado del servicio que 007 se ha quedado en propiedad por "razones sentimentales". Tras su desaparición en la misión inicial en Turquía, todas sus posesiones se habrían guardado en un trastero incluyendo el apreciado automóvil que, por cosas del destino, volverá a tener un papel importante en el enfrentamiento final con los hombres de Silva, alrededor del Skyfall Lodge.
 

A lo largo de la saga, el agente británico ha conducido también otros modelos más modernos de la casa Aston Martin (el V8 Vantage, el Vanquish, el nuevo DBS) pero el DB5 siempre será el auto más asociado a 007 en la memoria colectiva. Al igual que Frank Abagnale Jr. en Atrápame si Puedes (Catch Me if You Can, 2002), todos los fans de Bond desearíamos tener un DB5 en el garaje y estoy seguro que mi amigo Xavi sería el primero en apuntarse a esa lista de espera imposible.


 
Para rodar Goldfinger, se utilizaron dos DB5. Durante años fueron exhibidos en convenciones y eventos diversos. El coche principal cambió de propietario a lo largo de los años hasta que fue adquirido por el coleccionista Anthony Pugliese en 1986. Durante una década, Pugliese siguió mostrándolo en varias exposiciones hasta que, en 1997, fue robado misteriosamente. Alguien entró en un hangar del aeródromo de Boca Ratón (Florida) y sustrajo el automóvil. Nunca ha vuelto a reaparecer.
 
En cambio, el Aston Martin utilizado en Thunderball está en venta actualmente al módico precio de 4,7 millones de dólares. Incluye además gadgets especiales. ¿Alguien da más?

11 comentarios:

  1. ¡Me encanta que hayas sacado este tema Néstor...coches de cine! Son uno de mis objetos fetiche por excelencia...por llamarlos de algún modo!!

    Hay coches y automóviles; para mí, los primeros son especiales, con unas curvas preciosas y unos cromados excepcionales...dignos de museo.

    Creo que el Aston Martin DB5 es fantástico, una maravilla de la industria automovilística. Desde "Goldfinger" hasta el último DBS de "Quantum of solace", todos los coches factoría Bond han sido maravillosos. He encontrado tu idea de que protagonice un artículo del blog genial porque, realmente, son los grandes coprotagonistas a veces de según qué películas.

    Me gustaría añadir el JAGUAR MKVIII de 1957 que tanto le apasionaba a Hitchcock, el TORINO de Ford de Clint Eastwood, el CHECKER (típico "cab" de Nueva York) que conducía de Niro en "Taxi Driver", o el TUCKER SEDAN de 1948 del que solo se fabricaron 51 unidades (y cuya historia rodó Francis Ford Coppola) o el FORD MUSTANG MACH 1 de 1973 "Eleanor" de la película "Gone in 60 seconds"... realmente hay unos cuantos de ellos que son dignos de recibir casi el tratamiento de "estrellas".

    ¡Felicidades por el artículo, genial como siempre! He disfrutado muchísimo con él porque has ido a tocar uno de mis hobbies preferidos: los coches con personalidad propia.

    ¡Saludos!

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  2. Eva, te dejas el "Oldsmobile Delta 88" del padre de SAM RAIMI.

    Otro de los fetiches del director junto con BRUCE CAMPBELL....

    Por no hablar del Batmóbil. El "Black Beauty" de The Green Hornet, El Ford Mustang de Bullit, el Dodge Charger también de la misma película, el Dodge Charger "GENERAL LEE".

    Incluso si nos ponemos ya, podemos mencionar el Pontiac Transam Knight Industrias 2000 o K.I.T.T. o la GMC Vandura Negra de M.A. Barracus.


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  3. Muchas gracias por vuestros comentarios y por el apoyo constante!

    Habéis citado muchos modelos diferentes de coches de cine. ¿Cual os gustaría para el próximo artículo?

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  4. Ah, y me dejo el INTERCEPTOR TURBO (Pursuit Special) de "Mad" Max Rockatansky, un Ford Falcon XB GT de 1973 modificado.

    El Dodge Charger negro de BLADE.

    El Chevy Nova SS 396 de 1971 de "Stuntman" Mike.

    El Dodge Challenger R/T de 1970 de Vanishing Point.

    El Ford Mustang A80 del 2006 de Death Race (Jason Statham).

    Y muchos más que me quedan.

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  5. ¡Jajajajaja! Buena pregunta Néstor y complicada a la vez... ¡porque me gustan todos!

    Pero, por decantarme por alguno de ellos, lo haría por el JAGUAR MKVIII que le gustaba a Hitchcock o el Torino de Eastwood.

    Y de los que menciona Xavi... pues el INTERCEPTOR TURBO, de Mad Max.

    Las señoras primero... jajajajaja!!!!!

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  6. Hola Xavi, buena lista la que has hecho (reconozco que algunos los he tenido que mirar porque no sabía o no me acordaba cuáles eran)... solo discrepo con uno: el "Batmovil"...ya sé que forma parte del súper-héroe pero ese coche es de pega, no es un coche real! Vale que algunos son adaptados pero sobre automóviles ya existentes pero el "Batmovil"... jejeje, es que lo veo tan de cómic!!

    Pero gracias por querer contribuir a mi listado :D



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  7. Me hizo gracia cuando en Skyfall, Bond amenaza a M con eyectarla. "¿Va a seguir quejándose?" Jajaja!

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  8. Y también, al ver el coche en el garaje, dice algo así como "supongo que pasaremos desapercibidos".

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  9. Estos autos son muy hermosos a pesar de ser antiguos!

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  10. ¡NO SON ANTIGUOS, IRAIDA! ¡SON CLÁSICOS!

    Ya me perdonarás, EVA si discrepo (y si no me perdonas me da lo mismo, tampoco me romperás el corazón, de eso ya se han encargado OTRAS), pero, el Batmóvil es un símbolo al igual que el logotipo del murciélago.

    El Batmóvil es un coche icónico, ya sea un sedán negro, pasando por un Cadillac negro del 59 a un Lincoln Futura modificado, a un Crysler Vyper modificado hasta la versión más reciente siendo el temible "Tumbler".

    El Batmóvil, al igual que otros, es un vehículo de su tiempo, que evoluciona constantemente con el tiempo y que es más que un medio de transporte, es más que eso, es un símbolo al igual que el ASTON MARTIN DB5 o el KNIGTH INDUSTRIES 2000

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