5 de julio de 2018

El refugio brasileño de Bruce Banner en The Incredible Hulk


Cinco años después de la prueba con rayos gamma que alteró para siempre su naturaleza, Bruce Banner (Edward Norton) ha hallado refugio en la Favela Rocinha, de Rio de Janeiro. Allí, vive modestamente tratando de no levantar sospechas mientras continúa trabajando en una cura para su particular "maldición". El ejército estadounidense, a través del General Thaddeus "Thunderbolt" Ross (William Hurt), continúa la búsqueda pero en Rocinha su ocultación es completa.

Lejos queda su prestigiosa labor como físico nuclear y bioquímico en la Culver University. La primera aparición de Hulk y la voluntad de Ross de apoderarse de todo el proyecto para usos armamentísticos, provocó su huida. Pero en la soledad de la casucha en la que vive, sigue recordando a la que era su novia, la bióloga celular Betty Ross (Liv Tyler), fuerte y determinante en sus convicciones, pero con un código moral mucho más elevado que el de su progenitor.

Desgraciadamente, un pequeño accidente en la planta embotelladora de refrescos donde trabaja, expone de nuevo a Banner ante sus perseguidores. Un comando liderado por el Marine Británico Emil Blonsky (Tim Roth) irrumpirá en su vida, precipitando una nueva fuga en la que su alterego se mostrará definitivamente a ojos del mundo.

Durante el verano de 2008, el equipo de rodaje de The Incredible Hulk (segunda película del MCU) rodó secuencias de exteriores en la Favela Rocinha. El director Louis Leterrier diseñó un plano aéreo en el que prácticamente podemos ver la totalidad de la favela más grande de Brasil. Después, vemos también algunas calles y especialmente techos de esta aglomeración urbana desestructurada. En estos escenarios se desarrolla una intensa persecución que está entre lo mejor del film. En este punto, debemos dejar constancia que no todas las calles que vemos durante el periplo brasileño de Banner pertenecen a Rocinha. Por motivos de seguridad, algunas tomas se realizaron en zonas más estables como, por ejemplo, Tabares Vastos.


Como geógrafo, he estudiado el fenómeno de las favelas brasileñas y conozco su dispersión por el territorio así como las implicaciones sociales que genera. Brasil es un país que trata de reivindicarse como una economía emergente pero, sin embargo, es incapaz de regenerar sus tramas urbanas y establecer una paz social y una seguridad pública que, en áreas como estas, brilla por su ausencia. Hasta ahora, han creído que mantener un programa espacial es más importante que invertir en sus ciudades y barrios. Al mismo tiempo, llevan décadas deforestando sin control para incrementar las superficies de cultivo, manteniendo la especulación sobre el terreno. Estas prioridades políticas tan malsanas han sido amparadas y perpetuadas por gobiernos de todos los colores políticos, incluido el Partido de los Trabajadores de Luis Inácio Lula Da Silva.

En conclusión, me gustaría cerrar el artículo con la definición técnica del concepto de favela que propugnan los urbanistas:
"Las favelas son lo que llamamos ciudad informal ya que se trata de crecimientos informales que no son el resultado de ningún proyecto urbanístico sino que se basan en la autoconstrucción y el autoabastecimiento de los servicios básicos."
En estas dudosas condiciones, se acumulan casi 70.000 habitantes en Rocinha. Se calcula que, en todo Brasil, más de 11 millones de personas malviven en favelas.  

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