1 de marzo de 2011

En un año con grandes títulos en competición, "El Discurso del Rey" triunfa en los Oscar


Celebrada la edición número 83 de los Oscar en el Kodak Theatre de Hollywood, es el momento de hacer algunas valoraciones entorno al reparto de premios de este año.

La brillante El Discurso del Rey se ha alzado, como era previsible, con el galardón a la mejor película. Se incorpora, pues, a una galería de títulos inmortales de la historia del cine que, en los últimos años, estaba recibiendo a películas poco merecedoras de este alto honor. Este año se ha premiado a un film que tiene todos los elementos para perdurar en el tiempo por la brillantez que han demostrado todos los implicados en el mismo.

En general, los Oscar han seguido la dinámica de votación de los premios precedentes (Golden Globes, SAG, BAFTA...) y no ha habido sorpresas en las categorías principales. Natalie Portman se ha hecho, con todo merecimiento, con el premio a mejor actriz (su interpretación es extraordinaria) y Colin Firth se ha impuesto a James Franco que, aunque gozaba de mis preferencias por considerar su papel de mayor dificultad, dispone de mucho tiempo por delante para conseguir multitud de reconocimientos. Christian Bale y Melissa Leo eran dos apuestas seguras en la categoría de secundarios por sus papeles en The Fighter y el genial Aaron Sorkin es un justo ganador del Oscar al mejor guión adaptado por La Red Social. Ahora bien, que Tom Hooper, con una dirección solvente pero plana, se haya adjudicado el Oscar a la mejor dirección...

Considero un error de bulto que Chris Nolan no estuviera ni nominado por su excelsa dirección en Origen. Cuando uno ve su película, te das cuenta que la puesta en escena arriesgada, la coordinación de los elementos, la escala del film, y el ritmo que obtiene, son elementos que, según mi criterio, le otorgaban el mérito suficiente para ser considerado el mejor realizador del año. Además, también había otras opciones como David Fincher e, incluso, Darren Aronofsky que técnicamente se sale en el Cisne Negro (aunque el tema del argumento sea otro tema...).

Ignorar a Nolan en esta categoría emplazaba a la Academia para, al menos, reconocer el inmenso valor del guión original de Inception que, en mi opinión, es con diferencia el mejor libreto original del año. Pues tampoco lo consiguió. De nuevo, los votantes se decantaron mayoritariamente por David Seidler y su script para El Discurso del Rey. Un guión obviamente bueno y bien estructurado pero que palidece ante la novedad y la ruptura de conceptos que supone la propuesta de Origen.

Tras todo esto, cabe preguntarse... ¿qué necesita Christopher Nolan para alzarse con un Oscar?

Lleva años obsequiándonos con grandes películas, una tras otra, y aún no han conseguido el máximo premio acumulando un total de tres nominaciones. Es evidente que lo logrará pronto pero es curioso que otros lo obtienen, sin apenas referencias previas, y a la primera mientras que otros necesitan acreditar una carrera más que brillante para ganarlo. Algo muy parecido a lo que le ocurrió a Steven Spielberg, que no lo obtuvo hasta 1994 por La Lista de Schindler (en su quinta nominación).

Origen me sigue pareciendo el mejor film de 2010. Ya expuse los motivos en una extensa crítica en que volqué toda mi admiración por el proyecto y por el trabajo de Nolan. El esfuerzo no es baldío porque ha obtenido cuatro estatuillas técnicas, que hay que valorar muchísimo y reivindicar. Particular ilusión me ha hecho el Oscar a la mejor dirección de fotografía para Wally Pfister, un maestro de la luz cuyo nivel de perfección está al alcance de muy pocos. Tras tres nominaciones por sus fenomenales trabajos en Batman Begins, El Truco Final, y El Caballero Oscuro, el "cinematographer" de Nolan ha obtenido el reconocimiento que hacía tiempo que merecía por su fenomenal lección de iluminación y encuadre de imagen en Inception.

También me parece injusto que la maravillosa banda sonora de Daft Punk, para Tron Legacy, no estuviera nominada.

Pero hay que quedarse con lo bueno y reconocer que, en esta edición, se ha encumbrado a una película que tiene todos los elementos para formar parte del Olimpo cinéfilo.

Ha sido un año con muchos títulos de gran calidad: El Discurso del Rey, La Red Social, Origen, The Fighter, Valor de Ley, 127 Horas, The Town, e incluso Cisne Negro. Eso no ocurre siempre, aunque tengo la impresión de que la cosecha de 2011 va a recorrer una senda parecida en cuanto a los valores de calidad y trascendencia. Seguiremos allí con una ceremonia que, digan lo que digan, es la gran cita mundial cinematográfica y lo será siempre. Un cordial saludo a todos los lectores del blog.