23 de diciembre de 2010

Una película para la Navidad


Los lectores de este blog ya saben que no siento un particular interés por las películas románticas. Existen, sin embargo, unos pocos títulos que considero relevantes dentro de este género y, uno de ellos, es Enamorarse (1984). Se trata de un film sencillo, con un guión muy básico, pero que consigue llegar al público gracias al fenomenal trabajo de dos astros de la interpretación: Meryl Streep y Robert DeNiro.

El carisma y buen hacer de ambos es el que permite que el film trascienda y no caiga en determinadas florituras y cursilerías. Es una película para un público adulto y plantea una situación que desesperaría a los teóricos de lo políticamente correcto.

Es un film que se inicia en la Navidad y desarrolla un argumento, durante un año natural, para concluir nuevamente en las entrañables fechas que nos ocupan en estos momentos. Así pues, un motivo más para recomendar su visionado a todos aquellos que no la conozcan.

Harvey Keitel y Dianne Wiest acompañan a De Niro y Streep en una cinta que significó el reencuentro de estos últimos tras coincidir en El Cazador (1978). La química que existe entre ambos se nota en cada momento en que coinciden ante la cámara. La buena relación personal que siempre ha existido entre ellos, se traslada al particular vínculo que se establece entre dos usuarios habituales de un tren de cercanías de Long Island que cada día les lleva a la ciudad de Nueva York.

Aunque quizás muchos consideren injustificable y reprobable la actitud de los protagonistas, no cabe duda de que resulta interesante ver como dos personas maduras pueden dejarse llevar por la más absoluta irracionalidad.

De alguna manera, el director Ulu Grosbard sabía que debía contar con intérpretes de peso para que la película resaltara. Dejó que fueran ellos, con su talento, los que llevaran adelante el film con gestos, señas, miradas... y no tanto con palabras. Este mismo esquema es el que aplicó Sydney Pollack en Caprichos del Destino (Random Hearts, 1999). En esta ocasión depositó el ritmo de la película en el trabajo de Harrison Ford y Kristin Scott Thomas. Sobre un planteamiento inicial, fueron ellos mismos los que indicaron el camino a seguir en el resto del film. Curiosamente, ambas películas tienen una banda sonora compuesta por Dave Grusin.

Concluyo el artículo deseándoos una feliz Navidad y agradeciendo vuestro continuado apoyo.

También quiero expresar un agradecimiento especial a Xavi, Octopus, Alfonsus, Satrian, Mike Lee, Lluís Álvarez, Noega's Blue, Pabela, SithWolf, Jim Nava, Xavier Vidal, bvalvarez, Antxon, Antara Adachi, la Guionista Reflexiva, Emilio Luna, Nestor Bentancor, y David Fernandez. Os deseo lo mejor. Feliz Navidad (o feliz Saturnalia, como dirían los de Big Bang Theory...).

Saludos !!!