23 de febrero de 2014

El Lobo de Wall Street: la teatralidad del exceso


A principios de los 90, un joven y talentoso broker llamado Jordan Belfort fundó una agencia de valores que consiguió, en muy pocos años, colocarse en los primeros puestos de transacción de acciones en la bolsa de Nueva York (llegó a mover un billón de dólares anual). Belfort desvió grandes cantidades de dinero en operaciones ilícitas que pronto captaron la atención de las autoridades federales. En 1998, el FBI le procesó por cargos de fraude y blanqueo de dinero. Se calcula que la cifra global desfalcada a los inversores se elevó a 200 millones de dólares. 

Las excentricidades de Belfort en su época dorada parecían no tener fin, al igual que las poderosas adicciones a todo tipo de drogas. Cuando fue condenado, solo pudo resarcir al Gobierno la mitad de la cantidad desfalcada. Trató de cooperar con el FBI filtrando información y eso le permitió cumplir una única condena de 22 meses. 

Tal como suele suceder en multitud de ocasiones, Jordan Belfort salió de prisión aparentemente reformado y ansiando dar testimonio de sus fechorías en una serie de libros superventas. Sus dos obras autobiográficas (The Wolf of Wall Street y Catching the Wolf of Wall Street) han sido la base sobre la cual Terence Winter, galardonado escritor y showrunner en grandes series como Los Soprano y Boardwalk Empire, ha hilvanado un guión largo y tempestuoso que Martin Scorsese se ha encargado de trasladar a la gran pantalla.

The Wolf of Wall Street significa la quinta colaboración Scorsese-Di Caprio tras Gangs of New York, El Aviador, Infiltrados, y Shutter Island. Entre ambos existe una conexión especial que se engrandece cada vez más. Esta asociación con uno de los grandes de la historia provoca que las interpretaciones del actor sigan creciendo en calidad.


El nuevo film demuestra que Scorsese sigue en plena forma. Su entusiasmo y brillantez en la técnica de rodaje son claramente patentes en una película en la que el realizador neoyorkino demuestra su dominio en toda clase de planos. Hay travellings, movimientos de cámara circulares, planos en grúa, escenas en formato televisivo, e incluso se utilizan efectos digitales para la recreación de un par de secuencias. Scorsese lo controla todo y configura una película técnicamente brillante en cuanto a la planificación de filmación.

Leonardo Di Caprio, co-productor de la cinta junto a Scorsese, está absolutamente brillante en el papel del desarbolado Jordan Belfort. Dispone de momentos brillantísimos en los que destaca tanto en la expresión gestual como corporal. Pero más allá de esto, que no es poco, considero que este film es un brutal despropósito.

Esta antología del exceso, del más absoluto desfase en cuanto a la expresión de la drogadicción y el sexo, acabó provocando un rotundo sopor en quien esto escribe. Más allá de un mensaje inicial de denuncia de la especulación financiera y bursátil como base del enriquecimiento de varias agencias de valores, no hay nada más en la película que sea verdaderamente interesante. A partir del fin de la colaboración entre Belfort y su mentor, Mark Hanna (excelente Matthew McConaughey), asistimos a un constante espectáculo de fiestas, abusos de sustancias a nivel estratosférico, y otras depravaciones que convertirían a Christian Grey en un modesto aprendiz. El contenido de este film falla por completo según mi opinión. No se puede mantener la tensión narrativa de una película, de tres horas de duración, sobre una base tan endeble.

Todo este festín de orgías y adicciones se mantendría si estuviera más encajado en el argumento desde el punto de vista de la justificación del mismo. Si las sucesivas escenas condujeran a un desarrollo efectivo de la trama, aportando mayores contrastes a los personajes, podría funcionar. Pero la impresión es exactamente la contraria. La insistencia en retratar un estilo de vida desaforado para divertir a la audiencia es más que evidente, pero no hace crecer a la película sino que la minimiza. En el guión de "The Wolf..." no reconozco el talento indiscutible mostrado hasta ahora por Terence Winter. Y me parece increíble que haya escrito un libreto cuyas dos terceras partes se asemejan a capítulos de una serie sensacionalista con cero profundidad y cero análisis de personajes.


En las películas anteriores de Scorsese, que trataban sobre mundos al margen de la ley, la trama y las actividades de los personajes caminaban juntas para crear una sinfonía de acordes perfectos. En este caso, lo que tenemos es una introducción que moviliza y atrae para, en media hora, romper el esquema e iniciar una sucesión de escenas bizarras que podrían ser completamente obviadas hasta llegar a la resolución final. Solo salvo, de la parte central de la película, la secuencia en la que Di Caprio y el agente del FBI, interpretado por Kyle Chandler, hablan en el mega-yate Naomi. El resto me aparece absolutamente eludible y grotesco. Es un espectáculo sin sentido, un fuego vacuo.

La conclusión del film, aunque recupera el temple, transcurre por terrenos nada originales. Tampoco supone una gran aportación en una cinta que debía romper esquemas como en su día consiguió Scorsese con la magistral Uno de los Nuestros (GoodFellas, 1990).

Después de haber rodado Hugo, un film blanco y apto para todos los públicos, da la sensación que Scorsese ha intentado volver al relato contundente aunque se ha quedado en el exhibicionismo puro. A la previsibilidad del argumento, cuyo arco narrativo ya conocemos sobradamente, se le añade una apuesta por la expresión de una sordidez escatológica que, en ocasiones, recuerda al cine de John Waters.

Yo no soy retrógado ni mojigato en el tema moral. Los que me conocen y me leen lo saben perfectamente. No me escandalizo fácilmente y tengo mucho margen de aceptación. Pero lo que no concibo es que se haya creado una película de gran formato para llenarla de intrascendencia en la mayor parte del metraje. Si no hay justificación argumental a mi no me sirven determinadas escenas. Y ver como Di Caprio liga, folla, se droga, y pierde el control de sus extremidades, no me divierte ni emociona cuando una y otra vez no hay trama potente que lo una todo y que realmente te movilice ante lo que estás viendo.

Esta película crea un festín de la nada y su desarrollo transcurre por los cauces de la exageración sin sentido. Romper la cuarta pared y que el protagonista se dirija al público en varias ocasiones es lo único que la asemeja a Uno de los Nuestros, película con la que se la ha pretendido comparar. Pero GoodFellas es una obra maestra y está a años luz de esta propuesta en todos los aspectos.

20 comentarios:

  1. Como en otros films de Scorsese que tú aprecias, también en The Wolf of Wall Street rechazo la teatralidad del exceso y, con ligeros matices, suscribo tu valoración. La historia arranca bien aun cuando nuevamente me disgusta la cargante narración en primera persona. Disfrutaba. DiCaprio aprobado, McConaughey demasiado breve. Excelente la escena en que Dicaprio toma el teléfono e impresiona a sus compañeros en la cutrecompañía de acciones baratas; muy buena la escena del yate y los agentes del FBI, me reí con ganas cuando les tira dinero al marcharse. Del resto, poco que resaltar salvo alguna risa de vez en cuando. Es repetitiva. El histrionismo permanente satura y las orgías sucesivas también. Margot Robbie no me gusta. Jonah Hill tampoco. Kyle Chandler sí me agrada, pero sale muy poco. Miraba la hora. Se me hacía larguísima. Ha reforzado mi creencia de que Scorsese no es un director para mí. En conclusión, una película para ver una vez: 6/10

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  2. Gracias por tu aportación Octopus!!!
    Ciertamente, cuando configuras una película en base a la superficialidad y dejas de lado el contenido pueden ocurrir coses como esta. Coincidimos también en la valoración de las intervenciones de McConaughey y Chandler, aunque demasiado breves. Margot Robbie parece de plástico, y en cuanto a Jonah Hill... digamos que se merecería ser aporreado contra una puerta al estilo de Michael Bowen en Kill Bill: http://youtu.be/2sJx9qbjetg

    Saludos!!!

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    1. Yo creo que no es que se configure como superficial, es que SCORSESE deliveradamente nos quiere mostrar lo que es hacer dinero fácil y sus consecuencias. Creo que es superficial de forma intencionada para mostrar los excesos. De ahí que se nos muestre como algo descarado. La forma de ganar dinero y malgastarlo de forma absurda. La codicia sin límite. La vanalidad, la superficialidad. Todo lo que ha creado la crísis que estamos pasando.

      "depravaciones que convertirían a Christian Grey en un modesto aprendiz" - Buena frase. La verdad, es que en todos los aspectos este "rico niño malo" no es más que un aprendiz. Hay personajes fictícios y personajes reales e históricos que harían palidecer a esa creación para soliviantar a las féminas.

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    2. No seamos demasiado severos con Jordan Belfort. Sus clientes, los ahorradores, también quieren hacer dinero fácil, como los de las preferentes.

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    3. Yo no digo de ser severo, digo que viene a ser un criminal como los narcotraficantes o mafiosos que dan el gran palo y como han salido de la pobreza se dan la vida padre y se avandonan al lujo y los excesos.

      Para ser severos, ya está la AEAT.

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    4. Hola Octopus,
      el hecho de que una actriz "salga gorda" ¿qué significa? Qué se pretende decir con esta frase, ¿que una mujer no puede tener unos kilos de más y ser actriz al mismo tiempo? Creo que es un comentario bastante fuera de lugar porque, paralelamente a que una persona nos caiga bien o no, no está relacionado con su aspecto físico sino con lo que nos hace que no nos gusta. Y resaltar un aspecto físico para demostrar desagrado sobre su papel interpretativo es, para mí, un insulto. Una cosa es que me digas que su personaje te parece desafortunado porque no lo han caracterizado como crees que deberían haberlo hecho y otra muy diferente es que se llame gorda a la actriz por su nombre, no por su papel. Solo faltaría que las mujeres u hombres que no tienen las medidas que los cánones actuales marcan como los "ideales" no pudieran ejercer libremente su profesión, sea cual sea ésta.

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    5. Valoro negativamente la condición física de Margot Robbie y pretendo exponer como magnificado el brote de culto al sex-appeal de su persona. Por supuesto que una mujer puede estar no ya gorda sino supergorda, como Kathy Bates, y ser una excelente actriz.

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    6. Exactamente Octopus, a eso me refería yo también.

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  3. La verdad, es que la película del lobo de wall street, no es mucho menos la mejor de Scorsese (en mi opinión Infiltrados es la mejor que ha hecho). El lobo de wall Street, es sobretodo la actuación de Di Caprio y poco más, hay actuaciones que estan bien, pero considero que esta película podría haber llegado más lejos reduciendo la duración de la película y aportando más sensación de dramatismo. Me sorprendió más "La gran estafa americana" que esta película.

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    1. Hombre, Ignacio, te podría decir ahora mismo 3 de las mejores películas de Scorsese y por las cuales no ha reibido ningún premio. TAXI DRIVER, CASINO, GODFELLAS.

      ¿Por qué Martin Scorsese no recibe un OSCAR por cada una de ellas? Pues debe ser por la misma razón por la que el "il Maestro" Ennio Morricone no recibe uno por cada una de sus composiciones y si uno honorífico a toda su carrera que es poco más que un insulto.

      A Scorsese, se "lo dieron" (no lo ganó, merecía ganarlo por las anteriormente citadas) con una obra menor, que resulta que fue una película adaptada de otra oriental. "El color del dinero", buena referencia OCTOPUS.

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  4. Creo que Scorsese, tiene la rara capacidad de seducir o hacer seductor el lado oscuro de la razón humana.

    Me temo que no he visto esta de THE WOLF OF WALLSTREET, pero por los anuncios y la prensa, ya sabemos de sobras lo que nos muestra.

    Ha retratado de forma seductora y apabullante de los excesos de gente que comete delitos, ya sean de sangre o de guante blanco.

    Quieras que no, ya lo empezó a mostrar en su magnífica sordidez en TAXI DRIVER.

    Esto no es más que un fresco (por lo que intuyo) de lo que es la america de los 90, con sus yuppies, brokers y su capitalismo salvaje. Queda demás el hecho de que haya excesos por doquier.

    La antesala de lo que es la actual crísis económica que tanto sufrimiento ha causado a muchos y tantos beneficios ha dado a tan pocos.

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    1. ¡Conmigo, seducción cero! ¡Seducción es Gordon Gekko!

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    2. No lo digo por tí, OCTOPUS, lo digo por los miles de incautos que se dejan deslumbrar por el dinero fácil.

      Gekko era la ambición desmesurada, para él no había límite, de hecho no creo ni que el cielo fuera el límite. Mientras que este Belfort no deja de aparentar se un nuevo rico que da el gran pelotazo y sigue, esperando que no lo pillen.

      Pero, Gekko tenía más clase, todo hay que decirlo.

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    3. ¡Gekko era un superclase, como Sir Larry Wildman!

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  5. Excelente la foto de James Dean como Jett Rink en la cabecera. Gran película que podría haber sido una obra maestra reduciendo el papel irrelevante de Elizabeth Taylor.

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    1. A mi me parece una imagen fascinante incluso sin Dean. Fíjate en el campo, una gran extensión de terreno, y en medio de ella, una gran mansión de estilo victoriano. Me recuerda a la de Psicósis, allá, en lo alto de la colina.

      La verdad es que la escena, es casi hipnótica.

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    2. Gracias!! la verdad es que es una foto que llevaba tiempo queriendo poner.
      Y Xavi te has adelantado a mis planes ya que pienso en una de psicosis como la siguiente foto de portada.

      Saludos a los dos!!!

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  6. Después de tus palabras Néstor, tendré que borrar esta película de la lista de pendientes que tengo. Y es una lástima porque la tenía como una de muy interesante.

    ¿Cómo un director como Scorsesse y un actor del talento de DiCaprio han podido llegar a rodar escenas escatológicas? Lo encuentro grotesco y muy decepcionante. No he visto la película como para opinar sobre ella, es cierto, pero tus palabras son transparentes en este tema.

    Yo creo que cuando alguien se cree genial (ya sea director o actor) su ego hace le juega una mala pasada y le hace perder el buen gusto y el buen hacer de sus miras... creo que algo así les ha sucedido a ambos. He visto las otras 4 películas que comparten y todas son geniales. Con esta...sencillamente se han subido demasiado al carro de lo que ellos deben considerar "genialidad".

    Por otra parte, hacer "Hugo"... ¿qué pretende, demostrar que sirve para dirigir todo tipo de registros? Pero si ya lo sabemos, no tiene que demostrar nada.

    Genial artículo Néstor.

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