24 de noviembre de 2014

La vida de Serpico en Greenwich Village



A principios de la década de los setenta, Martin Bregman era uno de los managers artísticos más importantes del país. Había representado los intereses de Woody Allen, Faye Dunaway, Bette Midler, Barbra Streisand y Alan Alda, entre otros. Pero se le conoce fundamentalemnte por haber sido el descubridor y principal promotor de la carrera de Al Pacino.

Bregman descubrió a Pacino en una obra teatral del off-Broadway que éste último representaba en 1969. Impresionado por su talento interpretativo, decidió ayudarle como representante y, durante el año siguiente, le consiguió varios papeles en piezas más importantes mientras sondeaba opciones en el cine.

Así fue como logró que obtuviera el rol protagonista en Panic in Needle Park (1971), donde causó un profundo impacto que convenció a Francis Ford Coppola de su idoneidad para el papel de Michael Corleone en El Padrino (The Godfather, 1972). 

Bregman decidió pasar a la producción cinematográfica en 1973 y tenía decidido cual iba a ser su primer proyecto. En los años anteriores, había quedado profundamente impactado por las noticias entorno a un caso de impacto. Un agente encubierto, llamado Frank Serpico, había desenmascarado una brutal trama de corrupción en el departamento de policía de Nueva York. El periodista Peter Maas había escrito un libro biográfico sobre la figura de Serpico que exploraba, en profundidad, la actividad de éste como agente de policía entre 1960 y 1972. Bregman se hizo con los derechos de adaptación y contrató a Waldo Salt (Midnight Cowboy) para escribir un guión que acabó siendo perfilado por Norman Wexler.

El director elegido era John G. Avildsen pero diferencias creativas con Bregman acabaron provocando su destitución. Sidney Lumet fue llamado para ocupar el puesto pocas semanas antes de empezar el rodaje. Al Pacino realizó una labor de investigación importante para familiarizarse con el entorno y la personalidad del Serpico real y dotó a su interpretación de la autenticidad y el realismo que le caracterizaba.


La película fue un éxito crítico y comercial rotundo. Con solo tres millones de dólares de presupuesto, Lumet y Pacino fueron capaces de crear un clásico. El film se había rodado en localizaciones de cuatro de los cinco distritos de Nueva York y esa legitimidad se respira en cada segundo del metraje.

Resulta particularmente interesante referirnos al domicilio de Serpico en la película. Al inicio de la cinta vemos a un joven, recién graduado por la Academia de policía, cruzando el puente de Williamsburg desde Brooklyn para instalarse en Manhattan. El aún ingenuo e idealista agente se instala en el corazón bohemio de la ciudad: Greenwich Village. Y concretamente alquila un piso en el número 5-7 de la calle Minetta. Se trata de un curioso sótano reconvertido, algo muy propio de la ciudad de los rascacielos, en el que intentará llevar una vida normal junto a su novia Laurie (Barbara Eda-Young).

Todo sigue exactamente igual en esa pequeña y tranquila callejuela. El edificio de obra vista siempre estará relacionado con el hombre que combatió a gigantes para sacar a la luz los negocios sucios que se cometían dentro de la policía de una forma casi institucionalizada.

Como anécdota, cabe destacar que el club The Fat Black Pussycat, que vemos cerca del domicilio de Serpico, fue el lugar donde, según las crónicas, Bob Dylan escribió Blowing in the Wind. Actualmente, el local es un restaurante mexicano. Los tiempos cambian...


3 comentarios:

  1. Si no recuerdo mal, Pacino empezó primero con una frondosa barba para poco a poco ir afeitándose hasta aparecer en los primeros planos limpio y afeitado que es cuando, al principio, tras las escenas iniciales, Frank Serpico se gradúa en la Academia de Policía.

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  2. Buen post. Me acuerdo de mucho, pero necesito volver a ver Serpico. La subtrama de Al Pacino y su novia la confundo con la de Dustin Hoffman y su novia en Marathon Man.

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