8 de marzo de 2011

Cisne Negro, un relato oscuro que nace de los rincones más sombríos de la mente humana


El día a día de una bailarina clásica en una importante compañía de danza a todos se nos antoja duro por la dedicación y el esfuerzo necesario asociado al talento natural. Todo ello lo vemos representado en la figura de la frágil Nina Sayers (Natalie Portman), protagonista absoluta del último trabajo del siempre brillante Darren Aronofsky.

Nina vive una existencia completamente atenazada por una madre sobreprotectora y por una dedicación a la danza que la está llevando hacia límites absolutamente enfermizos. Encerrada en una casa en la que parece ser una más de las muñecas que adornan las paredes de su habitación, la joven Nina halla en el ballet clásico su válvula de escape. Pero también allí las cosas son extraordinariamente difíciles para ella. El impulsivo director, Thomas Leroy (Vincent Cassel), quiere reactivar la trayectoria reciente de la compañía de ballet clásico de Nueva York abriendo la temporada con un atrevido y rompedor nuevo montaje del clásico El Lago de los Cisnes. Para ello, fuerza la retirada de la primera bailarina, Beth MacIntyre (Winona Ryder), y busca dar la oportunidad a un nuevo rostro que aporte novedad y frescura a una propuesta que el público conoce pero que nunca habrá visto representada de una forma tan renovada. El punto fundamental de esta nueva concepción del espectáculo reside en el hecho que la protagonista interpretará los dos polos opuestos, el Cisne Blanco y el Negro. Leroy no tiene dudas acerca de que Nina es la mejor opción para el Cisne Blanco pero no confía demasiado en que saque el temperamento necesario para representar la oscuridad y la villanía intrínseca del Cisne Negro. La dualidad del personaje exigirá una catarsis personal.

Sin embargo, decide apostar por ella pensando que en los ensayos conseguirá sacar una faceta apasionada que se oculta bajo un envoltorio de contención deliberada. Lo que sucederá a partir de este momento nos trasladará a los rincones más oscuros y tenebrosos de la mente y veremos como una joven inocente y virtuosa encierra dentro de sí una bestia que lucha denodadamente por salir, por expresarse. Nina sufre porque no es libre, porque se ha visto obligada a fabricarse una identidad que la limita constantemente y no es posible vivir así tanto tiempo sin experimentar secuelas. Progresivamente, las alucinaciones de toda índole se apoderarán de ella a medida que progresa en la preparación de este brillante y exigente papel. Muchos creen que al final verá la luz, pero no existe redención para las almas torturadas.

Siguiendo la carrera de Darren Aronofsky, podemos comprobar que nunca concibe nada fácil ni complaciente. Es una de las grandes fuerzas creativas de la industria del cine actual porque innova y renueva constantemente sus propuestas. En manos de un realizador más convencional, un guión tan modesto como Cisne Negro no habría obtenido ninguna trascendencia. Pero Aronofsky siempre amplía y mejora el material que recibe. Gracias a su excepcional técnica visual, el film te conduce a un mundo de bella estética aunque plagado de grandes egos, traiciones, pasiones, y viles manipulaciones. El entorno perfecto para enmarcar un relato poco clasificable que deambula por los terrenos del horror y el thriller psicológico. La fuerza dramática que Aronofsky siempre insufla a sus proyectos, se vislumbra con muchísima fuerza y el resultado es una película sugerente y brillante técnicamente.

Ahora bien, en ocasiones la voluntad de trascender, de ser tan brillante, puede jugarle una mala pasada al director. En su afán de querer ser tan diferente y demostrar que es un genio de la visualización cinematográfica, Aronofsky está olvidando el que debería ser también su objetivo: llegar cada vez a un público más amplio.

Quizá por ello decidió aceptar la oferta para ponerse al frente de la nueva entrega de Lobezno. En el emblema mutante con esqueleto de adamantium, el director ha visto muchas posibilidades. Se trata de uno de los personajes más complejos e interesantes de la historia de los cómics y ofrece amplias opciones para un realizador brillante. A la vez, le asegura llegar a ese público más amplio que también quiere disfrutar de su talento. Y, por tanto, se le presenta una gran oportunidad para equilibrar su carrera pensando en esa antigua sentencia que ningún director puede olvidar nunca: "Nuestro trabajo consiste, fundamentalmente, en poner culos en asientos..."

Cisne Negro ha generado muchos apoyos pero también importantes disensiones en la crítica especializada. El público no ha tenido una reacción clara manteniendo la consideración de Aronofsky como una especie de outsider que realiza buenas películas pero al que le faltan varios pasos para llegar al nivel de Nolan y Snyder. La clave está en el equilibrio filmográfico que siempre ha caracterizado a Steven Spielberg, capaz de combinar grandes éxitos de taquilla que marcan a a una generación y dejándose espacios para proyectos más personales que ha culminado con gran brillantez. El mío no es un alegato contra el cine más independiente o arriesgado, ni mucho menos. El cine debe ser lo más diverso posible y entiendo que un director de la nueva generación debe poder manejarse con soltura por varios formatos. El futuro de la industria del cine está en las manos de estos jóvenes talentosos y su compromiso con el público debe ser una máxima irrenunciable. Aronofsky es una fuerza de la naturaleza, su forma de rodar es maravillosa, pero le queda un reto por conseguir si quiere trascender: trasladar su enorme talento a proyectos de todo tipo, por el bien del cine.

11 comentarios:

  1. Espero (y deseo) que si se decide a adaptar, lo haga de la etapa japonesa de Logan. La que magnificamente describió Frank Miller.

    Pero bien hecho, y a ser posible, que cuente con Miller, si es que puede, como asesor.

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  2. Para mi aronofsky es uno de los mejores directores del momento, desde Requiem por un sueño su cine está muy por encima de la media. Aunque no llene tanto asientos como Michael Bay ¿a quien le importa?.

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  3. Desde luego un Lobezno de Arranofsky bien merece la incertidumbre... mmmmm, lo que pasa es que no tengo claro el tema del guión que apuntas Xavi.... Si hay algo SEGURO es que la dirección sera espectacular, pero los detalles de la historia no dependen tanto del director... Habra que tener esperanza... Desde luego sea lo que sea, espero que mejore el Lobezno primero.... que a mi personalmente me dejo con una sensación rara.

    Cisne negro me ha parecido una pelicula buenísima, pero no magistral..... y el caso es que si lo piensas tampoco sabes que es "eso" que le falta.... quiza llegar a todo el publico... nose, en mi opinión modesta le falta ritmo.... La peli tiene muchos altibajos...... Nose como explicarlo... En la memoria queda la inmensa interpretación de Natalie (suspiro) Y la increible dirección... Los primeros 2 minutos.. Las escenas con la madre, o la escena final, son INCREIBLES.... Pero el resto de la peli... nose, pasa un poco como porque si....

    En fin, desde luego habrá que ver que hace en el futuro, para esperanzarse con cada cosa nueva que haga, pero Luis Cifer.... Cierto que no es Bay, pero tampoco sirve de mucho un director brillante cuya pelicula ven 10, si luego tienes al mediocre cuya peli ven 1000.
    Se puede conjurar perfectamente comercialidad con calidad, y sino miremos a San Nolan (amen)

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  4. Si, ALFONSUS, si. Pillar a Frank MIller como guionista puede aportar mucho.

    Todo gira alrededor de lo mismo. Un guionista, una historia.

    Lo de la primera, fue porque había tres guionistas, no se pusieron de acuerdo, empezaron a cortar y pegar cosas en el guión y así quedó.

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  5. Me gustó bastante Cisne Negro y me alegro de que con ella se reconozca el buen hacer de Darren Aronofsky.

    Lobezno 2, miedo me da...

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  6. No hombre, no...

    Si se lleva bien, Lobezno 2, puede ser mejor que la primera. Sólo necesita a un director con pulso, buen guionista, buen argumento, buenos intérpretes y ya está.

    Sino, mirad a BATMAN. Todo el mundo pensaba que tras Schumaker, el Caballero Oscuro había caido en un pozo hasta que llegó Nolan y lo resucitó.

    A mi la que me dá miedo es la peli de "Deadpool".

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  7. Pues apostillando comentarios anteriores, Lobezno en las manos de Aronofsky debe ser tremendo. Me apetece mucho ver como evoluciona el joven director americano.

    Sobre Black Swan, que decir, a mi me gustó mucho. Aunque su parte final se le va un poco al director. Si hubiero sido fiel al tono del filme hubiera sido la mejor película del año. Aún asi tremenda.

    Un abrazo Néstor.

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  8. Una crítica muy interesante.

    Sobre todo por la reflexión que haces del cine de Aronofsky en la actualidad.

    Discrepo cuando dices que este director debería embarcarse en todo tipo de proyectos, pero respeto tu punto de vista y lo entiendo.

    A mi también me gustaría ver a Nolan haciendo un film de terror, o incluso una comedia. Siento curiosidad cuando pienso cómo serían tales proyectos... aunque sé que su talento reside en otros géneros y campos.

    A ver qué tal la nueva entrega de Lobezno y, por encima de todo, la película que estrenará después, The tiger, con Brad Pitt.

    ¡Tengo muchas esperanzas volcadas en esta producción!

    Saludos

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  9. Me gustó bastante Cisne Negro, sobre todo porque es un drama psicológico en toda regla (no solo por la historia, sino que también por elementos como los espejos o los movimientos de cámara por ejemplo). Creo que el papel de Natalie Portman es genial, sin duda se mereció el Oscar!
    Pásate por mi blog si quieres, va sobre todo aquello relacionado con el mundo de Hollywood: starsstoriesgossip.blogspot.com

    Un saludo :)

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  10. Aronofsky es el director de unos pocos que ha abierto los ojos y se ha metido ha tratar de vender productos masivos pero sin perder su estilo "rebelde"; su última película es eso, un cine novedoso pero vendible y sobre todo entendible. "Wolverine" ya significa el respaldo de la industria y estoy seguro que no va a defraudar e incluso le va a dar un extra muy valioso para los seguidores de los cómics. Hollywood busca también nuevos rostros para imprimirle frescura a su cine si bien no van a dejar de ser rentables. Aronofsky es la gran apuesta de futuro. Un abrazo.

    Mario.

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  11. Coincido en que no podía haber una mejor elección para hacerse cargo de Lobezno. Aún no le hemos visto en el cine con la crudeza que le caracteriza en buena parte de su trayectoria en los cómics. Aronofsky puede ofrecernos eso y más.

    Saludos a todos !

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