7 de abril de 2010

Unas palabras antes de la batalla...


Siguiendo la estela del artículo en el que hablé de las frases que abren y cierran la imprescindible Conan el Bárbaro (1982), hoy quiero referirme a un film que no tuvo excesiva repercusión pero que habría que reivindicar como uno de los más interesantes dentro del género épico. Se trata de El Guerrero Número 13, adaptación de la novela de Michael Crichton, Devoradores de Cadáveres.

Aunque el film no era tan duro en su contenido como lo fue la novela de Crichton, John McTiernan se las arregló para construir un film épico bien realizado y que mantenía un ritmo incesante a lo largo de su metraje. Ni tan sólo la presencia de Antonio Banderas molestaba demasiado. En el rodaje hubo múltiples problemas y la película se quedó estancada durante meses en la fase de montaje pero, al menos, el resultado final fue correcto.

En unos años en que el cine épico no tenía demasiado interés para los estudios, el Guerrero Número 13 tuvo la virtud de colarse en la taquilla y reavivar el interés del público por un género que años después volvería a resurgir, con una fuerza inusitada, gracias a la colaboración de Frank Miller y Zack Snyder en 300.

El momento que quiero resaltar pertenece a la escena final de The 13th Warrior. En ella, los bárbaros del norte que sobreviven y su invitado forzoso, el árabe Ibn Fadlan (Banderas), se disponen a afrontar una última y decisiva carga de los hombres primitivos que les acechan.

El líder del grupo, Buliwyf (Vladimir Kulich) herido ya gravemente, empieza a pronunciar una plegaria procedente de un ancestral rito de combate, y los demás se van progresivamente añadiendo para lograr una unión ante la batalla que se avecina.

Una palabras que son épica pura. Un film que mereció mejor suerte.


"He aquí que veo a mi padre
he aquí que veo a mi madre, a mis hermanas y mis hermanos
he aquí que veo el linaje de mi pueblo hasta sus principios
y he aquí que me llaman,
me piden que ocupe mi lugar entre ellos
en los atrios del Valhalla
donde viven los valientes
para siempre..."



3 comentarios:

  1. hay que reconocer que épica en sí lo es. Me ha recordado de algún modo, no sé porqué, a PREDATOR.

    Comercial pero entretenida. Que más se puede pedir.

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  2. ¡Wow! Me encantó, aquellos hombres oso sí que daban miedo de verdad.

    ¡Saludos!

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  3. Tiene mérito que esta película funcionara cuando lo hizo, me parece una gran película de acción, que me recuperó al McTiernan que adoraba.

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